Definición de citas sociales

DEFINICIÓN (¿QUÉ SON?) Las citas textuales consisten en rescatar alguna frase dicha por un autor en algún momento de su vida. Se colocan en un texto entrecomilladas, y normalmente se usan para dar énfasis a una determinada idea más o menos propia. Definición de necesidades sociales. Las necesidades sociales se definen como las necesidades humanas que crean un valor social al individuo, generando oportunidades para que el mismo cumpla un papel activo y provechoso para la sociedad.. Estas necesidades sociales son discutidas con mayor visibilidad en la referencia jerárquica de necesidades expuesta por Maslow, la cual clasifica las ... Concepto De Redes Sociales (Autores) November 7, 2015 (Gallego, 2010: 176): Define red social como conjunto de individuos que se encuentran relacionados entre sí. Las relaciones de los usuarios pueden ser de muy diversa índole, y van desde los negocios hasta la amistad. ... situaciones sociales: Este factor refleja la capacidad de expresarse uno mismo de forma espontnea y sin ansiedad en distintos tipos de situaciones sociales, entrevistas laborales, tiendas, lugares oficiales, en grupos y reuniones sociales, etc. Obtener una alta puntuacin indica facilidad para las interacciones en tales contextos. Definición de Estudios Sociales Tal como lo dice su nombre, los estudios sociales son todos aquellos estudios, investigaciones y análisis que se realizan sobre la sociedad ya sea en su conjunto como en forma individual a los miembros que la componen. Tipos de citas textuales. Aunque no existe una clasificación oficial, es posible clasificar las citas textuales en largas, cortas, enfocadas en el autor, enfocadas en el año y enfocadas en el texto. – Citas textuales cortas. Las citas cortas deben tener menos de 40 palabras. Ciencias Sociales es un término dirigido a agrupar toda disciplina que busca la comprensión del humano en el entorno al que pertenece y su desenvolvimiento ante otros escenarios. La sociedad y como impactan las acciones en las que el hombre busca desarrollar tecnologías para su mejor calidad de vida son en la actualidad los enfoques más estudiados por estos campos de estudio. Dos de los problemas sociales más antiguos son la discriminación sexual y racial, que consisten en declarar superiores al sexo masculino y, por lo general, a la mal llamada raza blanca por encima de la mujer y del resto de las razas, respectivamente.A pesar de la lucha de millones de personas por erradicar estas cuestiones a través del activismo y la concienciación masiva, esto persiste y ... Una cita textual, por lo tanto, consiste en la reproducción exacta de una expresión, la cual se inserta en un discurso propio.La principal característica de la cita textual es que se mantiene su formulación original, a diferencia de lo que ocurre con la paráfrasis.. Existen muchos motivos para poder llevar a cabo la utilización de una o varias citas textuales. Definición de Ciencias sociales Se denomina ciencias sociales a los distintos cuerpos de conocimientos organizados sistemáticamente que tienen por objeto el estudio del hombre en sociedad . Cabe señalar que a diferencia de las ciencias naturales, las ciencias sociales tienen un carácter menos objetivo; es por esto que a las primeras se las ...

RETORNO AL GÉNERO: EL POSTMODERNISMO Y LA TEORÍA LESBIANA Y GAY Sheila Jeffreys/ La herejía lesbiana 1993

2019.10.22 02:05 RadfemXX__ RETORNO AL GÉNERO: EL POSTMODERNISMO Y LA TEORÍA LESBIANA Y GAY Sheila Jeffreys/ La herejía lesbiana 1993

En los años 80 se produjo un repentino entusiasmo por la obra de los Maestros del postmodernismo -Lacan, Foucault y Derrida- seguido de su incorporación a la teoría feminista. Algunas críticas feministas han señalado que este hecho causó cierta despolitización del feminismo. En el campo de la teoría lesbiana y gay la obra de las grandes figuras masculinas del postmodernismo, así como la de otros teóricos inspirados por ellos, ha sido acogida con más entusiasmo aún. No debe sorprender que la llamada teoría lesbiana-y-gay, a saber, aquella que homogeneiza a lesbianas y varones gays, resulte tan atractiva a los ojos de estos últimos. Todo lo que remita de forma demasiado explícita al feminismo es contemplado con suspicacia. En el momento actual el proyecto de elaborar una teoría lesbiana independiente aparece como una empresa extravagantemente separatista. las estrellas de la nueva teoría lesbiana-y-gay, Judith Butler y Diana Fuss, son ambas mujeres, aunque se dedican a reciclar un feminismo fundamentado en los Maestros postmodernos -en su mayoría gays- que no hiera la sensibilidad de los gays. No es una empresa fácil. ¿Cómo lograr, pongamos por ejemplo, que el fenómeno del travestismo se considere no ya aceptable sino revolucionario en la teoría lesbiana y gay., cuando ha sido un tema sumamente controvertido para la teoría feminista desde que las lesbianas se distanciaron del movimiento de liberación gay? Sólo se logra con un retorno al género, con la invención de una versión inofensiva del género, con la que las lesbianas y los gays podrán jugar eternamente y ser revolucionarios al mismo tiempo.
La versión del género introducida por la teoría lesbiana y gay es muy distinta del concepto de género de las teóricas feministas. Se trata de un género despolitizado, aséptico y de difícil asociación con la violencia sexual, la desigualdad económica y las víctimas mortales de abortos clandestinos. Quienes se consideran muy alejadas de los escabrosos detalles de la opresión de las mujeres han redescubierto el género como juego. Lo cual tiene una buena acogida en el mundo de la teoría lesbiana y gay porque presenta el feminismo como diversión, y no como un reto irritante. Un análisis preliminar de quiénes son estas nuevas portavoces de la teoría lesbiana y gay nos puede ayudar a comprender la elección de esta política en concreto. Mientras que las feministas destacas de los 70 solían tener una formación profesional en ciencias políticas, historia, y sociología, esta nueva variante procede de los estudios literarios y culturales, así como de los estudios fílmicos. Tomemos como ejemplo el libro compilado por Diana Fuss , Inside/Out. Lesbian Theories, Gay Theories. Judith Butler ejerce la docencia en un Centro de Humanidades y, por consiguiente, no pertenece necesariamente al campo de la crítica cultural. Las dieciocho autoras restantes proceden del campo de la literatura, los medios de comunicación, los estudios fílmicos, la fotografía y la historia del arte. No hay razón por la que una crítica del arte no pueda realizar una aportación valiosa al desarrollo de la teoría política; sin embargo, tal vez sea un signo preocupante que todo lo que la nueva generación de alumnas y profesoras lesbianas y alumnos y profesores gays denominan "teoría" proceda del mundo de las artes y no de las ciencias sociales. Tal vez así se explique el hecho de que en esta nueva teoría no haya lugar para el anticuado tema de las auténticas relaciones de poder, ni tampoco para la economía o para una forma de poder que no anda simplemente jugueteando, sino que se encuentra en manos de clases y elites determinadas. la teoría postmoderna otorgó un lugar preeminente al lenguaje dentro de lo político: la palabra se tornó realidad, el crítico cultural se convirtió en activista político, blandiendo la pluma mientras el ama de casa maltratada por su marido por olvidar una telaraña en un rincón se vuelve extrañamente invisible.
Fijémonos ahora en las autoridades que cita la nueva teoría lesbiana y gay. En las notas de su introducción, Diana Fuss cita a Judith Butler, a Lacan, en varias ocasiones a Derrida, a Foucault y a nueve varones y dos mujeres más. Lo cual resulta verdaderamente sorprendente, teniendo en cuenta el importante corpus de teoría feminista lesbiana original que podría servir de fuente de inspiración; pero estas obras no existen para la nueva teoría lebiana y gay. No hay referencias a Mary Daly, Audre Lorde, Janice Reymond, Julia Penelope, Sarah Hoagland o Charlotte Bunch. Estas separatistas del pensamiento que plantean una teoría lesbiana donde los varones gays tienen una difícil cabida, han desaparecido.En la raíz del problema de género en la nueva teoría lesbiana y gay se halla la idea del predominio del lenguaje y de las oposiciones binarias que procede de lacan y de Derrida. El lenguaje adquiere una importancia sin par. Mientras que otras feministas consideran el lenguaje un factor importante, en medio del panorama de otras fuerzas opresoras que perpetúan la opresión de las mujeres -las restricciones económicas, la violencia de los varones, la institución de la heterosexualidad-, para las nuevas abogadas postmodernas de la teoría lesbiana y gay el lenguaje se convierte en un asunto primordial El lenguaje actúa a través de la construcción de falsas oposiciones binarias que controlan misteriosamente la manera de pensar y, por consiguiente, de actuar, de las personas. Una de estas parejas binarias -masculino/femenino- es la más crucial para la opresión de las mujeres así como de las lesbianas y de los gays. La feminista postmoderna excluye a los varones del análisis. El poder se convierte, en sentido foucaultiano, en algo que navega por ahí en perpetua reconstitución, sin cometido real y sin conexión alguna con las personas reales. Por consiguiente, Judith Butler adscribe el poder a ciertos "regímenes", afirmando que "los regímenes de poder del heterosexismo y del falogocentrismo persiguen su propio crecimiento por medio de una constante repetición de su propia lógica..." En otro lugar antropomorfiza la heterosexualidad:
El hecho de que la heterosexualidad esté en un continuo proceso de autointerpretación es prueba de que se encuentra en peligro constante: "sabe" de su posibilidad de desaparecer.
¡Una heterosexualidad con tesis doctoral! Un análisis feminista normalmente preguntaría en interés de quién o de qué se constituyen y operan estos regímenes; la pregunta por su finalidad no parecería estar fuera de lugar. Entonces volverían a aparecer los varones.
El concepto de género que utiliza Butler se encuentra igualmente alejado de todo contexto respecto de las relaciones de poder
El género de la repetida estilización del cuerpo, una serie de actos repetido dentro de un marco regulador altamente rígido que a lo largo del tiempo cristalizan, dando la apariencia de una sustancia o de una existencia natural.
En otro lugar afirma que "el género es una forma de travestimo (drag). De esta forma el género viene a significar una manera de sostener el cuerpo, un atuendo, una apariencia, y no resulta sorprendente la conclusión de Butler de que todas las formas de intercambio genérico, como el travestismo y los juegos de roles de las lesbianas, son actos revolucionarios. No queda claro dónde encaja en este entramado la vulgar y verdadera opresión de las mujeres. Si un varón cruel maltrata a la mujer con la que vive, ¿es porque ella ha adoptado el género femenino en su apariencia externa? ¿Su pondría una solución para ella adoptar durante un día el género masculino paseándose vestida con una camisa de trabajo o zahones de cuero? cuando el género se convierte en idea o en apariencia, la opresión de las mujeres efectivamente desaparece. Algunas teóricas feministas radicales han resaltado que la idea de género tiende a ocultar las relaciones de poder del sistema de supremacía masculina. El concepto de género ha gozado siempre de la mayor aceptación entre las teóricas feministas liberales y socialistas y, más recientemente, entre las postmodernas.Cuando en el pasado las teóricas feministas de cualquier ideología política se referían al género, siempre lo entendían como algo que puede ser superado o sobreseído. Tanto las feministas heterosexuales como las lesbianas se han sentido insultadas cuando les llamaban femeninas o masculina.s Se consideraban -y muchas así lo siguen haciendo- objetoras de conciencia del género y no querían ningún trato con éste, resistiéndose a representar ninguno de ellos. Algunas eligieron la vía de la androginia; sin embargo, las teóricas feministas radicales han apuntado las limitaciones de esta aproximación. la idea de la androginia se apoya en la perpetuación e los conceptos de masculino y femenino: es una supuesta combinación de las características de ambos y, por consiguiente, los reifica antes que abandonarlos. durante más de veinte años las feministas y feministas lesbianas han tratado de rebatir el género negándose a actuar de acuerdo con sus reglas; en la actualidad algunas feministas postmodernas han calificado este proyecto no sólo de mal planteado sino, además de imposible de alcanzar. Dentro de la teoría feminista, Butler denomina movimiento "pro-sexualidad" a aquel que mantiene que la sexualidad "se construye siempre en términos del discurso y del poder, entendiendo parcialmente el poder como ciertas convenciones culturales heterosexuales y fálicas". Corrobora esta definición y afirma que resulta imposible construir una sexualidad en los márgenes de estas convenciones:
Si la sexualidad es una construcción cultural dentro de las relaciones de poder existentes, el postulado de una sexualidad normativa "antes", "en los márgenes" o más allá" del poder representa una imposibilidad cultural y un sueño políticamente inviable que demora la misión concreta y actual de repensar todas las posibilidades subversivas, para la sexualidad y para la identidad, dentro de los propios términos del poder.
El feminismo en su acepción habitual ha sido declarado imposible. La teoría postmoderna se utiliza para apoyar el proyecto libertario sexual y, más concretamente, el sadomasoquista.
La mayoría de las feministas de los setenta y de los ochenta probablemente se habrán encontrado luchando en favor de la eliminación del género y de la sexualidad falocéntrica. Hemos tratado de crear algo nuevo y distinto. Ahora descubrimos que perseguíamos un imposible. Mis jóvenes alumnas lesbianas me dicen. "No hay duda de que el género está presente en las relaciones". No son conscientes de que con este comentario ofensivo invalidan veinte años de lucha de las feministas lesbianas contra esta situación. Resulta casi tan frustrante como cuando, recién iniciada en el feminismo, los hombres solían aleccionarme sobre el carácter "natural" de la femineidad y de la masculinidad. Los hombres ya no hablan así, ahora lo hacen las postmodernas y los postmodernos. Estas alumnas asumen, a consecuencia de su consumo de lecturas teóricas postmodernas, la imposibilidad de eludir el género. Según Derrida, no se puede escapar a una oposición binaria, sólo se puede dar mayor peso a la parte más débil provocando presiones y tensiones. Quien pretende evitar el binario es tachada de esencialista. El Término "esencialista" ha adquirido un significado totalmente distinto y se emplea para denotar a quienes conservan cierta fe en la posibilidad de una acción social para conseguir un cambio social. Tiempo atrás tal vez supiéramos qué significaba el esencialismo. señalaba la convicción de que a varones y a mujeres les separaba una diferencia natural y biológica. las feministas radicales, eternas misioneras del construccionismo social, discrepaban de esta convicción, aunque ciertas teóricas feministas de otros credos hayan fingido lo contrario. La feminista postmoderna Chris Weedon insiste en sus escritos en la desconcertante afirmación de que las feministas radicales empeñadas en transformar la sexualidad masculina en interés de la liberación de las mujeres, son en realidad deterministas biológicas convencidas de la imposibilidad de todo cambio. lo que ahora se denomina "esencialismo" es la fe de las lesbianas en poder evitar el estereotipo de género, o en la posibilidad de practicar una sexualidad que no se organiza en torno al pene o a algún desequilibrio de poder. El postmodernismo llama a esta convicción esencialista por confiar en la existencia de una esencia incognoscible del lesbianismo. Todo lo conocido, o lo pensable, está infundido por el género y por el falocentrismo y el sistema sólo puede cambiar mediante el juego dentro de sus reglas. También se podría -tal vez incluso con más razón- invertir el juego, acusando de esencialismo a quienes aseguran que las lesbianas no pueden escapar del género o del falocentrismo. Sin embargo, quisiera evitar la invención y el lanzamiento de nuevas versiones esencialistas. Basta decir que la idea del carácter inevitable del género y del falogocentrismo me parece una visión brutalmente determinista y pesimista que consigue anular el proyecto feminista de los últimos veinte años. Concuerda con la tendencia general del postmodernismo a considerar la militancia política y la fe en la viabilidad de un cambio político como una actitud sospechosa, ridícula e incluso vulgar.
Fijémonos ahora en lo que Butler entiende como el potencial revolucionario del travestismo. La construcción social del género es un viejo principio fundamental del feminismo. No obstante, al igual que otros hallazgos feministas tradicionales y muy manidos, parece nuevo y fascinante a los ojos de las seguidoras del postmodernismo. Y, efectivamente, es posible que lo sea para toda una nueva generación de mujeres jóvenes que no han tenido acceso a la literatura feminista de los sesenta y de los setenta, puesto que ésta no aparece en las referencias bibliográficas de sus cursos. Buttler afirma que el potencial revolucionario del travestismo y de los juegos de roles consiste en la capacidad de estas prácticas para ilustrar la construcción social del género. descubren que el género no posee ninguna esencia ni forma ideal sino que es tan sólo un disfraz (drag) que usan tanto las mujeres heterosexuales femeninas como los hombres heterosexuales masculinos, tanto las lesbianas que juegan a roles como los travestis gays sobre los escenarios, o los clónicos.
El travestismo es una forma trivial de apropiarse, teatralizar, usar y practicar los géneros; toda división genérica supone una imitación y una aproximación. Si esto es cierto -y así parece-, no existe ningún género original o primario que el travestismo imite, sino que el género es una especia de imitación para la cual no existe original alguno...
El género, entendido como gestos, atuendo y apariencia, puede, efectivamente, considerarse como disfraz, travestismo o, en palabras de Butler, "representación" (performance). A su modo de ver, la "representación" demuestra la ausencia de un "sexo interno o esencia o centro psíquico de género". Esta supuesta estrategia revolucionaria, ¿cómo puede traducirse en un cambio? No queda demasiado claro.
¿Cómo, pues..., utilizar el género, en sí mismo una inevitable invención, para inventar el género en unos términos que denuncien toda pretensión de origen, de lo interno, lo verdadero y lo real como nada más que los efectos del disfraz, cuyo potencial subversivo debe ensayarse una y otra vez para así convertir el "sexo" del género en el lugar de un juego político pertinaz?
Al parecer, el público que asiste a la función de travestismo del género debe darse cuenta de que el género no es ni "real" ni "verdadero". pero, después de darse cuenta, ¿qué deben hacer? Al acabar la función de travestismo, ¿las mujeres y los hombres heterosexuales volverán a casa corriendo para deshacerse del género y anunciar a sus parejas que no hay tal cosa como la masculinidad y la femineidad? No parece demasiado probable. Si el género fuera realmente sólo una idea, si la supremacía masculina se perpetuara sólo porque en las cabezas de los hombres y de las mujeres no acababan de prenderse las lucecitas necesarias para poder descubrir el error del género, entonces la estrategia de Buttler podría tener éxito. Sin embargo, su concepción de la opresión de las mujeres es una concepción liberal e idealista. la supremacía masculina no sólo se perpetúa porque la gente no se percata de la construcción social del género o por una desgraciada equivocación que tenemos que corregir de alguna manera. Se perpetúa porque sirve a los intereses de los varones. No hay razón por la que los varones tengan que ceder todas las ventajas económicas, sexuales y emocionales que les brinda el sistema de supremacía masculina, sólo por descubrir que pueden llevar faldas. Por otra parte, la opresión de las mujeres no sólo consiste en tener que maquillarse. La imagen de un varón con falda o de una mujer con corbata no basta para liberar a una mujer de su relación heterosexual, mientras el abandono de su opresión le puede causar un sufrimiento social, económico y probablemente hasta físico, y en algunas ocasiones la pérdida de su vida.
Según las defensoras de los juegos de género, el potencial revolucionario reside no sólo en la asunción de un género en apariencia inadecuado, a saber, la femineidad por parte de un varón o la masculinidad por parte de una mujer. Parece ser que también la representación del género previsto puede ser revolucionaria. Hace tiempo que esta idea ha estado presente en la teoría gay masculina. Los gays que han descrito el fenómeno del hombre clónico vestido de cuero de los setenta no se pusieron de acuerdo sobre el potencial revolucionario de este fenómeno. Muchos teóricos gays mostraron su consternación, cosa bien comprensible. A su entender, el modelo viril de los gays traicionaba los principios de la liberación gay, que trataba de destruir los estereotipos de género, considerando las masculinidad un concepto opresivo para las mujeres. Otros autores han resaltado el carácter revolucionario del tipo masculino gay por su cuestionamiento del estereotipo gay afeminado. Por otra parte, se ha señalado que el potencial revolucionario del gay masculinizado puede permanecer invisible, puesto que el espectador desprevenido no lo reconoce como gay sino que lo tiene simplemente por masculino. ¿De que manera debe saberlo? El argumento del carácter políticamente progresista de la masculinidad, que esgrimen los varones gays, parece, por último, una simple manera de justificar algo que ciertos gays desean o que les atrae. la aprobación se inventó después del hecho, tal vez porque algunos gays se dieron cuenta del carácter retrógrado de la pose masculina que adoptaban para "camuflarse", sentirse poderosos o sexualmente atractivos y necesitaban justificarse.
El retorno al género, que se ha producido en la comunidad de los varones gays a partir de finales de los setenta en términos de un renovado entusiasmo por los espectáculos de travestismo y por un nuevo estilo viril, aparece en la comunidad lesbiana mucho más tarde. Sólo en os años 80 se comenzó a observar un retorno al género entre las lesbianas con la rehabilitación de los juegos de roles y la aparición de las lesbianas "de carmín". Las ideas de las obras de los Maestros postmodernos resultaron sumamente convenientes porque constituían una justificación intelectual y permitían anular y ridiculizar desde la academia cualquier objeción feminista. En Gender Trouble, Judith Butler demostró que el psicoanálisis de antaño, representado por un trabajo de Joan Riviere de 1929 sumado a unas declaraciones de Lacan sobre la femineidad como mascarada y parodia, pueden ser utilizados por las nuevas teóricas lesbianas y gays procedentes de los estudios culturales en defensa de la representación de la femineidad por las lesbianas como una estrategia política. En otro lugar esta representación es llamada "mimetismo", aunque esta palabra no se adecúa al análisis de Butler, dado que sugiere la existencia de un original que es mimetizado, y, de hecho, ella no la utiliza. Carol-Anne Tyler explica de la siguiente manera la idea del mimetismo, recurriendo a Luce Irigaray:
Según Irigaray, mimetizar significa "asumir el rol femenino a propósito...para rendir "visible" a través de un juego de repeticiones algo que debe permanecer invisible..." Representar lo femenino significa "decirlo" con ironía, entre comillas... como hipérbole... o como parodia... En el mimetismo y también en el campo, la ideología se "hace" con el fin de deshacerla y así aportar nuevos conocimientos: que el género y la orientación heterosexual que debe asegurarlo son antinaturales e incluso opresivos.
Sin embargo, Tyler critica esta idea. Apunta que si todo género es una máscara, resultará imposible distinguir la parodia de lo "real". Lo real no existe. De esta manera el potencial revolucionario se pierde.La idea del mimetismo está presente en el elogio que algunas críticas culturales hacen de Madonna. afirman que Madonna socava los conceptos de fijeza y de autenticidad del género, al asumir la femineidad cómo representación. El mimetismo requiere la exageración del rol femenino asumido. Al parecer, es así como han de saber las espectadoras inexpertas que están ante una estrategia revolucionaria. El exceso de maquillaje o de la altura de los tacones indicaría que el género es entendido como representación. Cherry Smyth, abanderada de la política queer, apunta en una reseña acerca de la obra de la fotógrafa lesbiana Della Grace que la indumentaria femenina tradicional puede tener un efecto revolucionario:
En verdad parte de la iconografía ha sido sustraída a las trabajadoras del sexo y la moda post-punk cual confiere una autonomía violenta a la elegancia femme, y convierte el hecho de llevar minifalda y de exhibir el body en un gesto conscientemente antiestético e intimidatorio, antes que vulnerable y sumiso.
La encarnación por excelencia de este estilo es, según Smyth, "la propia Madonna, probablemente uno de los ejemplos más famosos de la transgresión queer". Las teóricas feministas que no son ni queer ni postmodernas tienen grandes dificultades para apreciar la transgresión de Madonna contra otra cosa que no sea el feminismo, el antirracismo y la política progresista en general. La teórica feminista norteamericana negra bell hooks apunta que Madonna no pone en entredicho las reglas de la supremacía masculina blanca, sino que las acata y las explota. Según Hooks, las mujeres negras no pueden interpretar el teñido rubio del pelo de Madonna como "una simple elección estética", sino que para ellas ésta nace de la supremacía blanca y del racismo. la autora entiende que Madonna utiliza su "condición de personal marginal" en Truth or Dare: In Bed With Madonna (En la cama con Madonna) con el propósito de "colonizar y apropiarse de la experiencia negra para sus propios fines oportunistas, aunque trate de disfrazar de afirmación sus agresiones racistas". Apunta que, cuando Madonna utiliza el tema de la chica inocente que se atreve a ser mala, "se apoya en el mito sexual racista/sexista incesantemente reproducido, según el cual las mujeres negras no son inocentes ni llegan a serlo jamás". Hooks encabeza su artículo con una cita de Susan Bordo que señala que el "potencial desestabilizador" de un texto puede medirse sólo en relación con la "práctica social real". Si acatamos el "potencial desestabilizador" del mimetismo según esta perspectiva, descubrimos numerosos ejemplos a nuestro alrededor.- en los medios de transporte público, en las fiestas de la oficina, en los restaurantes- en los que las mujeres adoptan una femineidad exagerada. Es difícil distinguir entre la femineidad irreflexiva y corriente, y la sofisticada femineidad como mascarada. También aquí encontramos cierto esnobismo. Se juzga con distintos raseros a las mujeres que han optado por llevar una vestimenta muy parecida, según sean ignorantes y anticuadas o hayan cursado estudios culturales, hayan leído a Lacan y hayan tomado la consiguiente decisión deliberada y revolucionaria de ponerse un Body escotado de encajes.
¿Por qué tanta agitación sobre este tema? Resulta difícil creer que las teóricas lesbianas postmodernas entiendan realmente el mimetismo y los juegos de roles como una estrategia revolucionaria. Sin embargo, la teoría permite a las mujeres que quieran usar el fetichismo de género para sus propios fines, ya sean de índole erótica o simplemente tradicional, hacerlo con un petulante sentido de superioridad política. Parece divertido jugar con el género y con toda la parafernalia tradicional de dominio y sumisión, poder e impotencia, que el sistema de supremacía masculina ha engendrado. Mientras que el maquillaje y los tacones de aguja representaban dolor, gastos, vulnerabilidad y falta de autoestima para la generación de mujeres que se criaron en la década de los sesenta, la nueva generación de jóvenes nos informa que estas cosas son maravillosas porque ellas las eligen. Esta nueva generación se pregunta incrédula cómo podemos divertirnos sin depilarnos las cejas ni las piernas. Y, entretanto, la construcción del género permanece incontestada. Estamos ante el sencillo fenómeno de la participación de ciertas lesbianas en la tarea de refuerzo de la fachada de la femineidad. Hubo un tiempo en que las feministas lesbianas aparecían en público o en televisión vestidas de una manera que rehuía deliberadamente el modelo femenino, como una estrategia de concienciación. Creíamos que de esta forma mostrábamos a las mujeres una posible alternativa al modelo femenino. Actualmente todas las parodistas, mimetistas y artistas de performance nos dicen que el sistema de supremacía masculina sufrirá una mayor desestabilización gracias a que una lesbiana se vista del modo que cabría esperar de una mujer heterosexual extremadamente femenina. Resulta difícil saber por qué. Las más desestabilizadas son, con toda probabilidad, las feministas y las lesbianas, que se sienten totalmente desarmadas e incluso humilladas por una lesbiana que demuestra y proclama que también ella quiere ser femenina.
Aparte del retorno al género, hay otro aspecto del enfoque postmoderno de los estudios lesbianos y gay que no parece constituir una estrategia revolucionaria claramente útil. Se trata de la incertidumbre radical (radical uncertainty) respecto de las identidades lesbiana y gay. Tanto los teóricos como las teóricas adoptan una postura de incertidumbre radical.
Para los incipientes movimientos lesbiano y gay de los setenta, nombrar y crear una identidad eran cometidos políticos fundamentales. Nombrar tenía una especial importancia para las feministas lesbianas conscientes de cómo las mujeres desaparecían normalmente de la historia de la academia y de los archivos, al perder su nombre cuando se casaban. Éramos conscientes de la importancia de hacernos visibles y de luchar por permanecer visibles. La adopción y la promoción de la palabra "lesbiana" eran fundamentales, ya que establecían una identidad lesbiana independiente de los varones gays. A continuación, las feministas lesbianas del mundo occidental intentaban llenar de significado esta identidad. Estábamos construyéndonos una identidad política consciente. Las feministas lesbianas han defendido siempre un enfoque construccionista social radical para el lesbianismo. Mediante poemas, trabajos teóricos, conferencias, colectivos propios, así como el trabajo político de cada día, íbamos construyendo una identidad lesbiana, que aspiraba a vencer los estereotipos perjudiciales y predominantes y que debía formar la base de nuestro trabajo político. Se trataba de una identidad históricamente específica. la identidad lesbiana que construyen las actuales libertarias sexuales y las teóricas de la nación queer es radicalmente distinta. La identidad elegida y construida debe corresponderse con las estrategias políticas que se quieran emprender.
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2019.06.24 16:16 PabloOlmos Razones de la caída de Podemos. Texto tercer: Causas organizativas.

Las razones de la caída de Podemos, 3 También se puede leer en: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2282307905182444
Textos previos:
  1. Introducción: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2245780338835201
  2. Las razones externas: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2247294288683806
En este capítulo hablaré de las causas organizativas de la caída y para ello es necesario hacer una crónica de la evolución del Partido, que yo veo en 4 fases: De “Herramienta Democrática” a “Máquina de Guerra Electoral”, de ahí a la “Ruptura de la Hipótesis Podemos” para finalmente llegar a la “Centrifugadora de Talento”.
En 2014 se veía venir el agotamiento de los movimientos sociales a quienes, a pesar de su gran movilización, las instituciones dominadas por un “cartel” de partidos podían ignorar perfectamente en sus reivindicaciones. No hay que olvidar que durante el 15M se reformó la Constitución y se dió paso al gobierno del PP y los retrocesos que supuso en apenas unos años.
Más allá de las aspiraciones y estrategias de los promotores de Podemos durante el 2013 y principios de 2014 (que básicamente parece que aspiraban a forzar una refundación de IU), durante la campaña de las europeas y especialmente tras el sorprendente resultado de mayo de 2014, un enorme caudal de ilusión conectó con la propuesta de utilizar Podemos como un movimiento político cuyo centro era ser “herramienta democrática al servicio del Pueblo”. Esto, junto con un brillante comando mediático que apelaba al “nuevo sentido común” 15mayista abrió una ventana de oportunidad que se dió en llamar la “Hipótesis Podemos”: la posibilidad de acceder a las instituciones con una mayoría suficiente mediante un discurso transversal como forma de cambiar el país.
Pronto se generó una gran dualidad en el movimiento: por un lado el denominado “equipo promotor” (Pablo, Íñigo, Carolina, Juan Carlos, Luis Alegre, y la gente de anticapitalistas…) con sus redes de confianza previas, y por otro lado la multitud que acudía a los círculos tratando de organizarse mirando constantemente a ver qué decían “los chicos de la Complutense” para tratar de intuir una línea política. Había un comando mediático que funcionaba muy bien, y un montón de grupos de debate muy inoperantes que servíamos sobre todo como decorado.
Del Podemos “Herramienta democrática” a la “Máquina de guerra electoral”: Vistalegre 1.
Por no extenderme con lo que además todos ya sabemos, en la primera Asamblea estatal (Vistalegre I) proponíamos dotarnos de mayor claridad organizativa y de mayor consistencia. Sin embargo, se optó por dar un enorme cheque en blanco al equipo promotor para seguir manteniendo en suspenso la construcción democrática del partido en beneficio de la construcción acelerada de una maquinaria electoralista. La propuesta de trabajo era convertirnos en una organización leninista de tonos morados, con Gramsci y Laclau en mente, para afrontar las próximas citas electorales.
El partido-movimiento seguía con la enorme dualidad anterior. En la parte territorial, a la inoperancia llena de ilusión de los círculos pero sin competencias reales se sumaron los nuevos consejos ciudadanos un poco más operativos pero sin apenas poder real de decisión más allá de ser correa de transmisión de las decisiones de Estatal. Además, la elección de estos consejos llevó a encarnizadas batallas por ganar las primarias que abrieron grandes heridas en cada lugar.
La falta de claridad e interés de la Secretaría de Organización estatal en construir organización territorial, así como las purgas que hacían de las organizaciones territoriales que no se plegaban a la estrategia de la “máquina de guerra”, generó un goteo constante de gente que fue abandonando la organización, aunque al acercarse gente nueva ilusionada no se notara demasiado en los números y la capacidad de militancia. Además, hay que añadir la decisión de no presentarnos a las elecciones municipales con nuestro nombre, lo cual multiplicó candidaturas municipalistas con su propia autonomía. Todo esto supuso que la enorme y vibrante energía local se desperdiciara en una batalla permanente por la legitimidad, mientras que no se tenía acceso a censos, herramientas locales de decisión “oficiales” ni a recursos financieros.
Aparición de Ciudadanos y la ruptura de la “hipótesis” del “núcleo irradiador”.
La máquina de guerra electoral a nivel estatal estaba relativamente bien engrasada y hacia ella iban casi todos los recursos que se captaban, pero como dijimos en el anterior “capítulo”, el surgimiento de C’s generó que Íñigo y Pablo no vieran igual las perspectivas estratégicas del Partido. Esto a nivel organizativo se tradujo en que desde mediados del 2015 Pablo Iglesias generara toda una estructura paralela a la “oficial”, a través de la “oficina del Secretario General” y las redes de “Vamos” controladas por Rafa Mayoral. Hablando en plata, estas redes servían para que, de manera más o menos encubierta, se pudiera contratar a personas en cada territorio y movilizar una organización “pablista” dentro del partido. Con algunas excusas, se permitió que estas incipientes redes “pablistas” no se tuvieran que coordinar con las Secretarías de Organización o de Movimientos Sociales de los territorios. Así a menudo generaban ruido y colisión con las estrategias locales para círculos y movimientos sociales. Ejemplo paradigmático es el uso de “Vamos” para debilitar la estrategia de construir tejido social a traves de proyectos desde los círculos tal como planteaba la iniciativa “Hacemos”.
Tras las elecciones generales de diciembre de 2015, esta fractura interna ya fué evidente para el público general y Pablo Iglesias designó a Echenique como sustituto de Sergio Pascual en la Secretaría de Organización.
Tres semanas antes de que se nombrara a Echenique, éste había escrito un interesante artículo sobre los problemas organizativos internos, del cual podríamos destacar esta frase: “la única innovación de largo alcance y no coyuntural que PODEMOS puede encarnar es la organizativa”. Muchos estábamos de acuerdo con gran parte de lo que en ese artículo se planteaba y, ante el desolador panorama organizativo, quizá el hecho de que Echenique capitaneara el desmantelamiento de la “Máquina de Guerra” era un pequeño rayo de esperanza. Sin embargo, pronto pudimos ver que del dicho al hecho hay mucho trecho, y esa hipocresía, que se puede medir como la distancia que existe entre lo que se dice y lo que se hace, hizo un gran daño a Podemos.
A estas alturas, cualquiera que conociera bien la organización por dentro debía recibir con desasosiego o con grandes dosis de cinismo el oír los discursos de Podemos sobre la participación, diálogo y democracia. Los mítines y charlas que antes se llenaban de una energía que hacía llorar de ilusión pasaron a sonar totalmente huecos y vacíos.
La construcción del partido en los territorios seguía igual de entorpecida y la labor de la Secretaría de Organización seguía consistiendo en marear a los militantes con iniciativas burocráticas estériles (el atarse los cordones como ejemplo paradigmático) o purgar a los que se separaran demasiado de las directrices estatales y no tuvieran un capital mediático suficiente para resistir. Pero al menos se eliminó el botón “plancha” y se dejó de enviar buena parte de la financiación que se mandaba desde los territorios hacia la organización estatal.
Tras un año de bloqueo del trabajo normal del Consejo Ciudadano Estatal, una Comisión de Garantías en la que Gloria Elizo y su marido Pablo Fernández tomaban todas las decisiones a pesar de estar en minoría y tras un año de disputas en los medios de comunicación entre “errejonistas” y “pablistas”, este enfrentamiento se fue trasladando a los territorios. Se convocó por sorpresa y de forma apresurada Vistalegre 2.
Esta segunda Asamblea Estatal tuvo como gran resultado el control total del Pablismo de todos los órganos de decisión a nivel estatal excepto la comisión de garantías. Los dos líderes enfrentados llegaron a un acuerdo para que Íñigo y su equipo se centraran en ganar las elecciones en la Comunidad de Madrid y dejaran el campo libre a Pablo Iglesias y a Irene Montero para organizar el partido como quisieran a nivel estatal.
En el primer semestre del 2017 se generó una situación curiosa: los candidatos favorecidos por el pablismo en muchos territorios perdieron en las renovaciones de los Consejos Ciudadanos Autonómicos. Así pasó en Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón, La Rioja, Asturias, País Vasco y Canarias. Mientras que las dirección política en Baleares era de relativo consenso y en Galicia había una gran división entre su Consejo Ciudadano Autonómico y la Secretaría General. Quedaban como pablistas Cantabria (que luego volvería a disolverse), Navarra por un puñado de votos, las dos Castillas y Extremadura. Y en Madrid, como habíamos visto, en principio Errejón y su equipo irían ocupando el espacio.
El modelo organizativo ganador de Vistalegre 2 no supuso un gran avance, pero sí que se daba, al menos sobre el papel, cierto margen de federalismo y autonomía territorial. Esto, unido a una Comisión de Garantías independiente, generó la posibilidad de construir en algunos territorios un Podemos que matizara el proyecto Pablista a nivel estatal y que permitiera acoger la gran diversidad existente en Podemos.
Sin embargo, no fue posible porque lejos de ver estos “cabos sueltos” en los territorios como una oportunidad, el pablismo lo vió como una amenaza a su hegemonía. Las apelaciones a la unidad y a la humildad sonaban más huecas todavía que las antiguas apelaciones a la participación y la democracia que sustituyeron. En junio, la dirección estatal envió a la Comisión de Garantías el borrador de nuevos estatutos y, tras su evaluación se declaró que esta reforma de estatutos propuesta no cumplía con lo aprobado por la Asamblea Ciudadana de Vistalegre 2. Sin embargo, unos días más tarde la dirección estatal decidió desobedecer y registrar los estatutos en el Ministerio del Interior. La solución al grave conflicto que se abrió entre la dirección estatal y la Comisión de Garantías estatal y la mayoría de comisiones de garantías autonómicas llegó un més más tarde a purgar a los miembros no controlados de la Comisión de Garantías Estatal para conseguir nuevamente el control del esencial órgano “judicial” interno.
Con los nuevos estatutos convenientemente recortados de los avances federalistas y democratizantes, junto con la purga de la Comisión de Garantías estatal, se puso otro clavo al ataúd de la esperanza de un Podemos realmente democrático que pudiera aglutinar en su seno la diversidad y potencia del pueblo transformador. Por no extendernos más, en este comunicado de Profundización Democrática, en su punto 3 se puede leer un resumen de los recortes que realizaban los nuevos estatutos, sin pasar por la Asamblea: http://profundizaciondemocratica.org/COMUNICADO-Estatutos-2…
Y así hemos llegamos a 2019 con una organización extremadamente jerárquica, centralizada y arbitraria, cuyo poder real no reside en las bases sino en el liderazgo mediático que hace y deshace según considera. De forma gradual, pero con constante aceleración, hemos pasado a convertirnos en el Partido “centrifugadora de talento”, en el que cada vez más compañeros y compañeras valiosas abandonan un proyecto que se ha quedado en una mera regeneración de lo que fue IU.
Algunas notas extra sobre la organización de Podemos: * Desarticulación organizativa; * Permanente inseguridad jurídica y ausencia de resolución de conflictos; * Democracia plebiscitaria; * Mala gestión de la diversidad e inadecuados sistemas de votaciones; * La bunkerización de Podemos.
- Desarticulación organizativa. La extrema dualidad entre “el centro” y la “periferia” del partido nos ha hecho ser un gigante mediático con pies de barro. La apuesta desde Vistalegre 1 fue sujetar con pinzas una fortaleza mediática y luego más tarde construir la organización necesaria.
En un primer momento por la sensación de urgencia, y en un segundo momento por las guerras de camarillas en torno a los liderazgos mediáticos, se generó mucha desorganización, incluso a nivel estatal donde se acumulaban todos los recursos materiales y simbólicos.
Se podría hablar de muchas cosas concretas que muestran este desinterés por la articulación organizativa de los territorios, pero me limitaré a 3:
  1. Nunca se ha querido compartir la información de qué personas están inscritas en cada lugar, datos de vital importancia para construir organización local, movilizar recursos humanos y financieros y generar una democracia interna sana.
  2. Desde el centro se ha asfixiado económicamente a los territorios, en los primeros años obligando a que todos los recursos del partido fueran a financiar la organización estatal y, tras las elecciones autonómicas, obligando además a que buena parte de los recursos de los diputados autonómicos se envíen también a estatal. En este sentido, siempre se han puesto numerosas trabas a que se elaboraran estrategias descentralizadas de captación de fondos para la organización local desde la organización local. A partir de diciembre de 2015, debió de haber existido un torrente de dinero desde estatal para permitir la creación de locales y asociaciones vinculadas a la Fundación del partido. Por muy difícil de gestionar que fuera, el futuro dependía de construir tejido social a nivel local. Sin embargo, estatal fue muy firme en sus directrices financieras que no permitían esta estrategia y a finales de 2017 (últimas fechas donde tenemos datos del portal de transparencia) Podemos tenía ya paralizado en caja más de 19 millones de euros.
  3. Desde el centro emanaban normas burocráticas e iniciativas para aparentar que se avanzaba en organización, pero mayormente han servido para mantener entretenidas a las bases y militantes más activos corriendo en círculo. Una carrera en círculo persiguiendo completar protocolos y construir procesos organizativos que luego eran reinventados y vueltos a tener que construir permanentemente. Esto fue tarea de Echenique, quien pasó de ser la esperanza de evolución y regeneración organizativa de Podemos a ejecutar la prolongación hipócrita de la estructura cerrada y vertical de Vistalegre 1, lo que pudo ser legítimo en su momento pero ya no lo era tras Vistalegre 2.
- Permanente inseguridad jurídica y ausencia de mecanismos de resolución de conflictos.
a) Por la forma de ser elegidas, las Comisiones de Garantías no eran independientes, salvo la anomalía de la comisión salida de Vistalegre 2 (que no tardó apenas en ser purgada), porque las 3 principales corrientes renunciaron a presentar listas. Esto generó que las normas se aplicaran según interesara a las direcciones políticas, especialmente de la dirección estatal, y que no hubiera un “estado de derecho” en la organización sino más bien y en todo caso un estado en que los límites los ponían las consecuencias mediáticas que pudiera tener una arbitrariedad demasiado evidente.
b) Por otro lado, como no contaban con recursos para hacer sus funciones, y nunca fue interés desde el “centro” en que se generara una estructura territorial sana, los conflictos que surgían en los círculos y las batallas de legitimidades casi nunca fueron resueltos, generando en las bases la sensación de que no servía de nada utilizar las vías internas para solucionar las disputas.
Estas dos razones han llevado a que gran parte de los conflictos de cierta entidad hayan acabado estallando en los medios de comunicación, bien por frustración o bien como estrategia de “presión”.
- Democracia plebiscitaria. Mecanismos de democracia directa limitados a meros plebiscitos. Hacer consultas vinculantes puede ser algo clave que lo cambia todo, como sucede en Suiza, pero no tiene porqué ser un gran avance democrático tal como nos muestra la historia con Napoleón o Franco, que también hacían consultas que siempre ganaban.
En los referéndums de Podemos se carece de una gestión transparente del censo de votantes y hay en general bastantes deficiencias formales como ya explicó la auditora de las votaciones de Podemos Open Kratio antes de desistir de continuar trabajando con Podemos. Pero más allá de las insuficientes garantías contra el fraude (garantías que en varios aspectos han ido a menos con el tiempo), es muy importante también garantizar la libertad del votante de formarse su propia opinión. Y aquí fallamos también en plantear preguntas claras y concretas con espacio suficiente para la deliberación. En este sentido, la organización de las consultas (y de los Vistalegres) nunca ha sido neutral en las convocatorias, además de que a menudo no parecía votarse la pregunta sino la continuidad o no del apoyo a los líderes. Un constante “o conmigo o contra mí” que ensuciaba el escenario e impedía un debate auténtico.
Hubiera sido muy diferente si, además de corregir los problemas anteriores, se hubiera tenido la posibilidad de realizar convocatorias vinculantes desde la base, al estilo de Suiza, donde con un porcentaje razonable de firmas se convoca un referéndum (actualmente en Suiza hacen 3 ó 4 convocatorias de referéndums al año, en las que responden a un total aproximado de 10-12 preguntas en total). A día de hoy en Podemos sólo hay un ejemplo en el que los círculos de Asturias convocaron una consulta sobre el sistema de votación para su Consejo Ciudadano y Secretaría General, con grandes dificultades, obstáculos y sabotajes.
- Mala gestión de la diversidad, a la vez como causa y consecuencia de los malos sistemas electorales para seleccionar representantes internos o institucionales de Podemos.
Producto en un primer momento de esa dualidad “centro-periferia” del partido, al tener muy rápidamente todo el poder “el núcleo irradiador”, este siempre ha fomentado que los sistemas de decisión y de elección de cargos fueran lo más parecido a “ratificar” sus propuestas. Y en un segundo momento, el “búnker” del Pablismo se aplicó a consolidar la forma de entender una organización política que aprendieron de su época de las Juventudes Comunistas.
Sin embargo, las fuerzas transformadoras son diversas por definición, y más en nuestra época, lo que comporta que los procesos de decisión colectiva pueden conducir a diferentes resultados u opciones, mientras que para una fuerza conservadora lo que ya existe siempre es más sencillo de consensuar. Además, Podemos. como fuerza nacida del despertar de conciencias que fue el 15M. aglutinó en su seno todo tipo de ideas. Es por ello que los recurrentes intentos de generar la disciplina necesaria para que funcione bien el “centralismo democrático” repetidamente han fallado. Podemos necesitaba de una organización deliberativa, que complementara el uso de un populismo mediático para conseguir los votos, con una concreción pausada y en común de los detalles del proyecto político transformador.
Los sistemas electorales en Podemos siempre han tenido un sesgo mayoritario con una gran tendencia a distorsionar los resultados para beneficiar a las opciones más votadas, generando la tendencia a que los votantes se disciplinen y traten de localizar a las opciones más “relevantes” que son las únicas que tienen alguna opción de salir elegidas.
Este aprendizaje se extiende además a las personas más comprometidas que se deciden en un momento dado a dar ese paso y presentarse a cargos y responsabilidades en el partido. Pronto se descubre que, aunque las primarias sean abiertas, en realidad si no estás en la lista “adecuada” no tienes ninguna opción. El sistema fomenta que los militantes más activos deban “encuadrarse” en listas potentes, por lo que los equipos que configuran el orden de las listas “ganadoras” son los que realmente eligen quien será elegido o no.
Además, estos sistemas mayoritarios como el DesBorda (que es menos proporcional que D’hont para las elecciones generales), o mayoritarios puros supervitaminados como eran las listas plancha, generan la sensación de que los equipos que ganan, lo ganan todo, y los que pierden lo pierden todo, con lo que las batallas electorales han generado una gran polarización en todas partes y una gran pérdida de diversidad y falta de representatividad de los órganos.
La militancia se vió obligada a conformar equipos fuertes para tener alguna opción de influir en el resultado, equipos que luego fueron asociados (con mayor o menor justicia) a alguna de las 3 corrientes principales. El sistema de votaciones ha polarizado y distorsionado la organización, generándose un frentismo en todos los niveles. Nuevamente, ante la ausencia de espacios orgánicos diversos y proporcionales a las sensibilidades presentes en la organización, se generó una inevitable tendencia a llevar los debates y los conflictos a los medios de comunicación.
- La Bunkerización de Podemos.
Durante el año y medio previo a Vistalegre 2, pero consolidado con su resultado, se generó un “búnker” en el que se metió Pablo Iglesias acompañado de su entorno más cercano (Irene Montero, Rafa Mayoral, Juanma del Olmo…). El aislamiento de la dirección del partido respecto a las propuestas y a las críticas del resto de territorios, de las bases y de la sociedad en general probablemente fue un proceso gradual pero de tremendas consecuencias.
Los procesos de bunkerización son algo habitual para las personas poderosas, que se van aislando de lo que consideran amenazas. Por eso es tan importante la diversidad, la rotación y el depender de otros. Mi intuición me dice que este Bunker del Pablismo se construyó aceleradamente por cuatro factores: acoso mediático constante y sin piedad; ruptura Íñigo-Pablo y las batallas de la imposición del Pablismo contra el sentir del resto de la organización; cultura política de las juventudes comunistas y el centralismo democrático; control absoluto de los órganos estatales por parte del mismo grupo.
Desde Vistalegre 2, el pablismo tiene todo el poder orgánico a nivel estatal (en un partido, como ya hemos dicho, altamente centralizado y vertical), pero este apoyo a Pablo Iglesias no significa un apoyo a sus propuestas. Me explico con un ejemplo: en diciembre de 2016, Iglesias y Echenique convocaron a una consulta para elegir el sistema de votación que se usaría en Vistalegre 2. Desde la sede de Princesa, en rueda de prensa oficial, se hizo una propuesta orgánica, cuando se debió ser más neutral. No hubo ninǵun espacio de debate y deliberación oficial en igualdad de condiciones y, finalmente, se decidió usando una votación por mayoría simple que tuvo como ganadora la propuesta “oficialista”. Sin embargo, cuando vamos a la suma de votos que sacaron las propuestas que planteaban repartos proporcionales, resulta que fue mayor que la suma de votos que presentaban propuestas de reparto mayoritario, como el desBorda que ganó, y otras. La gente quería proporcionalidad frente a un sistema mayoritario. Lo que quiero decir es que, aunque en Podemos la gente vote a Pablo Iglesias, “el traje organizativo” que nos obliga a ponernos nos pica y nos molesta… y claro, nos quejamos. Y desde el “centralismo democrático” no se entienden estas quejas, porque “para eso hemos votado” y pretenden, a base de votaciones rápidas y mal planteadas, cerrar debates. Pero no funciona y los debates siguen abiertos, por lo que la “solución” es encerrarse en el Bunker y no escuchar las críticas y las propuestas, porque son propuestas de “enemigos internos” que no saben perder.
Las consecuencias de la bunkerización se materializan en que cada vez se cometen más errores. Desde los relativamente poco trascendentes como el cartel del “vuELve” en la semana del 8 de marzo o los más graves como pedir que no se vote a Carmena la víspera del cierre de campaña.
Y también tenemos errores tremendamente graves, como fue que Pablo e Irene se compraran un Chalet en Galapagar. Como ya dije en el anterior capítulo, supuso un error comunicativo enorme, que por sí solo es un síntoma de su bunkerización, del gran aislamiento que tienen Pablo e Irene con el resto del mundo. Dado el constante ataque mediático y nuestros discursos previos sobre políticos que no viven como el Pueblo al que representan, ¿no se dieron cuenta de que gran parte de su electorado no lo iba a entender? ¿Nadie les dijo que si estaban recibiendo tanta presión mediática y necesitaban un espacio más privado, quizá deberían alquilar algo por un tiempo hasta que abandonaran la política? Bien sea porque nadie del núcleo duro se atrevió a decírselo (síntoma de la enorme homogeneidad y formas organizativas del “conmigo o contra mí” características del pablismo) o bien porque se lo dijeron pero no quisieron escuchar, el chalet de los Iglesias-Montero se ha convertido en el mayor síntoma y consecuencia del Búnker pablista.
Para rematar el tema, decidieron plantear un plebiscito a la organización convirtiendo un asunto personal (esa era la mejor defensa) en un asunto político. Con los Iglesias-Montero, definitivamente lo personal es político, así que nos obligaron a ir a votar sin un debate posible (porque los partidarios del NO en redes eran considerados traidores que querían derribar a la líder pareja), y ningún líder territorial, aparte de Kichi, se atrevió a criticar públicamente el fallo estratégico que privadamente casi todos reconocían. Pero un error no se cura con otro error.
¿Queda mucho margen para más errores?
Mi próximo y último texto de la serie será para mostrar mis reflexiones sobre la situación actual, las perspectivas de las fuerzas del cambio, los distintos escenarios y líneas de acción que podríamos afrontar
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2019.06.24 16:15 PabloOlmos Razones de la caída de Podemos. Texto tercero: causas organizativas.

Las razones de la caída de Podemos, 3 También se puede leer en: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2282307905182444
Textos previos: 1. Introducción: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2245780338835201 2. Las razones externas: https://www.facebook.com/pablo.olmos.3192/posts/2247294288683806
En este capítulo hablaré de las causas organizativas de la caída y para ello es necesario hacer una crónica de la evolución del Partido, que yo veo en 4 fases: De “Herramienta Democrática” a “Máquina de Guerra Electoral”, de ahí a la “Ruptura de la Hipótesis Podemos” para finalmente llegar a la “Centrifugadora de Talento”.
En 2014 se veía venir el agotamiento de los movimientos sociales a quienes, a pesar de su gran movilización, las instituciones dominadas por un “cartel” de partidos podían ignorar perfectamente en sus reivindicaciones. No hay que olvidar que durante el 15M se reformó la Constitución y se dió paso al gobierno del PP y los retrocesos que supuso en apenas unos años.
Más allá de las aspiraciones y estrategias de los promotores de Podemos durante el 2013 y principios de 2014 (que básicamente parece que aspiraban a forzar una refundación de IU), durante la campaña de las europeas y especialmente tras el sorprendente resultado de mayo de 2014, un enorme caudal de ilusión conectó con la propuesta de utilizar Podemos como un movimiento político cuyo centro era ser “herramienta democrática al servicio del Pueblo”. Esto, junto con un brillante comando mediático que apelaba al “nuevo sentido común” 15mayista abrió una ventana de oportunidad que se dió en llamar la “Hipótesis Podemos”: la posibilidad de acceder a las instituciones con una mayoría suficiente mediante un discurso transversal como forma de cambiar el país.
Pronto se generó una gran dualidad en el movimiento: por un lado el denominado “equipo promotor” (Pablo, Íñigo, Carolina, Juan Carlos, Luis Alegre, y la gente de anticapitalistas…) con sus redes de confianza previas, y por otro lado la multitud que acudía a los círculos tratando de organizarse mirando constantemente a ver qué decían “los chicos de la Complutense” para tratar de intuir una línea política. Había un comando mediático que funcionaba muy bien, y un montón de grupos de debate muy inoperantes que servíamos sobre todo como decorado.
Del Podemos “Herramienta democrática” a la “Máquina de guerra electoral”: Vistalegre 1.
Por no extenderme con lo que además todos ya sabemos, en la primera Asamblea estatal (Vistalegre I) proponíamos dotarnos de mayor claridad organizativa y de mayor consistencia. Sin embargo, se optó por dar un enorme cheque en blanco al equipo promotor para seguir manteniendo en suspenso la construcción democrática del partido en beneficio de la construcción acelerada de una maquinaria electoralista. La propuesta de trabajo era convertirnos en una organización leninista de tonos morados, con Gramsci y Laclau en mente, para afrontar las próximas citas electorales.
El partido-movimiento seguía con la enorme dualidad anterior. En la parte territorial, a la inoperancia llena de ilusión de los círculos pero sin competencias reales se sumaron los nuevos consejos ciudadanos un poco más operativos pero sin apenas poder real de decisión más allá de ser correa de transmisión de las decisiones de Estatal. Además, la elección de estos consejos llevó a encarnizadas batallas por ganar las primarias que abrieron grandes heridas en cada lugar.
La falta de claridad e interés de la Secretaría de Organización estatal en construir organización territorial, así como las purgas que hacían de las organizaciones territoriales que no se plegaban a la estrategia de la “máquina de guerra”, generó un goteo constante de gente que fue abandonando la organización, aunque al acercarse gente nueva ilusionada no se notara demasiado en los números y la capacidad de militancia. Además, hay que añadir la decisión de no presentarnos a las elecciones municipales con nuestro nombre, lo cual multiplicó candidaturas municipalistas con su propia autonomía. Todo esto supuso que la enorme y vibrante energía local se desperdiciara en una batalla permanente por la legitimidad, mientras que no se tenía acceso a censos, herramientas locales de decisión “oficiales” ni a recursos financieros.
Aparición de Ciudadanos y la ruptura de la “hipótesis” del “núcleo irradiador”.
La máquina de guerra electoral a nivel estatal estaba relativamente bien engrasada y hacia ella iban casi todos los recursos que se captaban, pero como dijimos en el anterior “capítulo”, el surgimiento de C’s generó que Íñigo y Pablo no vieran igual las perspectivas estratégicas del Partido. Esto a nivel organizativo se tradujo en que desde mediados del 2015 Pablo Iglesias generara toda una estructura paralela a la “oficial”, a través de la “oficina del Secretario General” y las redes de “Vamos” controladas por Rafa Mayoral. Hablando en plata, estas redes servían para que, de manera más o menos encubierta, se pudiera contratar a personas en cada territorio y movilizar una organización “pablista” dentro del partido. Con algunas excusas, se permitió que estas incipientes redes “pablistas” no se tuvieran que coordinar con las Secretarías de Organización o de Movimientos Sociales de los territorios. Así a menudo generaban ruido y colisión con las estrategias locales para círculos y movimientos sociales. Ejemplo paradigmático es el uso de “Vamos” para debilitar la estrategia de construir tejido social a traves de proyectos desde los círculos tal como planteaba la iniciativa “Hacemos”.
Tras las elecciones generales de diciembre de 2015, esta fractura interna ya fué evidente para el público general y Pablo Iglesias designó a Echenique como sustituto de Sergio Pascual en la Secretaría de Organización.
Tres semanas antes de que se nombrara a Echenique, éste había escrito un interesante artículo sobre los problemas organizativos internos, del cual podríamos destacar esta frase: “la única innovación de largo alcance y no coyuntural que PODEMOS puede encarnar es la organizativa”. Muchos estábamos de acuerdo con gran parte de lo que en ese artículo se planteaba y, ante el desolador panorama organizativo, quizá el hecho de que Echenique capitaneara el desmantelamiento de la “Máquina de Guerra” era un pequeño rayo de esperanza. Sin embargo, pronto pudimos ver que del dicho al hecho hay mucho trecho, y esa hipocresía, que se puede medir como la distancia que existe entre lo que se dice y lo que se hace, hizo un gran daño a Podemos.
A estas alturas, cualquiera que conociera bien la organización por dentro debía recibir con desasosiego o con grandes dosis de cinismo el oír los discursos de Podemos sobre la participación, diálogo y democracia. Los mítines y charlas que antes se llenaban de una energía que hacía llorar de ilusión pasaron a sonar totalmente huecos y vacíos.
La construcción del partido en los territorios seguía igual de entorpecida y la labor de la Secretaría de Organización seguía consistiendo en marear a los militantes con iniciativas burocráticas estériles (el atarse los cordones como ejemplo paradigmático) o purgar a los que se separaran demasiado de las directrices estatales y no tuvieran un capital mediático suficiente para resistir. Pero al menos se eliminó el botón “plancha” y se dejó de enviar buena parte de la financiación que se mandaba desde los territorios hacia la organización estatal.
Tras un año de bloqueo del trabajo normal del Consejo Ciudadano Estatal, una Comisión de Garantías en la que Gloria Elizo y su marido Pablo Fernández tomaban todas las decisiones a pesar de estar en minoría y tras un año de disputas en los medios de comunicación entre “errejonistas” y “pablistas”, este enfrentamiento se fue trasladando a los territorios. Se convocó por sorpresa y de forma apresurada Vistalegre 2.
Esta segunda Asamblea Estatal tuvo como gran resultado el control total del Pablismo de todos los órganos de decisión a nivel estatal excepto la comisión de garantías. Los dos líderes enfrentados llegaron a un acuerdo para que Íñigo y su equipo se centraran en ganar las elecciones en la Comunidad de Madrid y dejaran el campo libre a Pablo Iglesias y a Irene Montero para organizar el partido como quisieran a nivel estatal.
En el primer semestre del 2017 se generó una situación curiosa: los candidatos favorecidos por el pablismo en muchos territorios perdieron en las renovaciones de los Consejos Ciudadanos Autonómicos. Así pasó en Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón, La Rioja, Asturias, País Vasco y Canarias. Mientras que las dirección política en Baleares era de relativo consenso y en Galicia había una gran división entre su Consejo Ciudadano Autonómico y la Secretaría General. Quedaban como pablistas Cantabria (que luego volvería a disolverse), Navarra por un puñado de votos, las dos Castillas y Extremadura. Y en Madrid, como habíamos visto, en principio Errejón y su equipo irían ocupando el espacio.
El modelo organizativo ganador de Vistalegre 2 no supuso un gran avance, pero sí que se daba, al menos sobre el papel, cierto margen de federalismo y autonomía territorial. Esto, unido a una Comisión de Garantías independiente, generó la posibilidad de construir en algunos territorios un Podemos que matizara el proyecto Pablista a nivel estatal y que permitiera acoger la gran diversidad existente en Podemos.
Sin embargo, no fue posible porque lejos de ver estos “cabos sueltos” en los territorios como una oportunidad, el pablismo lo vió como una amenaza a su hegemonía. Las apelaciones a la unidad y a la humildad sonaban más huecas todavía que las antiguas apelaciones a la participación y la democracia que sustituyeron. En junio, la dirección estatal envió a la Comisión de Garantías el borrador de nuevos estatutos y, tras su evaluación se declaró que esta reforma de estatutos propuesta no cumplía con lo aprobado por la Asamblea Ciudadana de Vistalegre 2. Sin embargo, unos días más tarde la dirección estatal decidió desobedecer y registrar los estatutos en el Ministerio del Interior. La solución al grave conflicto que se abrió entre la dirección estatal y la Comisión de Garantías estatal y la mayoría de comisiones de garantías autonómicas llegó un més más tarde a purgar a los miembros no controlados de la Comisión de Garantías Estatal para conseguir nuevamente el control del esencial órgano “judicial” interno.
Con los nuevos estatutos convenientemente recortados de los avances federalistas y democratizantes, junto con la purga de la Comisión de Garantías estatal, se puso otro clavo al ataúd de la esperanza de un Podemos realmente democrático que pudiera aglutinar en su seno la diversidad y potencia del pueblo transformador. Por no extendernos más, en este comunicado de Profundización Democrática, en su punto 3 se puede leer un resumen de los recortes que realizaban los nuevos estatutos, sin pasar por la Asamblea: http://profundizaciondemocratica.org/COMUNICADO-Estatutos-2…
Y así hemos llegamos a 2019 con una organización extremadamente jerárquica, centralizada y arbitraria, cuyo poder real no reside en las bases sino en el liderazgo mediático que hace y deshace según considera. De forma gradual, pero con constante aceleración, hemos pasado a convertirnos en el Partido “centrifugadora de talento”, en el que cada vez más compañeros y compañeras valiosas abandonan un proyecto que se ha quedado en una mera regeneración de lo que fue IU.
Algunas notas extra sobre la organización de Podemos: * Desarticulación organizativa; * Permanente inseguridad jurídica y ausencia de resolución de conflictos; * Democracia plebiscitaria; * Mala gestión de la diversidad e inadecuados sistemas de votaciones; * La bunkerización de Podemos.
- Desarticulación organizativa. La extrema dualidad entre “el centro” y la “periferia” del partido nos ha hecho ser un gigante mediático con pies de barro. La apuesta desde Vistalegre 1 fue sujetar con pinzas una fortaleza mediática y luego más tarde construir la organización necesaria.
En un primer momento por la sensación de urgencia, y en un segundo momento por las guerras de camarillas en torno a los liderazgos mediáticos, se generó mucha desorganización, incluso a nivel estatal donde se acumulaban todos los recursos materiales y simbólicos.
Se podría hablar de muchas cosas concretas que muestran este desinterés por la articulación organizativa de los territorios, pero me limitaré a 3:
  1. Nunca se ha querido compartir la información de qué personas están inscritas en cada lugar, datos de vital importancia para construir organización local, movilizar recursos humanos y financieros y generar una democracia interna sana.
    1. Desde el centro se ha asfixiado económicamente a los territorios, en los primeros años obligando a que todos los recursos del partido fueran a financiar la organización estatal y, tras las elecciones autonómicas, obligando además a que buena parte de los recursos de los diputados autonómicos se envíen también a estatal. En este sentido, siempre se han puesto numerosas trabas a que se elaboraran estrategias descentralizadas de captación de fondos para la organización local desde la organización local. A partir de diciembre de 2015, debió de haber existido un torrente de dinero desde estatal para permitir la creación de locales y asociaciones vinculadas a la Fundación del partido. Por muy difícil de gestionar que fuera, el futuro dependía de construir tejido social a nivel local. Sin embargo, estatal fue muy firme en sus directrices financieras que no permitían esta estrategia y a finales de 2017 (últimas fechas donde tenemos datos del portal de transparencia) Podemos tenía ya paralizado en caja más de 19 millones de euros.
    2. Desde el centro emanaban normas burocráticas e iniciativas para aparentar que se avanzaba en organización, pero mayormente han servido para mantener entretenidas a las bases y militantes más activos corriendo en círculo. Una carrera en círculo persiguiendo completar protocolos y construir procesos organizativos que luego eran reinventados y vueltos a tener que construir permanentemente. Esto fue tarea de Echenique, quien pasó de ser la esperanza de evolución y regeneración organizativa de Podemos a ejecutar la prolongación hipócrita de la estructura cerrada y vertical de Vistalegre 1, lo que pudo ser legítimo en su momento pero ya no lo era tras Vistalegre 2.
- Permanente inseguridad jurídica y ausencia de mecanismos de resolución de conflictos.
a) Por la forma de ser elegidas, las Comisiones de Garantías no eran independientes, salvo la anomalía de la comisión salida de Vistalegre 2 (que no tardó apenas en ser purgada), porque las 3 principales corrientes renunciaron a presentar listas. Esto generó que las normas se aplicaran según interesara a las direcciones políticas, especialmente de la dirección estatal, y que no hubiera un “estado de derecho” en la organización sino más bien y en todo caso un estado en que los límites los ponían las consecuencias mediáticas que pudiera tener una arbitrariedad demasiado evidente.
b) Por otro lado, como no contaban con recursos para hacer sus funciones, y nunca fue interés desde el “centro” en que se generara una estructura territorial sana, los conflictos que surgían en los círculos y las batallas de legitimidades casi nunca fueron resueltos, generando en las bases la sensación de que no servía de nada utilizar las vías internas para solucionar las disputas.
Estas dos razones han llevado a que gran parte de los conflictos de cierta entidad hayan acabado estallando en los medios de comunicación, bien por frustración o bien como estrategia de “presión”.
- Democracia plebiscitaria. Mecanismos de democracia directa limitados a meros plebiscitos. Hacer consultas vinculantes puede ser algo clave que lo cambia todo, como sucede en Suiza, pero no tiene porqué ser un gran avance democrático tal como nos muestra la historia con Napoleón o Franco, que también hacían consultas que siempre ganaban.
En los referéndums de Podemos se carece de una gestión transparente del censo de votantes y hay en general bastantes deficiencias formales como ya explicó la auditora de las votaciones de Podemos Open Kratio antes de desistir de continuar trabajando con Podemos. Pero más allá de las insuficientes garantías contra el fraude (garantías que en varios aspectos han ido a menos con el tiempo), es muy importante también garantizar la libertad del votante de formarse su propia opinión. Y aquí fallamos también en plantear preguntas claras y concretas con espacio suficiente para la deliberación. En este sentido, la organización de las consultas (y de los Vistalegres) nunca ha sido neutral en las convocatorias, además de que a menudo no parecía votarse la pregunta sino la continuidad o no del apoyo a los líderes. Un constante “o conmigo o contra mí” que ensuciaba el escenario e impedía un debate auténtico.
Hubiera sido muy diferente si, además de corregir los problemas anteriores, se hubiera tenido la posibilidad de realizar convocatorias vinculantes desde la base, al estilo de Suiza, donde con un porcentaje razonable de firmas se convoca un referéndum (actualmente en Suiza hacen 3 ó 4 convocatorias de referéndums al año, en las que responden a un total aproximado de 10-12 preguntas en total). A día de hoy en Podemos sólo hay un ejemplo en el que los círculos de Asturias convocaron una consulta sobre el sistema de votación para su Consejo Ciudadano y Secretaría General, con grandes dificultades, obstáculos y sabotajes.
- Mala gestión de la diversidad, a la vez como causa y consecuencia de los malos sistemas electorales para seleccionar representantes internos o institucionales de Podemos.
Producto en un primer momento de esa dualidad “centro-periferia” del partido, al tener muy rápidamente todo el poder “el núcleo irradiador”, este siempre ha fomentado que los sistemas de decisión y de elección de cargos fueran lo más parecido a “ratificar” sus propuestas. Y en un segundo momento, el “búnker” del Pablismo se aplicó a consolidar la forma de entender una organización política que aprendieron de su época de las Juventudes Comunistas.
Sin embargo, las fuerzas transformadoras son diversas por definición, y más en nuestra época, lo que comporta que los procesos de decisión colectiva pueden conducir a diferentes resultados u opciones, mientras que para una fuerza conservadora lo que ya existe siempre es más sencillo de consensuar. Además, Podemos. como fuerza nacida del despertar de conciencias que fue el 15M. aglutinó en su seno todo tipo de ideas. Es por ello que los recurrentes intentos de generar la disciplina necesaria para que funcione bien el “centralismo democrático” repetidamente han fallado. Podemos necesitaba de una organización deliberativa, que complementara el uso de un populismo mediático para conseguir los votos, con una concreción pausada y en común de los detalles del proyecto político transformador.
Los sistemas electorales en Podemos siempre han tenido un sesgo mayoritario con una gran tendencia a distorsionar los resultados para beneficiar a las opciones más votadas, generando la tendencia a que los votantes se disciplinen y traten de localizar a las opciones más “relevantes” que son las únicas que tienen alguna opción de salir elegidas.
Este aprendizaje se extiende además a las personas más comprometidas que se deciden en un momento dado a dar ese paso y presentarse a cargos y responsabilidades en el partido. Pronto se descubre que, aunque las primarias sean abiertas, en realidad si no estás en la lista “adecuada” no tienes ninguna opción. El sistema fomenta que los militantes más activos deban “encuadrarse” en listas potentes, por lo que los equipos que configuran el orden de las listas “ganadoras” son los que realmente eligen quien será elegido o no.
Además, estos sistemas mayoritarios como el DesBorda (que es menos proporcional que D’hont para las elecciones generales), o mayoritarios puros supervitaminados como eran las listas plancha, generan la sensación de que los equipos que ganan, lo ganan todo, y los que pierden lo pierden todo, con lo que las batallas electorales han generado una gran polarización en todas partes y una gran pérdida de diversidad y falta de representatividad de los órganos.
La militancia se vió obligada a conformar equipos fuertes para tener alguna opción de influir en el resultado, equipos que luego fueron asociados (con mayor o menor justicia) a alguna de las 3 corrientes principales. El sistema de votaciones ha polarizado y distorsionado la organización, generándose un frentismo en todos los niveles. Nuevamente, ante la ausencia de espacios orgánicos diversos y proporcionales a las sensibilidades presentes en la organización, se generó una inevitable tendencia a llevar los debates y los conflictos a los medios de comunicación.
- La Bunkerización de Podemos.
Durante el año y medio previo a Vistalegre 2, pero consolidado con su resultado, se generó un “búnker” en el que se metió Pablo Iglesias acompañado de su entorno más cercano (Irene Montero, Rafa Mayoral, Juanma del Olmo…). El aislamiento de la dirección del partido respecto a las propuestas y a las críticas del resto de territorios, de las bases y de la sociedad en general probablemente fue un proceso gradual pero de tremendas consecuencias.
Los procesos de bunkerización son algo habitual para las personas poderosas, que se van aislando de lo que consideran amenazas. Por eso es tan importante la diversidad, la rotación y el depender de otros. Mi intuición me dice que este Bunker del Pablismo se construyó aceleradamente por cuatro factores: acoso mediático constante y sin piedad; ruptura Íñigo-Pablo y las batallas de la imposición del Pablismo contra el sentir del resto de la organización; cultura política de las juventudes comunistas y el centralismo democrático; control absoluto de los órganos estatales por parte del mismo grupo.
Desde Vistalegre 2, el pablismo tiene todo el poder orgánico a nivel estatal (en un partido, como ya hemos dicho, altamente centralizado y vertical), pero este apoyo a Pablo Iglesias no significa un apoyo a sus propuestas. Me explico con un ejemplo: en diciembre de 2016, Iglesias y Echenique convocaron a una consulta para elegir el sistema de votación que se usaría en Vistalegre 2. Desde la sede de Princesa, en rueda de prensa oficial, se hizo una propuesta orgánica, cuando se debió ser más neutral. No hubo ninǵun espacio de debate y deliberación oficial en igualdad de condiciones y, finalmente, se decidió usando una votación por mayoría simple que tuvo como ganadora la propuesta “oficialista”. Sin embargo, cuando vamos a la suma de votos que sacaron las propuestas que planteaban repartos proporcionales, resulta que fue mayor que la suma de votos que presentaban propuestas de reparto mayoritario, como el desBorda que ganó, y otras. La gente quería proporcionalidad frente a un sistema mayoritario. Lo que quiero decir es que, aunque en Podemos la gente vote a Pablo Iglesias, “el traje organizativo” que nos obliga a ponernos nos pica y nos molesta… y claro, nos quejamos. Y desde el “centralismo democrático” no se entienden estas quejas, porque “para eso hemos votado” y pretenden, a base de votaciones rápidas y mal planteadas, cerrar debates. Pero no funciona y los debates siguen abiertos, por lo que la “solución” es encerrarse en el Bunker y no escuchar las críticas y las propuestas, porque son propuestas de “enemigos internos” que no saben perder.
Las consecuencias de la bunkerización se materializan en que cada vez se cometen más errores. Desde los relativamente poco trascendentes como el cartel del “vuELve” en la semana del 8 de marzo o los más graves como pedir que no se vote a Carmena la víspera del cierre de campaña.
Y también tenemos errores tremendamente graves, como fue que Pablo e Irene se compraran un Chalet en Galapagar. Como ya dije en el anterior capítulo, supuso un error comunicativo enorme, que por sí solo es un síntoma de su bunkerización, del gran aislamiento que tienen Pablo e Irene con el resto del mundo. Dado el constante ataque mediático y nuestros discursos previos sobre políticos que no viven como el Pueblo al que representan, ¿no se dieron cuenta de que gran parte de su electorado no lo iba a entender? ¿Nadie les dijo que si estaban recibiendo tanta presión mediática y necesitaban un espacio más privado, quizá deberían alquilar algo por un tiempo hasta que abandonaran la política? Bien sea porque nadie del núcleo duro se atrevió a decírselo (síntoma de la enorme homogeneidad y formas organizativas del “conmigo o contra mí” características del pablismo) o bien porque se lo dijeron pero no quisieron escuchar, el chalet de los Iglesias-Montero se ha convertido en el mayor síntoma y consecuencia del Búnker pablista.
Para rematar el tema, decidieron plantear un plebiscito a la organización convirtiendo un asunto personal (esa era la mejor defensa) en un asunto político. Con los Iglesias-Montero, definitivamente lo personal es político, así que nos obligaron a ir a votar sin un debate posible (porque los partidarios del NO en redes eran considerados traidores que querían derribar a la líder pareja), y ningún líder territorial, aparte de Kichi, se atrevió a criticar públicamente el fallo estratégico que privadamente casi todos reconocían. Pero un error no se cura con otro error.
¿Queda mucho margen para más errores?
Mi próximo y último texto de la serie será para mostrar mis reflexiones sobre la situación actual, las perspectivas de las fuerzas del cambio, los distintos escenarios y líneas de acción que podríamos afrontar
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2018.12.05 23:36 alforo_ El lugar más peligroso para una mujer es su hogar

Los datos indican que más de la mitad de las mujeres victimas de violencia de género son asesinadas por su pareja o parientes cercanos
Es una realidad en todo el mundo: el mayor peligro que pueden enfrentar las mujeres está en sus propios hogares, de acuerdo con un nuevo informe sobre homicidios en el mundo realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
En 2017, más de la mitad de las mujeres víctimas de homicidio fueron asesinadas por su pareja o parientes cercanos, según el informe. Además, los investigadores concluyeron que los esfuerzos realizados en algunos países para frenar estos asesinatos mediante nuevas estrategias jurídicas y programas sociales no han logrado avances tangibles.
El reporte, publicado el 25 de noviembre para coincidir con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, analizó cómo se relaciona la violencia contra las mujeres y las niñas con su estatus y su papel en la sociedad.
Asesinar a una mujer es “un acto letal a lo largo de un continuo de discriminación y abuso basados en el género”, escribió Yury Fedotov, director general de la agencia, en el prólogo del informe. Estas son cuatro conclusiones destacables del reporte.
La mayoría de las víctimas de asesinato son hombres. Sin embargo, es mucho más probable que las mujeres mueran a manos de los allegados más cercanos.
Al analizar los datos, el informe determinó que aproximadamente uno de cada cinco homicidios es perpetrado por una pareja o un familiar cercano, y las mujeres y las niñas conforman la mayoría de esas muertes.
De las casi 87.000 mujeres reportadas como víctimas de homicidio doloso en todo el mundo durante 2017, alrededor del 34 por ciento fueron asesinadas por su pareja y el 24 por ciento por un familiar.
El índice más elevado de mujeres que murieron a manos de su pareja o parientes se encontró en países africanos (una tasa de 3,1 víctimas por cada 100.000 mujeres), seguidos de naciones del continente americano (con una tasa de 1,6 víctimas por cada 100.000 personas de la población femenina). El índice más bajo fue el de Europa (0,7 víctimas).
Los datos en la actualidad incluyen ciertas salvedades.
Los investigadores indicaron que no es posible registrar con precisión los asesinatos relacionados con el género que ocurrieron durante conflictos armados, por lo que las cifras verdaderas en ciertas regiones podrían ser mucho más elevadas de lo que señala el informe. Asimismo, los datos no incluyen los homicidios irresueltos que posiblemente se hayan dado por el género de la víctima, y los analistas dijeron que muy a menudo la violencia contra la mujer no se reporta.
El informe tampoco dejó claro de qué manera ni si tomó en cuenta la violencia en contra de las mujeres transgénero en las estadísticas. Un vocero de la oficina de las Naciones Unidas no respondió a la petición de comentarios al respecto.
Jodie Roure, profesora en el John Jay College en Nueva York y quien ha realizado investigaciones exhaustivas sobre la violencia contra la mujer, recalcó que las prácticas de recopilación de datos varían de un país a otro.
“Estos datos tienen ciertas limitaciones”, explicó Roure. “¿Son un reflejo del panorama completo? No, pero lo importante es hablar al respecto, porque hace poco tiempo no lo estábamos haciendo”.
La culpa la tiene el sexismo; las mujeres también pueden ser perpetradoras.
A la raíz de la violencia doméstica contra las mujeres y niñas están las normas sociales que imponen que el hombre tiene autoridad del hombre para controlar a la mujer. Investigaciones al respecto que cita el estudio de la ONU revelan que los hombres y los niños que se atienen a las perspectivas estereotípicas sobre los roles de género —por ejemplo, que los hombres necesitan tener sexo más que las mujeres o que los hombres deben dominar a las mujeres— son más propensos a ser violentos con su pareja.
El reporte encontró que los hombres que matan a su pareja de sexo femenino por lo general mencionan haber tenido problemas con el alcohol, celos y miedo al abandono. En cambio, las mujeres que habían matado a su pareja de sexo masculino con frecuencia mencionaron que habían soportado largos periodos de violencia física a manos de esa pareja.
A pesar de tratarse de casos excepcionales, las mujeres también pueden ser responsables de la violencia de género. Por ejemplo, puede que algunas parientes cometan homicidios por honor, en los que las familiares asesinan a una niña o mujer por supuestamente haber deshonrado a su familia.
Existen muchas otras motivaciones detrás de los asesinatos por razón de género, a decir del informe. Entre ellas están la orientación sexual o la identidad de género de la víctima; las amenazas que enfrentan quienes hacen trabajo sexual; en el sur asiático puede ser por disputas sobre las dotes matrimoniales, o incluso acusaciones de brujería en África, Asia y las islas del Pacífico.
Algunos países ya tienen leyes en contra del feminicidio, pero no se ha llegado a un consenso sobre lo que significa ese término.
La palabra feminicidio se acuñó por primera vez en la década de 1970 en referencia a los asesinatos de mujeres y niñas. En años recientes, ha habido insistencia, en particular en Latinoamérica, en que se utilice el concepto con el fin de crear nuevas categorías legales y políticas públicas.
El año pasado, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, hizo un llamado en su país para erradicar “una cultura machista profundamente arraigada”, que “a fin de cuentas en verdad genera violencia en contra de las mujeres”. Después del asesinato de una mujer que fue parcialmente filmado, los brasileños usaron las redes sociales para exhortar a la gente a intervenir y detener la violencia doméstica. En Perú, las participantes de un reciente concurso de belleza montaron una protesta; enumeraron las estadísticas sobre los feminicidios en vez de dictarles sus medidas a los jueces.
En septiembre, la Unión Europea y las Naciones Unidas lanzaron un programa conjunto dedicado a combatir el feminicidio en América Latina. Sin embargo, el informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito descubrió que no existe una definición estandarizada del término, lo cual ha derivado en una gran diferencia en las prácticas jurídicas y de recopilación de datos.
Los nuevos programas y leyes han logrado sensibilizar al público con respecto al tema, aunque la cantidad de estos asesinatos no ha disminuido en comparación a 2012, cuando Naciones Unidas realizó un estudio similar. No obstante, el informe concluye que se deben tomar más medidas a fin de ofrecer más servicios para las mujeres, así como cambiar las convenciones culturales.
“Una ley por sí sola no es suficiente”, comentó Roure. “Debe haber una estrategia integral y holística”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=249843
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2016.09.03 12:40 EDUARDOMOLINA ¿Qué le falta al periodismo actual?. Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza

MONIKA BAUERLEIN / CLARA JEFFERY (MOTHER JONES)
http://ctxt.es/es/20160831/Politica/8121/Periodismo-investigacion-sostenibilidad-tiempo-profesionalidad.htm
"[La revista estadounidense ‘Mother Jones’ ha invertido 310.000 euros y 18 meses en un reportaje sobre las cárceles privadas que ha tenido gran repercusión. Ahora, sus editoras piden ayuda a los lectores para que se suscriban y hagan sostenible la revista. CTXT publica el texto integro por su interés informativo y anima a sus lectores a suscribirse o donar para que nuestra web pueda seguir siendo tan independiente como hasta ahora. Suscríbete aquí].
El pasado mes de junio publicamos una gran noticia: el relato de Shane Bauer acerca de los cuatro meses que pasó como guardia de seguridad en una cárcel privada de EE.UU. Grande en el sentido de que superaba las 35.000 palabras, 5 o 10 veces más que un artículo normal, contenía tablas, gráficos, iba acompañado de artículos complementarios y, además, preparamos seis vídeos y un documental radiofónico.
La repercusión que tuvo fue también enorme, pues lo leyeron más de un millón de personas, negando así lo que nos cuentan sobre la capacidad de atención del público digital, y decenas de miles lo compartieron en los medios sociales. Medios de comunicación como el Washington Post, la CNN y la edición dominical del NPR se hicieron también eco del reportaje. Montel Williams se embarcó incluso en una batalla tuitera en la que acabó nominando a Shane para un premio Pulitzer (aunque nos tememos que no es así como funciona la cosa). Muchas personas se pusieron en contacto con nosotros para narrarnos historias de sus familiares en prisión o su experiencia como guardas, incluso miembros del cuerpo legislativo y la autoridad reguladora se comunicaron con nosotros (ÚLTIMA HORA: El 18 de agosto, el Departamento de Justicia de EE.UU. anunció un cambio radical en su política y ya no contratará los servicios de cárceles privadas, en las que actualmente están recluidos miles de presos).
A raíz de nuestra investigación, muchas personas expresaron opiniones en la línea de la columnista televisiva de la revista New Yorker, Emily Nussbaum:
"Por cierto, la investigación encubierta de Shane Bauer y Mother Jones es la razón de ser del periodismo y la razón de que tengamos que pagar por ello".
¡Un juicio con el que no podríamos estar más de acuerdo! Aunque esto también nos lleva a considerar un asunto de mayor calado sobre el paisaje periodístico actual: el ingrediente más importante del reportaje de investigación no es su genialidad, su elegancia estilística o su familiaridad con el tema tratado, aunque sin duda todo esto es necesario. Es algo mucho más sencillo: el tiempo.
A menudo el periodismo supone realizar una incursión en un tema desconocido. Nos ponemos manos a la obra, aprendemos todo lo que podemos lo más rápido posible y trasladamos el conocimiento a nuestros lectores. De ahí que el periodismo haga un uso tan extenso de las citas, pues no acostumbramos a ser expertos en el tema que tratamos, sino que nuestro trabajo es hacer las preguntas adecuadas a las personas que lo son.
Pero este tipo de cobertura no es de mucha utilidad si los expertos son parciales, tienen intereses personales (es decir, casi todo el mundo en política) o sencillamente no existen. Para ese tipo de reportajes, los periodistas tienen que desarrollar su conocimiento sobre el tema y aplicarse durante el suficiente tiempo como para conseguir que la acumulación de datos se transforme en análisis preciso y profundo.
Hubo un tiempo en el que este tipo de investigaciones largas formaban parte de todas las redacciones, de una manera u otra. Los periodistas se especializaban en un tema concreto y, con el tiempo, eran expertos en su funcionamiento y organización. Los mejores eran auténticos depósitos de conocimiento y poseían un detector de mentiras que les permitía distinguir el sesgo de ciertas informaciones. Aquellos con suerte, un día tendrían la posibilidad de indagar un tema, investigar una pista mayúscula y pasar meses con el mismo proyecto; aunque esto era la excepción, no la regla. Sin embargo, los medios eran conscientes de que para ganarse el respeto del público y mantener el negocio era obligatorio hacerlo.
El cambio llegó en los años 90, cuando la fiebre de las fusiones hizo que grandes corporaciones absorbieran a muchos periódicos y cadenas de televisión independientes, y comenzaron las presiones por repartir grandes beneficios entre sus accionistas. La década siguiente, la publicidad digital arrebató los patrocinadores a los medios tradicionales y, para colmar el vaso, llegaron los fondos de inversión libre y los inversores de capital privado exigiendo 'eficacia' a las ya reducidas redacciones. Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza.
Hoy en día, son los capitalistas de riesgo o los multimillonarios poderosos los que buscan ganancias, o influir en la política, remodelando los medios a su imagen y semejanza.
La primera baja de todas estas fases de recortes fueron las investigaciones a largo plazo. Se expulsó a los veteranos que invirtieron años en acumular un conocimiento que hiciera sus crónicas valiosas. Se reemplazó a los reporteros especialistas por asalariados encargados de publicar 5, 7 y hasta 10 entradas al día. Se obligó a hacer 'más con menos' a los que se quedaron (o actores con sonrisas robóticas a los que la inteligencia artificial pronto podría sustituirles). Si todavía no lo han hecho, dejen que John Oliver les explique de manera cómica lo deprimente que es la situación.
Si las cosas siguen por este camino, desaparecerán las noticias que revelen algo sustancial acerca de la manera en que funciona el poder. Hace falta tiempo (mucho más del que se puede justificar económicamente) y estabilidad, hacen falta reporteros y editores seguros de que sus trabajos no desaparecerán si no hay grandes beneficios, o si los poderosos se ofenden. A este tipo de periodismo le mueve un deseo de sacudir las conciencias, no de ser rentable únicamente.
Un buen ejemplo es nuestro reportaje sobre las prisiones privadas. Shane comenzó a escribir sobre justicia penal para Mother Jones hace cuatro años, después de pasar un terrible periodo como rehén en Irán. (Tómense un momento para asimilar esta información y el uso que dio a esa experiencia devastadora para que los demás comprendiéramos qué se siente de verdad entre rejas). Su primer reportaje importante sobre el régimen de aislamiento, en 2012, fue el resultado de varios meses de investigación. Poco tiempo después, se unió a nosotros como reportero en nómina. Muy importante: antes, MoJo era una revista en la que colaboraban sobre todo periodistas independientes, pero estos últimos años hemos favorecido la contratación de periodistas a tiempo completo bajo el amparo de una genuina redacción.
Este apoyo y estabilidad es lo que hace posible cada uno de nuestros innovadores reportajes. Esto permitió que nuestro jefe de redacción, David Corn, investigara el historial financiero de Mitt Romney durante meses y diera la primicia del 47% en 2012. Permitió que Josh Harkinson examinara a los seguidores segregacionistas de Trump y destapara a los delegados que son racistas confesos. Y es lo que nos ha permitido realizar exhaustivos reportajes sobre las matanzas y la industria de las armas de fuego con los que hemos conseguido cambiar la naturaleza del debate sobre este tema.
El proyecto de Shane sobre las prisiones privadas se desarrolló a lo largo de 18 meses, cuatro de los cuales los pasó en la cárcel y el resto en investigaciones, verificaciones, producción audiovisual y revisiones legales, además del trabajo de más de una docena de personas del personal de la revista. No obstante, era la única manera de conseguir hacer ese reportaje, ya que por definición el encarcelamiento está cubierto de un aura de invisibilidad para la mayoría de las personas, y con más razón en el caso de las cárceles privadas. El control de registros es incompleto, las informaciones públicas son limitadas y las visitas son complicadas. Las únicas personas que pueden describir de verdad lo que sucede allí dentro son los presos, los guardas o los funcionarios, pero todos estos grupos están interesados en tergiversar la información a su favor. Para poder llegar a la verdad, teníamos que dedicarle tiempo e ir hasta el fondo.
Además, tuvimos que asumir un riesgo económico bastante importante. Siendo generosos, si contamos solo los grandes periodos de tiempo que le dedicaron los miembros de nuestro personal, el reportaje sobre la cárcel costó unos 350.000 dólares (310.000 euros). Los anuncios que lo acompañaron cuando lo publicamos nos reportaron unos 5.000 dólares de ganancias, más o menos. Si hubiéramos saturado la página con anuncios, podríamos haber duplicado o triplicado esa cifra, pero eso hubiera sido engorroso para el lector y apenas si hubiera supuesto una gota en el mar para nosotros.
La ayuda económica que recibimos para este reportaje provino de tres fundaciones diferentes, lo que es fantástico, pero por desgracia su alcance es limitado: el tiempo del que se dispone es limitado (a unos años máximo) y su ámbito de acción también lo es (centrado por lo general en un asunto o iniciativa en particular). Además, tienen un carácter finito, pues si juntamos la ayuda de todas las fundaciones que nos dan apoyo económico, estas apenas suponen un 15% de los ingresos anuales de MoJo.
Entonces, ¿cómo se puede financiar este tipo de trabajo? Si son seguidores de nuestra publicación desde hace tiempo, sabrán que nosotros solo conocemos una respuesta posible: la ayuda de nuestros lectores. La financiación de suscriptores supone más del 70% de nuestro presupuesto, y de esta manera hemos conseguido mantenernos independientes, fuertes y hemos sido capaces de soportar las presiones (incluidas las demandas de multimillonarios) para que abandonáramos noticias polémicas. Y nuestros lectores están de acuerdo con nosotros, si nos guiamos por la respuesta que ha tenido el reportaje de Shane.
Pero para poder seguir invirtiendo en la investigación a largo plazo tenemos que cambiar algunas cosas, y esperamos que vosotros también. Ya hemos mencionado lo exiguos que resultan los ingresos por publicidad, pero la recaudación de fondos también es extremadamente volátil.
Por lo general, las organizaciones sin ánimo de lucro como la nuestra lanzan grandes campañas cuyo objetivo es asustar a los lectores para que aporten, dicho con toda franqueza, con eslóganes como “haz tu donación ahora mismo o ALGO MUY MALO sucederá”. Esta no es precisamente una estrategia que respete la inteligencia del lector, ya que dificulta la experiencia de usuario con tanto correo y tanto anuncio, además de coincidir muy poco con nuestra línea de trabajo y lo que se espera de nosotros. Este no es un trabajo que se pueda hacer sometido a vaivenes, no se trata de responder a una crisis momentánea, o de aprovechar una oportunidad pasajera contratando a un montón de gente y despidiéndolos en seis meses. El trabajo de verdad pasa por tener reporteros especialistas dedicándose a lo mismo día tras día, mes tras mes.
Así que desde hoy mismo, recelosos, pero ilusionados también, vamos a dar comienzo a un nuevo experimento sobre la manera en que se financia el periodismo de MoJo. Trataremos de justificarlo mediante datos y lógica, como hacemos en nuestras columnas, y no mediante sensacionalismo y pánico.
Se resume en esto: si queréis que nosotros realicemos investigaciones a largo plazo, vosotros tenéis que hacer lo mismo. En otras palabras, haceros donantes permanentes suscribiéndoos a una contribución desgravable que se renueva cada mes. Nosotros no tenemos un fondo de reserva escondido o beneficios publicitarios que podamos ir almacenando. La única forma que tenemos de poder seguir haciendo este trabajo es gracias a vuestra ayuda.
Nosotros no tenemos un fondo de reserva escondido o beneficios publicitarios que podamos ir almacenando
Si os unís a nosotros como donantes permanentes, formareis parte del equipo que será responsable del próximo proyecto carcelario, del próximo reportaje sobre violencia con armas de fuego, del equipo que hará posible la noticia del 47%. Ayudareis a mantener a los reporteros en su especialidad para que sigan escrutando a los poderosos.
Si pensáis que esta misión es necesaria, podéis comenzar vuestra suscripción mensual aquí mismo.
Pero si sois el tipo de persona que prefiere desmontar las cosas para saber cómo funcionan, o que desea conocer el estado de las cuentas antes de invertir, realicemos un análisis pormenorizado.
En el pasado, nuestras tres campañas de recaudación consiguieron alcanzar entre 125.000−200.000 dólares cada una. El año pasado los resultados fueron mucho mejores, los lectores se rascaron los bolsillos y conseguimos recolectar 260.000 dólares que nos sirvieron para pagar los costes legales derivados de una demanda interpuesta contra nosotros, que acabamos ganando, por un donante político multimillonario. En diciembre y abril, los lectores volvieron a estar a la altura y colaboraron con un total de 415.000 dólares entre ambos meses. Desde la publicación el mes pasado del reportaje de Shane, hemos tenido un pico de donaciones y suscripciones.
Pero contar solo con recaudar dinero a trompicones es un gran riesgo, además de la evidente limitación que tiene la cantidad que se puede ingresar sin ser extremadamente insistente con los correos y los anuncios en la página web. Al mismo tiempo, no es fácil crecer de esta manera, pero en estos tiempos de crisis política y periodística no hay otra alternativa: hay que crecer.
Pensémoslo de esta otra manera. Si antes de nuestra próxima campaña prevista para septiembre conseguimos encontrar 2.000 lectores que valoren lo suficiente nuestro periodismo como para aportar 15 dólares al mes, ingresaremos 30.000 dólares más al mes, o 360.000 dólares durante los próximos 12 meses. Eso sería suficiente para financiar un proyecto de envergadura como el de Shane cada año. Nuestra esperanza es llegar a ese punto gracias al argumento que estamos ofreciendo en estas líneas y no llenado la página con anuncios, o vuestra bandeja de entrada con correos alarmistas.
¿Es mucho soñar? Hoy por hoy, cientos de miles de personas son donantes permanentes de radio y televisión. En MoJo, contamos actualmente con unos 2.000 donantes que entregan cerca de 28.000 dólares al mes, aunque otras 185.000 personas están suscritas a la revista, 250.000 solicitaron recibir nuestros boletines por correo, 1,2 millones nos siguen en Facebook o Twitter, y entre 9 y 10 millones consultan nuestra página cada mes. Si el 0,02% de la gente que visita la página de aquí a finales de septiembre se registra como donante, habremos conseguido nuestro objetivo. No sabemos si va a funcionar, si no lo hace nos pondremos a pensar en otra solución, pero nuestro conocimiento del tema nos hace creer que esta es la mejor manera de conseguirlo. Aunque si funciona, habremos demostrado algo muy importante sobre cómo mantener vivo el periodismo de investigación.
¿Contamos contigo? Empieza tu contribución mensual desgravable hoy mismo.
Prometimos que no recurriríamos al miedo o al sensacionalismo y mantendremos nuestra palabra, pero no podemos parar de insistir sobre la urgencia del mensaje: las contribuciones mensuales recurrentes suponen la mejor manera que tenemos, y creemos que vosotros también, de conseguir sentar unos cimientos firmes que garanticen el tipo de reportajes y supervisión que le hacen tanta falta a nuestra democracia. Si te unes a nosotros, formarás parte de un gran experimento que otros podrán emular: como ha quedado patente en nuestras publicaciones anteriores sobre el mercado de los medios de comunicación, nuestro compromiso es ser transparentes y compartir con nuestros pares todo lo que aprendemos.
Así que veamos si podemos conseguirlo. Os mantendremos informados en estas mismas páginas y nos encantaría recibir vuestras sugerencias para saber si pensáis que este es el camino correcto para conseguirlo o existe una manera mejor de afrontar nuestra situación. Hacédnoslo saber en la sección de comentarios, en Twitter y Facebook, o en la siguiente dirección: [email protected]."
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2016.08.14 13:30 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.07.11 11:49 EDUARDOMOLINA Rajoy espera tranquilo la rendición del PSOE. Unidos Podemos ha optado por mantenerse al margen del jaleo. No tiene mucho que ganar y sí bastante que perder en estas aguas revueltas. Está claro que guste o no, la alianza entre Podemos, IU y las mareas sigue siendo la única alternativa.

Rafael Alba
http://www.elboletin.com/opinion/136847/rajoy-tranquilo-rendicion-psoe.html
"¿Para qué moverse? Si algo parecen haber dejado claro los resultados electorales es que la mayoría de los españoles que han votado en las próximas elecciones quieren que el PP y Mariano Rajoy se hagan cargo de su futuro en los próximos cuatro años. Y por más que duela o resulte incomprensible la evidencia objetiva es lo que es y hay pruebas muy claras sobre este particular. Y, por lo tanto, si estas son las preferencias es de suponer que quienes han optado por dar su apoyo al equipo azul creen la historia que sus dirigentes han elaborado y la visión idílica de la realidad que presentaron en la campaña electoral, por distorsionada que a muchos nos pueda parecer.
Así que con las cifras en la mano y el perdón de los pecados de corrupción y tijera que le han concedido las urnas, el presidente en funciones se dispone a repetir su estrategia ganadora, ese inmovilismo paciente que tanto le critican sus adversarios, pero cuyo ejercicio le ha permitido hasta ahora ganar todos los combates a los que ha tenido que enfrentarse tanto en el interior como en el exterior de su partido. Sin embargo, convendría no engañarse, ni caer en la tentación de dejarse llevar por los propagandistas de izquierda y derecha que llevan ya unos cuantos años, disparando contra don Mariano. Porque lo cierto es que es probable que tenga razón cuando exige, desde el silencio, a PSOE y Ciudadanos que le den su apoyo a cambio de nada.
Lo primero que hay que decir es que a este político gallego no puede exigírsele ahora que presente un programa de gobierno. Nunca lo tuvo. Lo suyo es otra cosa, adaptarse a las circunstancias y aprovechar los huecos para ‘colocar’ sus presupuestos ideológicos, esos ‘principios’ que, por supuesto, tiene, en las leyes que aprueba. Normas que, por cierto, nominalmente estarían pensadas para otra cosa. Y confía en que siempre va a poder hacerlo porque se ha consolidado con el tiempo como el verdadero ‘mal menor’ y con la que está cayendo a todos esos supuestos rivales que teóricamente tiene no van a tener más remedio que apuntalarle si quieren impedir que el sistema vuele por los aires.
Y lo segundo es que él no tiene nada que demostrar, mientras que no resulta nada fácil decir lo mismo del resto. A estas alturas, nadie en su sano juicio puede argumentar que no está al tanto de los casos de corrupción que han estallado a lo largo de su mandato, ni de los recortes que ha aplicado, ni de que haya precarizado el empleo y esté a punto de dejar sin un euro el fondo de reserva de la Seguridad Social. Tampoco hay un solo español por ahí que no sepa perfectamente que Rajoy jamás ha cumplido su programa electoral, ni sus compromisos con Bruselas, ni que el presidente en funciones era perfectamente consciente de que su decisión electoralista de bajar los impuestos podía costarle a España más pronto que tarde una dura sanción europea y la necesidad de volver a aplicar duros recortes presupuestarios que pueden provocar una nueva desaceleración económica con aumento del paro incluido.
Todo eso era público y notorio y no le ha impedido ser el líder y el cartel electoral del partido más votado en las dos últimas citas electorales. Así que no es él quien tiene que explicar nada, porque él ha jugado siempre a lo mismo. Son sus queridos rivales Pedro Sánchez y Albert Rivera a quienes les toca explicar los motivos que les impiden apoyar un gobierno de coalición de las fuerzas constitucionalistas. Al fin y al cabo, tanto el PSOE como Ciudadanos han seguido el juego del PP desde el primer minuto y han organizado sus campañas electorales de espaldas a estos problemas y en plena coincidencia con el partido de Rajoy. Entre los tres, se han tirado cerca de tres años bombardeando a los españoles con una sola idea, aquella de que lo único importante era frenar el avance del populismo y los separatistas.
Ya conocen la cantinela. Ese presunto buen muchacho, Rivera está dispuesto a negociar con todos menos con Unidos Podemos, porque su intención es salvar a España del desastre e impedir que Pablo Iglesias y Alberto Garzón, los dos malvados demonios comunistas, conviertan a este país en un trasunto de la caótica Venezuela, abran la puerta a la fragmentación nacional y contribuyan al triunfo final de los independentistas. La misma, por cierto, que difunden una y otra vez la marioneta Susana Díaz y el ventrílocuo Felipe González que ahora quieren convencer a sus brigadas rojas bajas en calorías de que han retrocedido por no haber sido claros a la hora de explicar a sus votantes potenciales de que nunca, bajo ningún concepto y de ninguna manera iban a pactar con los pérfidos populistas.
Esas han sido sus cartas y ese ha sido su juego. PSOE y Ciudadanos han contribuido con entusiasmo a convencer a los españoles de que la prioridad nacional era acabar con las hordas que avanzaban sobre el país dispuestas a entregar el poder a un peligrosísimo terrorista con coleta. Han trabajado muy duro en esa línea, codo con codo con el PP durante un larguísimo periodo de más de dos años, justos los mismos que, día más o día menos, lleva Podemos ocupando el centro de la actualidad política. Y por eso ahora deberían ser consecuentes con lo que han hecho e integrarse sin mayores problemas en esa gran coalición que Rajoy ha defendido siempre. La de los hombres de bien y el sentido común. Porque eso es lo mejor para España y lo único que puede salvarla del caos que se cierne sobre ella.
Lo demás es accesorio. Seguro que en Bruselas y Berlín se muestran generosos con ese tripartito del sistema, o sus sucedáneos abstención mediante y dan muestras de su gran benevolencia. Justo lo contrario a lo que harían si, por casualidad, un gobierno ‘podemita’ hubiera llegado al poder. La casta financiera que domina la UE hubiera repetido entonces la historia de Grecia y dejado caer su furia sobre esta pobre piel de toro. Pero se mostrará dadivosa con los héroes del sur que han conseguido construir un dique forjado con votantes para evitar la peligrosísima inundación a la que todo el Viejo Continente podía estar expuesto.
Con un escenario tan claro sería absurdo que el concienzudo Mariano Rajoy fuera a perder los papeles ahora. Y, por supuesto, no lo hará. Son, como decía antes, los otros quienes tienen que esforzarse, hacer méritos y demostrar que son coherentes y capaces de llevar hasta las últimas consecuencias el discurso que han elaborado. Y lo harán, qué duda cabe. Entre otras cosas, porque si llegara el momento de ir a las urnas por tercera vez, lo probable es que el PP continuara rescatando parte del voto perdido. Que Ciudadanos se convirtiera en una opción testimonial y el PSOE dejará de ser, definitivamente, la alternativa de Gobierno que ahora todavía pretende ser. Y sería sí, entre otras cosas, porque puestos a elegir un líder anticomunista y español que es de lo que se trata, lo mejor es optar por la versión original. Y esa nadie la representa mejor que un señor de Pontevedra que fuma puros y lee el Marca.
Y, mientras tanto, inteligentemente, Unidos Podemos ha optado por mantenerse al margen del jaleo. No tiene mucho que ganar y sí bastante que perder en estas aguas revueltas. Toca recuperar a los votantes perdidos y esperar una nueva ocasión que no tardará en llegar. Basta con seguir señalando las contradicciones del enemigo para mantenerse ahí, pero esa estrategia no resulta suficiente, sin embargo, para aspirar a algo más. Por eso toca aprovechar la coyuntura para completar la definición del programa político que se quiere llevar a cabo y eliminar las dispersiones que han resultado fatales en la última cita con las urnas. Porque lo que sí está también claro es que guste o no, hoy por hoy, la alianza entre Podemos, IU y las mareas regionales sigue siendo la única alternativa."
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.06 17:27 EDUARDOMOLINA GERMAN CANO, Candidato de PODEMOS al Senado. ¿Construyendo la casa por o con el tejado? Podemos y (algunos de) sus críticos.Alguien dijo que el discurso del PSOE tenía éxito porque era un retrato de la sociedad; si Podemos empieza a serlo es justo por lo mismo.

http://ctxt.es/es/20160601/Firmas/6446/Elecciones-26J-Podemos-PSOE.htm
"Seguramente recuerden la cita del multimillonario Warren Buffett: “Claro que hay lucha de clases. Pero es mi clase, la de los ricos, la que ha empezado esta lucha. Y vamos ganando”. Argumentando que la desigualdad económica durante las últimas décadas estaba creciendo exponencialmente mientras menguaban los impuestos para los ricos, la falta de pudor del multimillonario americano planteaba para muchos el escenario obligado en el que debía situarse toda fuerza de oposición. Buffet mostraba así el camino regio de la Izquierda: ésta debía por fin tomarse en serio su lugar en la lucha. ¿Por qué la Izquierda debería responder negando la centralidad de la política de clases e invertir esfuerzo en la lucha ideológica cuando el enemigo mostraba tanto cinismo a la hora de presentar un diagnóstico tan palmario? Contestándola aun de forma insuficiente, la historiadora británica marxista Ellen Meiksins Wood formuló, al calor de la lucha de los sindicatos mineros en los ochenta en Inglaterra, una pregunta clave: ¿por qué los movimientos críticos deberían obsesionarse más con los fetiches ideológicos del thatcherismo que con su práctica real en su guerra de clases contra el trabajo?
Vistas retrospectivamente estas dos décadas, lo que a Meiksins Wood le parecía un error --esa excesiva preocupación por la lucha ideológica-- se antoja hoy, sin embargo, una cuestión determinante. Y lo es, entre otras cosas, porque precisamente esa derrota de los sindicatos mineros en manos de Thatcher, muy glosada en el imaginario cinematográfico, por ejemplo, sigue siendo una amarga lección de los errores políticos ligados a esa vuelta al "realismo" de clase sin práctica cultural. En Inglaterra se esperaba la fuerza de la clase trabajadora, pero tampoco llegó esta vez conforme a las expectativas. Si la respuesta realista al cinismo de la clase dominante produjo una política incorrecta para esa lucha correcta fue justo por descuidar el trabajo ideológico y subestimar el modo en el que el adversario había cambiado también su forma. Ahora se llamaba neoliberal, y mientras la Izquierda ondeaba épica y frontalmente sus banderas frente al adversario, aquél ganaba sutil y capilarmente su fuerza mediante la búsqueda de consentimiento en las experiencias de la vida cotidiana y lograba condensar la inevitable pluralidad y la diferencia de las sociedades tardocapitalistas en un proyecto político-cultural.
En esta coyuntura sin garantías históricas, puede entenderse que la arquitectónica tradicional de la Izquierda, con sus privilegios apoyados sobre la diferencia entre base económica y supraestructura ideológica, entrara en crisis. Lo significativo es que, a raíz de las transformaciones culturales del capitalismo desde los sesenta, tener políticamente los pies en el suelo dejó de ser una opción, al menos políticamente hablando, realista. Máxime cuando las clases trabajadoras votaban derecha y los oprimidos por el sistema parecían mostrarse muy interesados en luchar contra sus presuntos intereses "naturales". Ante esta situación, el error político de la Izquierda fue, siguiendo la clásica brújula de los cimientos --ese "en última instancia"--, adoptar el mantra racionalista y entender como un simple error de juicio por parte de las masas su renuncia voluntaria a sus intereses, el haberse dejado manipular por las añagazas del conservadurismo thatcheriano. Ahora bien, si el nuevo "populismo autoritario", como fue definido por Stuart Hall, generó tal consentimiento ¿no fue porque, en esa situación concreta, aunque deformándolas en un sentido de repliegue conservador, interpelaba y escuchaba mejor las condiciones reales, experiencias y contradicciones de la vida de la gente?
¿Qué lecciones extraer de estos procesos históricos? Una posible, que si la izquierda quería ser una alternativa seria, su reconstrucción tenía que partir del reconocimiento de los puntos fuertes de su adversario y ser también consciente de su fuerza ideológica. En esta conservación con el diablo ya Gramsci había marcado líneas de orientación de una posible propuesta carente de garantías pero rica en articulaciones. Si la huelga de mineros de 1984-1985 mostró algo era que la apelación desnuda a la lucha de clase en los términos “realistas” de Buffet se estrellaba ante un thatcherismo que había conquistado posiciones de consenso en espacios sociales tradicionalmente ocupados por la clase trabajadora. La crisis se cerraba desde arriba en términos neoliberales mientras las apelaciones a "lo obrero" seguían planteando el territorio de combate en los escenarios clásicos.
Si Podemos apareció para algunos sectores como un “intruso” en la casa de la izquierda es porque buscó desde su entrada en escena, conforme a estas lecciones históricas, poner entre paréntesis esa identidad que obligaba obsesivamente a transmutar heroicamente las derrotas en victorias y jugar otro juego, cambiando la escala del enfrentamiento. Se había perdido, y había que reconocerlo, pero no necesariamente había que resignarse. El momento autocrítico del pesimismo de la inteligencia podía encontrar su optimismo. Pero para ello había que superar una estéril alternativa, la que aparecía, por un lado, entre la apuesta por abrillantar los cimientos del edificio de la Izquierda a la “espera” de que los receptores llegaran a la buena nueva de su mensaje en virtud del reconocimiento de sus profundas contradicciones y malestares y, por otro, los diferentes voluntarismos. En este sentido, yerran en el tiro quienes acostumbran en sus análisis a identificar a Podemos con una "fantasía intelectualista" enamorada de la capacidad mundoconstituyente del discurso y al margen de las condiciones materiales y sociales, como trataré de argumentar.
Aquí observamos algo curioso: cuánto más se desacredita políticamente a la formación por interpelar al grado más grosero de la emotividad, más se censura teóricamente su supuesto manierismo conceptual. Incluso allí donde la Izquierda cuestiona de Podemos una excesiva interpelación moralista al sentido común de “lo justo” que maquilla las "verdaderas" necesidades e intereses, la Derecha solo percibe a un funesto aprendiz de brujo que desata las bajas pasiones de la turba.
En todo caso, hastiado de esa espera, que solo redistribuía el poder dentro de los aparatos tradicionales de partido, y sabedor de la ilusión que suponía seguir huyendo hacia adelante, Podemos entró en la escena política española entendiendo que debía aceptar y contaminarse con ese fragmentado y contradictorio sentido común existente trabajando en sus núcleos de buen sentido. Había que intervenir y “llegar a tiempo” allí donde la construcción política podía ser más efectiva. En pocas palabras, no había que seguir esperando a la Izquierda. Para ello había que aligerarla un poco de peso, aceptar un horizonte político sin garantías históricas, y afinar la relación entre la teoría y la praxis. Pero no desde un voluntarismo discursivo, como se critica habitualmente con desconocimiento, sino justamente para poder conectar mejor con la realidad social. Había que tener presente la lección del 15M de que la construcción política se podía realizar mejor bajo fórmulas más sencillas, emotivas y cotidianas que desde proclamas identitarias o marcos apriorísticos que recortaban la coyuntura en función de sus presupuestos a priori. Lo que perturba de los nuevos agentes políticos es que son fuerzas históricas que no se cimentan de forma evidente o directa en las condiciones específicas de la vida material o, al menos, se relacionan con ella de una forma más compleja.
Sin embargo, la respuesta de los críticos fue inmediata: Podemos buscaba "construir la casa por el tejado". En lugar de ver la complejidad del “con”, se optó por la interpretación de “por el tejado”. Demasiada "cultura" y discurso, en suma. Aunque, ciertamente, la casa de la Izquierda, a pesar de los entusiastas insobornables al desaliento ("El 15M como fase prerrevolucionaria"), si no estaba medio en ruinas, no ofrecía muy buen aspecto, no se ponía en duda la relación entre los cimientos y los techos ideológicos.
¿Qué ofrecía Podemos a la pérdida de ese privilegio arquitectónico de la Izquierda? La hipótesis de que el importante aprendizaje realizado desde la década de los sesenta por los movimientos sociales de que los intereses políticos no se agotan en situaciones conflictivas de clase no necesariamente tiene que implicar cortar el nudo existente entre las situaciones sociales y materiales y los intereses políticos. Eso sí, esa tensión debía afrontarse con una mayor complejidad de lo que la izquierda tradicional lo había hecho en su programa político y práctica cultural. ¿Cómo impulsar una mejor relación entre los "cimientos" y el tejado, entre la "materia prima" de los malestares sociales y el horizonte, la ilusión de futuro?
Se esgrime desde la izquierda marxista, y a veces con razón, que la imagen planteada por sus críticos revisionistas es de un excesivo reduccionismo. Pero en este debate también a veces uno tiene la impresión de que la izquierda tradicional a menudo entiende que tomarse la cultura en serio es tomársela excesivamente en serio y de que con frecuencia se construye un espantajo, el muñeco políticamente hipertrofiado del "voluntarismo discursivo", para evitar un debate más matizado y complejo sobre una práctica política y económica sensible a las derrotas ante el neoliberalismo. Si acudimos, por ejemplo, al análisis del thatcherismo y la derrota de las luchas mineras en los ochenta, observamos que tanto por los resabios reduccionistas como también por los excesos posmodernos culturalistas no hemos avanzado demasiado.
En este contexto, la novedad de Podemos, y lo digo so pena de ser repetitivo, ha radicado precisamente en ofrecer una posibilidad distinta de entender la conexión entre la teoría y la praxis, no en disolverla desde una presunta autonomía del discurso político. En otras palabras, ¿realmente alguien puede creer que el éxito de su hipótesis ha consistido en su voluntarismo discursivo al margen de las condiciones materiales y sociales de nuestro país? Si la práctica político-cultural de Podemos ha abierto, como todo el mundo reconoce, una brecha no es, desde luego, porque haya sobrevolado moral o utópicamente con una "fantasía intelectualista" estas condiciones emergentes o se haya anticipado o fundido con ellas, sino porque las ha interpretado mejor desde una "imaginación --este es el matiz gramsciano decisivo-- concreta" para transformarlas.
Si ha sido, al menos por ahora, una buena respuesta a una problemática concreta es porque, de algún modo, esta respuesta estaba ligada orgánicamente, por así decirlo, a dicha problemática social, esto es, no estaba separada de ella. Si no hubiera sido así --y este era el riesgo que sobrevoló, en enero de 2014, sobre muchos participantes en el acto del Teatro del Barrio--, no habría existido ningún espacio político de mayorías para Podemos y la formación habría engrosado la larga lista de "frentes populares judaicos" al estilo de Monty Python. Alguien dijo que el discurso del PSOE tenía éxito porque era un retrato fidedigno de la sociedad española; si Podemos empieza a serlo es justo por lo mismo. Ojo, y un retrato no es una foto fija, sino más bien en movimiento, con sus deseos y expectativas.
Es esta relación entre la hipótesis teórica y la realidad social en movimiento la que queda desdibujada cuando se presenta a Podemos como la hipótesis de un grupo básicamente universitario que, experto en el marketing político, ha sabido agregar mecánicamente, en función de un discurso seductor, múltiples voluntades. Esta lectura no solo subestima la capacidad popular de entendimiento como una dimensión activa, sino que malentiende la tensión entre el proyecto político y la fuerza social que le acompaña, toda vez que la entiende como simple arcilla susceptible de ser estirada y moldeada por una supuesta vanguardia intelectual.
En efecto, más que asumirse de un modo pasivo, la identidad de un proceso colectivo se conforma en su proceso, en su aprendizaje, en sus relatos, expectativas de futuro, hitos e imágenes. Este es el sentido de que un pueblo, más que nacer o venir al mundo, deviene. Esta es una construcción que hoy precisa, frente a las élites extractivas, no de un cierre de filas desde la suma de fuerzas "radicales", sino sobre la base de una inédita y radical fraternidad social entre extraños que no descuide el trabajo político en esos espacios cotidianos y normalizados que hasta ahora eran vistos como distracciones secundarias. Esto es justo "hacer pueblo": impulsar un proceso de aprendizaje colectivo distinto del de construir sobre los cimientos de la "casa de la Izquierda".
En el artículo de respuesta a Iñigo Errejón de Brais Fernández y Emmanuel Rodríguez, ya replicado adecuadamente por Adrià Porta y Luis Jiménez en lo que respecta al supuesto problema de “la autonomía discursiva”, hay un punto, aparentemente secundario, que quisiera comentar para terminar. En él llama la atención cierta indiferencia en relación con la "clienta animalista" y el "carnicero que se divierte en Chueca", los dos ciudadanos que se muestran simpatizantes con Podemos en el artículo del secretario político de la formación morada. Mientras Errejón parte del malestar difuso de ambos individuos como una advertencia reflexiva sobre cómo los procesos de construcción política articulados por Podemos no nos sitúan en un escenario en absoluto claro y distinto y, desde luego, ajeno a los modos de interpelación individualista del liberalismo y clasista del marxismo, Fernández y Rodríguez, atados a la típica lógica de la izquierda tradicional de ir más allá de lo aparente e ir a los "cimientos", parecen desestimar la relevancia política de estos malestares "superficiales" por no situarse en la esfera genuina de la lucha y el conflicto ("sin la experiencia del conflicto, no hay sujeto", escriben). Se deduce que, en las prioridades de su agenda política, ni la clienta animalista ni el jovial carnicero del "súper chic" (sic) del barrio de Errejón merecen especial atención por no ser suficientemente radicales. A diferencia de ellos, entiendo que articular y construir sobre estos malestares un discurso político es un trabajo hoy necesario de no menos radicalidad política.
En primer lugar, porque esa indiferencia deja de lado la constatación de que en un escenario en el que las élites políticas y económicas actuales à la Buffet viven tan obscenamente a espaldas del resto de la sociedad, estos individuos tan "normales" son aliados frente a un mismo adversario que desahucia nuestras mismas condiciones de vida. En un contexto como el del neoliberalismo actual que hace gala de la mayor radicalidad revolucionaria y erosiona toda normalidad, ¿cómo no hacernos cómplices de la gente normal? Por otra parte, ¿cómo cambiar las cosas si somos demasiado diferentes de esta normalidad? Cuidado aquí -no lo digo por los autores-- con repetir errores anteriores de la Izquierda, cuando la crítica radical a todo lo "burgués" por pusilánime y moderado allanaba el camino a la concentración de un capital que veía con buena gana las reivindicaciones extraordinarias de un "hombre nuevo".
En segundo lugar, mientras el interés de Errejón va de las expectativas afectivas de estos dos individuos a la identificación con el proyecto de Podemos --¿qué fantasía o imaginación concreta les estimula?--, Fernández y Rodríguez, ajenos al reconocimiento de esas demandas, rehacen el camino yendo a la situación social de estos, mostrando indirectamente su esterilidad política a raíz de su moderación social (hasta ahora) indiferente a la lucha y el conflicto social.
La no interpelación o descalificación implícita de esos espacios de vida y reconocimiento, que no se interesa por la densidad de esas experiencias e identidades no forjadas en la esfera del trabajo, se antoja además un repliegue político problemático en un contexto como el neoliberal. Por otra parte, al subordinar estas experiencias cotidianas al centro de gravedad del conflicto deja escapar la cuestión de cómo evitar el sectarismo y abrirse a la generación de nuevos sujetos políticos. Porque es en este terreno ambiguo donde también pueden constituirse otras prácticas y confrontaciones. Aquí lo que se puede ver como una "evasión" culturalista de lo importante es justo el terreno decisivo, por mucho que se perciba erróneamente que ocuparse de "esas cosas" no es hacer política de verdad.
En la medida en que los críticos de Podemos tienden a entender la lógica política como una topología binaria donde la superficie y la profundidad no tienen posibles mediaciones, desestiman el valor político de ese malestar confuso y epidérmico --ese "plus de sentido" o "excedente simbólico" del que habla Errejón-- por no ser un valor político serio. No merece la pena tomarse en serio, parecen decir, a quienes no se toman la política suficientemente en serio, esto es, como lucha o conflicto. Vemos aquí que tomarse el plano cultural o discursivo en serio apunta a una lógica distinta que no necesariamente lo plantea como causa última. En este sentido, tomarse culturalmente la política en serio significa tomarse en serio a quienes parecen (solo desde la mirada profunda de los "cimientos") no tomarse la política en serio. Yerra el tiro, pues, quien ve en este movimiento un gesto que hace cultura mientras no puede hacer política transformadora; es justo al contrario, se hace práctica cultural para hacer política transformadora, mientras se hace política.
Si Podemos ha puesto en práctica una mejor gramática de la crisis española no es porque se haya limitado a ser el reflejo directo o mecánico de la fuerza ya existente en las calles y plazas, sino porque ha sabido construir intereses políticos de forma efectiva sobre y desde estas nuevas fuerzas difusas de cambio y resistencia. Llama la atención por tanto que se acuse de hipertrofia politicista a una hipótesis que ha transformado con tanta efectividad la realidad del tablero político existente y precisamente dejando de lado las estrategias que ahora se vuelven a esgrimir como menos intelectuales y "más realistas". Más que debates teóricos sobre Laclau, Althusser o Kant, ¿no es más importante partir de esta premisa: ¿cómo y por qué hemos llegado a ser en la práctica la verdadera fuerza alternativa al bipartidismo y al Régimen del 78?
Lo que está en juego en esta "vuelta a los cimientos" por parte de la Izquierda clásica y, por tanto, en esa imagen de la cultura como simple "tejado" es un problema político hoy crucial. En la medida en que estas posiciones, marcadas históricamente por un modo muy directo de entender la militancia y la lucha social "en la calle", entienden que la hegemonía ideológica no se gana en el terreno cotidiano del sentido común, un plano por definición, según esta concepción, excesivamente normalizado y "pasivo", sino en el de los cimientos de la casa --la base socioeconómica, su reproducción y sus intereses "objetivos"--, es estéril plantear una lucha en un enclave donde, según ellas, no se gana absolutamente nada o muy poco.
Otra posición parecida aquí es la que subraya la necesidad, a la hora de hacer política, de luchar no para conseguir poder o construir una mayor fuerza de consenso para introducir determinadas cuestiones, sino de decir enfáticamente la verdad. No hace falta insistir en qué medida la Izquierda tradicional ha estado apegada a esta imagen topológica que separa sin mediaciones entre la superficie de la ilusión y la mixtificación y la realidad de fondo. Aquí la obsesión espeleológica de la Izquierda tiende a no comprender el sentido común como un espacio de frontera o zona de contacto no dominada unilateralmente por la lógica capitalista y que muestra resistencias y fisuras.
Podemos no es ni puede ser un proyecto puramente teórico basado en una política ideológica ociosamente desconectada de sus bases sociales; por el contrario, debe operar como una fuerza social organizadora que constituya activamente a los sujetos humanos desde la raíz de sus experiencias en la esfera de la vida cotidiana y pretenda dotarles de formas de valor y creencia relevantes para sus tareas sociales específicas y la reproducción general del orden social. Estos sujetos se constituyen siempre de manera conflictiva y precaria; y aunque la ideología se "centre en el sujeto", no puede reducirse a la cuestión de la subjetividad. Aunque la mejor política ideológica posible contribuya a la constitución de intereses sociales en vez de limitarse obedientemente a expresar o reflejar pasivamente posiciones dadas de antemano, no da carta de naturaleza ni crea desde la nada estas posiciones por su propia omnipotencia discursiva.
Si, como ha escrito Santiago Alba, "en las palabras cabe mucha más gente que en una casa" es porque, como también ha dicho Iñigo Errejón, "el discurso no es un mero ropaje". En una situación de desahucio de nuestras condiciones antropológicas de existencia en la que, como hoy es ostensible, lo viejo, agonizante, no termina de morir y lo nuevo de nacer, también emergen comprensibles miedos o reacciones defensivas, tentaciones de cimentar el edificio mirando hacia abajo sin mirar hacia el horizonte cultural. Miedo a perder las viejas certidumbres políticas conocidas por lo bueno por conocer que se puede construir, traduciendo los gestos y reivindicaciones heredados a las nuevas exigencias; miedo ante el vértigo de estar en una formación política que se expone a los ojos del mundo por abrir una brecha desconocida cuando supuestamente "no había alternativas"; miedo a perder suelo y el reconocimiento de los tuyos por salir de las zonas de confort y buscar a los que faltan; miedo a escuchar el confuso lenguaje en el que habla culturalmente el presente cuando tu mirada está demasiado vuelta hacia atrás o demasiado adelante. Un lenguaje de época, en efecto, que solo es ruido o mera cáscara seca para quien aún piensa en que puede desnudar la realidad con una última verdad o cree demasiado en la autenticidad, pero que también es un filón para quien lo explora en su política cultural como terreno de lucha."
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2016.06.03 03:21 ShaunaDorothy Karl Marx tenía razón - Crisis económica capitalista: Los patrones obligan a los obreros a pagar (2 - 2) (Primavera de 2009)

https://archive.is/vQFPC
El fin de la hegemonía económica de EE.UU. posterior a la Segunda Guerra Mundial
Teniendo esto en mente, veamos esquemáticamente la historia de la economía capitalista estadounidense de la posguerra. Durante las dos primeras décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos dominó el mercado mundial de productos industriales. Constantemente obtenía grandes superávits en su balanza comercial con casi todos los demás países capitalistas. Sin embargo, hacia la mitad de los años sesenta, Alemania Occidental y Japón habían reconstruido y modernizado sus economías al punto de poder en realidad competir con Estados Unidos en los mercados mundiales y también en el mercado interno estadounidense. Así que el flujo de sus magnitudes comerciales fue revertido. Estados Unidos empezó a incurrir en grandes déficits en su balanza comercial.
En pocos años, este giro destruyó el sistema monetario internacional de posguerra que se había establecido en la conferencia de Bretton Woods, New Hampshire, en 1944. Se llamaba el patrón de cambio oro-dólar. Las divisas de los países capitalistas más importantes quedaron fijas frente a las demás por largos periodos y ancladas por el dólar. Washington prometió —y quiero enfatizar la palabra “prometió”— que los otros gobiernos podrían intercambiar libremente por oro todos los dólares que tuvieran a una tasa de 35 dólares la onza.
Para principios de los años setenta, eso ya no era objetivamente posible. El volumen de dólares que poseían los bancos centrales extranjeros superaba por mucho la reserva de oro de Estados Unidos a 35 dólares la onza. El gobierno fran- cés de Charles de Gaulle, que resentía el dominio internacional de Estados Unidos y aspiraba a restaurar la “grandeza” de Francia, empezó a cambiar por oro sus reservas de dólares. Así, en agosto de 1971, el presidente estadounidense Richard Nixon cerró la “ventana del oro”, lo que terminó con la convertibilidad del dólar a mercadería universal de valor intrínseco (de trabajo). Tras unas cuantas conferencias internacionales inútiles, lo que surgió fue un no-sistema de tasas de cambio fluctuantes. Desde entonces, las tasas de cambio de divisas han estado determinadas por las condiciones del mercado, modificadas por intervenciones gubernamentales de vez en cuando. La razón por la que estoy explicando esto es que el régimen de tasas de cambio fluctuantes tuvo dos consecuencias a largo plazo, que subyacen a la actual crisis financiera.
Una: creó un gran y nuevo elemento de incertidumbre, es decir, el riesgo de pérdidas, en todas las transacciones financieras internacionales, especialmente las de largo plazo. Así pues, las tasas de cambio de divisas se convirtieron en una importante esfera de especulación financiera. Gran parte del libro de Das sobre el comercio de derivados habla de protegerse contra los cambios en las tasas de cambio de divisas y de especular con ellos.
Dos: al cortar los lazos entre el dólar y el oro, el capitalismo estadounidense, tanto al nivel corporativo como al nivel gubernamental, logró aumentar masivamente su deuda externa, sin otro límite superior que la voluntad de los gobiernos e inversionistas extranjeros de comprar activos denominados en dólares. Ahora el dólar vale alrededor de 20 centavos en términos del dólar de 1971. En el Financial Times de Londres (24 de noviembre de 2008), Richard Duncan subrayó este aspecto de la actual crisis mundial:
“Cuando Richard Nixon destruyó el Sistema Monetario Mundial de Bretton Woods en 1971 cerrando la ‘ventana del oro’ en el Tesoro, cortó el último vínculo entre los dólares y el oro. Lo que siguió fue una proliferación en espiral de instrumentos de crédito cada vez más espurios denominados en una divisa depreciada. El ejemplo más flagrante y letal de esta locura ha sido el crecimiento del mercado de derivados no regulado, que se ha inflado hasta alcanzar los 600 billones de dólares, lo que equivale a casi 100 mil dólares por cada habitante de la Tierra.”
Aumentar la tasa de explotación
En 1974-75 hubo un declive económico mundial muy pronunciado e importante. Aunque no duró mucho, tuvo consecuencias importantes, sobre todo en Estados Unidos. Al salir del declive económico, la clase capitalista estadounidense hizo un esfuerzo concentrado para aumentar la tasa de explotación del proletariado, es decir, la proporción de plusvalía con respecto a salarios. Los capitalistas exigieron de la burocracia sindical contratos entreguistas y la imposición de salarios más bajos para nuevas contrataciones, y lo obtuvieron. Trasladaron la producción del noreste y el medio oeste sindicalizados al sur y suroeste que no están sindicalizados, así como a países donde los salarios son bajos en Latinoamérica y Asia.
Esta ofensiva antiobrera, que comenzó bajo el presidente demócrata de derecha Jimmy Carter, aumentó bajo el aun más derechista presidente republicano Ronald Reagan. El aplastamiento de la huelga de controladores aéreos de PATCO en 1981, y la subsiguiente reacción rompesindicatos durante huelgas como la de Greyhound, marcaron el inicio de esta ofensiva. En ese entonces, nosotros abordamos la necesidad de que el movimiento obrero combatiera la ofensiva capitalista, especialmente en el artículo “Para ganar, darle duro a la patronal” (Spartacist [Edición en español] No. 15, julio de 1984). Lo que decíamos en “Darle duro”, que los obreros no pueden jugar con las reglas de los patrones, conserva toda su validez para el movimiento obrero estadounidense de hoy.
Aquí quiero enfatizar un aspecto de la ofensiva antiobrera de principios y mediados de los años ochenta que no era obvio entonces. El ascenso del monetarismo y la “desregulación” financiera como doctrina y como política en los Estados Unidos de Reagan y también en la Gran Bretaña de Thatcher estuvo en parte basado en el debilitamiento del movimiento obrero y fue condicionado por éste. En la Gran Bretaña, el giro decisivo a la derecha en la relación de fuerzas de clase fue la derrota de la huelga minera de 1984-85. La reciente nota de la camarada McDonald sobre el impacto de la crisis económica en Gran Bretaña señalaba que en 1986 el gobierno de Thatcher “desreguló” la City de Londres. No fue accidental, como se dice, el que la especulación con capital financiero se desatara justo después de la derrota de la huelga minera.
En Estados Unidos durante los años ochenta, que los liberales llaman frecuentemente “la década de la codicia”, hubo una redistribución masiva del ingreso hacia arriba, combinada con un aumento masivo en la deuda externa de Estados Unidos. El gobierno de Reagan recortó los impuestos para los ricos mientras aumentaba enormemente el gasto militar en la creciente Segunda Guerra Fría contra la Unión Soviética. Para financiar los grandes déficits gubernamentales que resultaron, una gran porción de los bonos del Tesoro recién emitidos se vendió en el extranjero, especialmente a los japoneses. En el lapso de dos o tres años, Estados Unidos pasó de ser la nación más acreedora del mundo a ser la más endeudada.
La redistribución del ingreso hacia arriba y el creciente endeudamiento exterior de Estados Unidos estuvieron orgánicamente vinculados a la desindustrialización del país. Grandes extensiones del medio oeste llegaron a conocerse como el “cinturón del óxido”. A mediados de los años sesenta, la manufactura constituía el 27 por ciento del producto interno bruto estadounidense y empleaba al 24 por ciento de la mano de obra. Para principios de la década de 2000, el peso de la manufactura se había reducido al catorce por ciento de la producción total y empleaba sólo al once por ciento de la mano de obra total.
Básicamente, los salarios reales por hora para obreros de base llegaron a su punto más alto a principios de los años setenta. Durante la mayor parte de las últimas tres décadas y media, la compensación real por unidad de trabajo ha estado por debajo de ese nivel. Sólo ocasional y brevemente, por ejemplo en la fase final del auge económico de los años noventa, los pagos netos reales por hora se han acercado o han superado a los de principios de los setenta. En la medida en que las familias obreras han aumentado sus ingresos en las últimas décadas, ha sido debido a que ambos cónyuges tienen trabajos de tiempo completo, trabajan muchas horas extras o hasta en dos empleos, si es que hay tales empleos disponibles.
Sin embargo, para el principio de la década de 2000, estos medios generalizados de aumentar el ingreso familiar prácticamente se habían agotado. Al mismo tiempo, los trabajadores han enfrentado un agudo aumento en ciertos gastos básicos: la vivienda (tanto comprada como rentada), los servicios médicos y las colegiaturas universitarias para sus hijos. Así que han tenido que endeudarse más. En la víspera de la actual crisis, a principios de 2007, el promedio de endeudamiento familiar era 30 por ciento mayor que el ingreso anual disponible. Esto fue posible principalmente porque las familias adquirieron préstamos respaldados por sus viviendas “aprovechándose”, por decirlo así, de la entonces creciente burbuja en los precios de la vivienda.
El auge de los punto com y la burbuja inmobiliaria
Para entender la burbuja en los precios de la vivienda que hubo a principios y mediados de la década de 2000, hay que retroceder un poco para mirar el llamado auge de los punto com de mediados y finales de los años noventa. Éste fue un clásico ciclo de auge y caída como los que describió Marx en El capital. Una ráfaga de inversiones, principalmente en nueva tecnología —en este caso, la informática, los servicios de Internet y las telecomunicaciones—, aumenta lo que Marx llamó la composición orgánica del capital. Esto es el valor de los medios de producción (el tiempo de trabajo encarnado en ellos) necesario para emplear trabajo vivo. En la economía burguesa, se llama capital por trabajador. Un aumento en la composición orgánica del capital hace bajar la tasa de ganancia. Incluso si la productividad aumenta y los salarios no, el aumento de la ganancia por trabajador no compensa el incremento de capital por trabajador.
Esta dinámica pudo observarse claramente en el auge en los noventa del sector de telecomunicaciones, uno de los pilares de la “nueva economía” o “revolución TI (tecnología de la información)”. La recuperación de capital de las empresas de telecomunicaciones cayó continuamente del 12.5 por ciento en 1996 al 8.5 por ciento en 2000. En ese entonces, un analista de Wall Street, Blake Bath, describió a su modo la ley de la disminución de la tasa de ganancia aplicada a las telecomunicaciones. “Parece que el sector está muy sobrecapitalizado”, juzgó. “El gasto ha aumentado a niveles absurdamente rápidos con respecto a los ingresos y ganancias que ese gasto produce” (Business Week, 25 de septiembre de 2000). O, como lo puso Marx en el volumen III de El capital: “El verdadero límite de la producción capitalista lo es el propio capital [énfasis en el original].”
En 2000-01, el auge de los punto com se convirtió en caída, dando paso a una recesión. Buscando suavizar el impacto del declive económico, Alan Greenspan, director de la Reserva Federal (el banco central estadounidense), inundó con dinero los mercados financieros. Para 2003, la Fed recortó la tasa de interés sobre los préstamos a corto plazo de sus bancos miembros del 6.5 al uno por ciento, lo que en ese momento fue el interés más bajo en medio siglo. Durante la mayor parte de este periodo, la llamada tasa de fondos federales estuvo por debajo de la tasa de inflación. En los hechos, el gobierno estaba regalando dinero a los financieros de Wall Street. A finales de 2004, el Economist de Londres advirtió que “la política de dinero fácil” de Estados Unidos “ha desbordado sus fronteras” y “ha inundado los precios de las acciones y las casas en todo el mundo, inflando una serie de burbujas de precios sobre activos.”
En el centro de la actual crisis hay un tipo de instrumento financiero conocido como derivado. Los tradicionales títulos financieros primarios —bonos y acciones corporativos— representan en el sentido legal y formal la propiedad sobre bienes, es decir, bienes y servicios que encarnan valor de uso así como valor de cambio como productos del trabajo. Los derivados se basan en los títulos primarios o están conectados a ellos de alguna forma. Un tipo importante y típico son las coberturas por riesgos crediticios. Formalmente, y quiero enfatizar la palabra formalmente, es una especie de póliza de seguro contra la insolvencia de los bonos corporativos. Sin embargo, uno puede comprar un canje financiero contra el impago del crédito sin tener los bonos corporativos. En ese caso es una forma de especular con que la corporación se vuelva insolvente. Imaginen que 20 personas están aseguradas contra el incendio de un mismo edificio, 19 de las cuales no son dueñas del edificio. Bueno, bienvenidos al mundo de los derivados. Además, se puede especular con el cambio en el precio de una cobertura de riesgo crediticio mediante lo que se conoce como opciones put y call.
El punto básico es que se han acumulado derivados sobre derivados sobre otros derivados. Para cuantificar: en 2005, si se sumaba todo el valor nominal en el mercado de todos los derivados del mundo, el resultado era tres veces mayor que el de los títulos primarios en los que supuestamente se basan. Para entender la extrema gravedad de la actual crisis financiera, hay que reconocer la inmensa magnitud de lo que Marx llamó “capital ficticio” que se ha generado en las últimas décadas. A principios de los años ochenta, si se sumaba el valor nominal en el mercado de todos los bonos y acciones corporativos y también de los bonos gubernamentales por todo el mundo, el resultado se aproximaba a la producción anual de bienes y servicios, lo que los economistas burgueses llaman el producto interno bruto global. En 2005, el Fondo Monetario Internacional calculó que si se hacía esa misma operación, el valor de sólo los títulos primarios era casi cuatro veces mayor que el producto interno bruto global. Y si se añaden los derivados, la cantidad de riesgo en el sistema financiero se ha multiplicado muchas veces.
Charles R. Morris, un periodista financiero de mentalidad crítica, describió cómo se tramó este Everest de “riqueza” espuria de papel:
“¿Cómo pudo llegar tan alto el apalancamiento? En la clase de instrumentos de los que hemos estado hablando, hay relativamente pocos ‘nombres’ o empresas subyacentes, cuyas acciones son ampliamente intercambiadas, unos cuantos cientos cuando mucho. Y un número relativamente pequeño de instituciones, especialmente los bancos globales, los bancos de inversión y los fondos crediticios sin regulación, realizan la mayor parte de este intercambio. De hecho, han construido una inestable torre de naipes de deudas vendiéndoselas y comprándoselas entre ellos, registrando ganancias en cada operación. Ésta es la definición de un esquema piramidal. En la medida en que el régimen de dinero gratuito previno la insolvencia, la torre podía tambalearse, pero seguía en pie. Pero pequeñas alteraciones en cualquier parte de la estructura pueden derribar toda la torre, y los movimientos sísmicos que ya se sienten prometen alteraciones muy grandes.” [énfasis en el original]
—The Trillion Dollar Meltdown: Easy Money, High Rollers, and the Great Credit Crash [El desplome del billón de dólares: dinero fácil, apostadores fuertes y el gran crac crediticio] (2008)
Conforme colapsa la torre de deudas, presiona implacablemente a la baja los precios de todos los activos financieros que no sean títulos gubernamentales del Primer Mundo. Y pronto puede sucederle también a éstos.
Impacto en Europa Occidental y Japón
La crisis financiera ha exacerbado enormemente las tensiones y conflictos de interés interimperialistas en lo que cada vez se conoce más como la des-Unión Europea. Los diversos esquemas de rescate nacionales han intensificado la competencia financiera al interior de la UE. El capital monetario especulativo de corto plazo entra a aquellos países —como Irlanda, inicialmente— en los que la política gubernamental hace parecer más seguros a los bancos y otras instituciones financieras. Y luego vuelve a salir cuando otros gobiernos ofrecen otros paquetes de rescate aparentemente más generosos.
También hemos visto una ruptura creciente entre los dos países centrales de la UE y la zona del euro: Alemania y Francia. El vanagloriado presidente francés, Nicolas Sarkozy, que por casualidad también ocupó la “presidencia” rotativa de la UE durante la segunda mitad de 2008, se presenta a sí mismo como el salvador del capitalismo mundial. Ha impulsado varios ambiciosos esquemas regulatorios financieros y de “estímulo” económico tanto en la UE como internacionalmente. No hace falta decir que las poses de Sarkozy no le han ganado amigos entre los gobernantes de los estados imperialistas fuera de Francia.
En particular, la clase dominante alemana, representada por el gobierno de coalición de demócratas cristianos y socialdemócratas, ha rechazado groseramente los diversos esquemas del francés. Nada de geld alemán, declaman, va a gastarse para costear el libertinaje y las flaquezas económicas de sus “socios” europeos. Más en general, quienes mandan en Berlín han insistido que le corresponde a otros países —léase Estados Unidos— arreglar sus propias economías de un modo que ayude también a Alemania. En palabras del ministro de economía alemán Michael Glos: “Sólo podemos confiar en que las medidas que adopten los otros países…ayuden a nuestra economía de exportaciones” (Financial Times, 1º de diciembre de 2008). ¡Siga soñando, Herr Minister!
Japón, que desempeña un papel muy importante en la economía mundial, no ha recibido suficiente atención de la prensa financiera estadounidense. Japón es la segunda economía más grande del mundo. Y, de manera más importante, el mayor acreedor del mundo. Aunque China lo ha superado recientemente como el mayor propietario de títulos del gobierno estadounidense, Japón es un acreedor mucho mayor de las corporaciones privadas de todo el mundo.
En 1989-90, estalló una burbuja de bienes raíces y valores bursátiles en Japón, lo que dio paso a una década de estancamiento, que más tarde llegó a ser conocida como “la década perdida”. Las autoridades monetarias forzaron la baja en las tasas de interés a prácticamente cero para estimular la inversión. Lo que pasó fue que esta medida funcionó, pero no en la forma que las autoridades del gobierno pretendían. El enorme exceso de capacidad industrial y de “préstamos bancarios morosos” desalentaron las inversiones adicionales en el mismo Japón. Así que los financieros japoneses y los inversionistas de todo el mundo pidieron préstamos baratos en Japón para luego invertir en otros países donde por algún motivo u otro la tasa de rendimiento era mayor. En la prensa financiera esto se conoció como el “carry trade de yenes”.
Ahora, esta práctica ha sido obligada duramente a invertir su marcha. Es decir, los inversionistas están vendiendo sus activos en todo el mundo, a precios cada vez más bajos, para pagar las deudas que contrajeron con los bancos y otras instituciones de Japón. Pero esto se ha convertido en un proceso contraproducente, pues, conforme este dinero entra a Japón, hace que el valor del yen aumente respecto a las divisas de casi todos los demás países en los que los deudores habían invertido. Así que eso aumenta el peso de su enorme deuda y de los futuros pagos. Imaginen que están vaciando una gran tina de agua, y que por cada cubeta que sacan, una cubeta y media entra por un conducto subterráneo. Bueno, ésa es la situación que enfrentan los inversionistas extranjeros y japoneses que por más de una década aprovecharon el “carry trade de yenes”.
Al mismo tiempo, el aumento en el precio del yen está haciendo que aumente el valor de los bienes japoneses en los mercados mundiales en un momento en el que la demanda global disminuye rápidamente. El núcleo del capitalismo industrial japonés está recibiendo un fuerte golpe. Por primera vez en siete décadas, Toyota espera tener pérdidas este año fiscal en sus negocios de autos y camiones. Sony ha anunciado que despedirá a cinco por ciento de la fuerza de trabajo de su división de electrónica y que cerrará hasta seis fábricas alrededor del mundo.
La crisis global sacude la economía “socialista de mercado” de China
Así que, ¿qué hay de China —que entendemos no es capitalista, sino un estado obrero burocráticamente deformado—? Durante la crisis financiera del Asia Oriental de 1997-98, China logró evitar el impacto de la crisis al expandir sustancialmente la inversión en construcción e infraestructura industriales. Y el régimen estalinista de Beijing está tratando de repetir esas medidas ahora. A principios de noviembre anunció un gran paquete de estímulo (equivalente a 585 mil millones de dólares) que se enfoca en expandir la infraestructura: vías férreas, carreteras, aeropuertos, puertos y cosas así. Posteriormente, sin embargo, ha resultado que la cantidad es mucho menor que la que se había indicado originalmente. Sólo una cuarta parte de los fondos vendrán del gobierno central; las otras tres cuartas partes deberán salir de organismos gubernamentales locales y bancos estatales. Pero los recursos financieros de estas instituciones son mucho más limitados. Stephen Green, un economista del Standard Chartered Bank de Shanghai, comentó al respecto: “Con la caída de las rentas públicas, es difícil imaginar cómo podrían los gobiernos, bancos y empresas locales compensar el resto de los Rmb 4 billones” (Financial Times, 15-16 de noviembre de 2008).
El camarada Markin y yo hemos estado discutiendo sobre el impacto que tendrá la crisis mundial en China. Y los dos coincidimos en que, esta vez, a diferencia de lo que ocurrió a finales de los noventa, la economía china no va a salir básicamente ilesa. Para empezar, éste no es un declive económico regional sino global. Y está centrado en Estados Unidos y Europa Occidental. Todo indica que va a ser muy grave y bastante prolongado. Una de sus consecuencias es que incrementa el proteccionismo antichino en Estados Unidos y Europa Occidental.
Vamos a ver, y ya estamos viendo, el lado malo y la inflexibilidad de lo que los estalinistas chinos llaman la economía “socialista de mercado”. En China hay decenas de miles de fábricas que emplean a decenas de millones de trabajadores y que pertenecen a empresarios nacionales, capitalistas chinos de ultramar de Hong Kong y Taiwán y corporaciones extranjeras que producen bienes específicamente destinados a los países capitalistas avanzados, bienes como juguetes, reproductores de CDs y sistemas de posicionamiento global para autos. Estas fábricas no pueden virar fácil y rápidamente su producción a, digamos, electrodomésticos para los obreros y campesinos chinos. Y eso sería así incluso si el Ejército de Liberación Popular volara helicópteros sobre los barrios obreros y las aldeas campesinas arrojando paquetes de dinero a los habitantes.
Además, el régimen de Beijing ha alentado su propia versión de la burbuja de precios de la vivienda y un auge en la construcción residencial. La numerosa y cada vez más pudiente pequeña burguesía urbana china —los yuppies chinos— pidieron préstamos para comprar, construir y expandir casas, no sólo para vivir en ellas, sino como inversión financiera. Esperaban que sus precios en el mercado continuaran subiendo en espiral. Bueno, pues la burbuja de la vivienda ya reventó. En un vecindario acomodado de Beijing, el precio de compra de departamentos nuevos cayó en un 40 por ciento entre febrero y octubre del año pasado. El Economist de Londres (25 de octubre de 2008) comentó: “El mercado de la vivienda produce desagradables sorpresas a las nuevas clases medias de China.” Desde luego, nosotros no estamos tan preocupados por las desventuras de los yuppies chinos. Sin embargo, nos preocupa mucho el efecto que el colapso de la burbuja de los precios de vivienda tenga en nuestra clase: el proletariado. Este colapso tuvo el efecto de deprimir la industria de la construcción residencial, mucha de cuya mano de obra consiste en obreros hombres emigrados del campo.
Lo que resulta de todo esto es que China, a diferencia de casi todos los países capitalistas, no va a entrar en una recesión; pero es probable que sí experimente un declive agudo en su tasa de crecimiento, que en el último par de décadas ha promediado cerca de un diez por ciento. Correspondientemente, habrá un gran aumento en el número de desempleados urbanos, tanto obreros que sean despedidos del sector privado como campesinos que lleguen a las ciudades en busca de empleos sin poder encontrarlos. Según las cifras oficiales, para el final de noviembre, 10 millones de trabajadores migratorios perdieron sus empleos en la China urbana. Y esta angustia económica va a producir un aumento en el descontento social. Ya ha habido protestas furiosas de los obreros fabriles despedidos en el delta del Río Perla, la principal región china de manufactura ligera para los mercados del Primer Mundo. Lo que no sabemos ni podemos saber es si el aumento del descontento obrero desestabilizará la situación política. Eso está más allá del alcance de nuestro conocimiento actual.
La resurrección del keynesianismo
¿Qué es más probable que ocurra? Todo indica que éste será un declive económico mundial excepcionalmente grave y prolongado, especialmente duro en Estados Unidos y Gran Bretaña. Al nivel ideológico y, en menor medida, al nivel de las políticas de gobierno, vamos a ver, y ya estamos viéndolo, un giro de derecha a izquierda en el espectro político burgués: políticas fiscales basadas en el aumento del gasto deficitario, nacionalización parcial de los bancos y otras instituciones financieras, intentos de expandir y apretar la regulación de las transacciones financieras y cosas así.
El camarada Robertson y otros han observado que el monetarismo como doctrina quedó completamente desacreditado y que el keynesianismo está otra vez de moda. He encontrado más referencias positivas a John Maynard Keynes en la prensa financiera de lengua inglesa en las últimas seis semanas que en los últimos diez años. La camarada Blythe señaló que hay un mito liberal muy enraizado en Estados Unidos de que fue el New Deal de Franklin Roosevelt, basado en las doctrinas de Keynes, lo que sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión de los años treinta. No, lo que sacó a Estados Unidos de la Depresión fue la expansión de las “obras públicas” durante la Segunda Guerra Mundial, y por “obras públicas” quiero decir tanques, bombarderos, portaaviones y la bomba atómica.
Ya hemos escrito sobre el keynesianismo en el pasado, desgraciadamente, en un pasado demasiado distante en términos de la historia de nuestra tendencia. Les recomiendo en particular tres textos. A principios de los años sesenta, Shane Mage, uno de los fundadores de nuestra tendencia, escribió una tesis doctoral, “La ‘ley de la tendencia decreciente en la tasa de ganancia’: Su lugar en el sistema teórico marxista y relevancia para la economía estadounidense” (Universidad de Columbia, 1963). Por cierto, su asesor de tesis fue Alexander Ehrlich, el autor de The Soviet Industrialization Debate 1924-1928 [El debate sobre la industrialización soviética, 1924-1928]. La obra de Mage contiene una sección en la que explica la diferencia entre el entendimiento de Marx y el de Keynes sobre cuál es la causa básica de los declives económicos. En el declive económico mundial de 1974-75, yo escribí un artículo llamado “Marx vs. Keynes” (WV No. 64, 14 de marzo de 1975, reimpreso en WV No. 932, 13 de marzo de 2009), que era en parte teórico y en parte empírico. Y en 1997-98, WV publicó una serie bajo el encabezado general “Wall Street y la guerra contra la clase obrera”. La tercera parte, “El New Deal de los años treinta y el reformismo sindical” (WV No. 679, 28 de noviembre de 1997), contiene un análisis de Keynes a nivel teórico y un análisis empírico de Estados Unidos durante los años treinta, las medidas reales del New Deal y los acontecimientos económicos de la Segunda Guerra Mundial.
Quiero concluir con un par de puntos en los que la situación actual difiere de la de los años treinta. Como ya he indicado, la situación actual es muy diferente en tanto que la enorme cantidad de deudas contractuales nominales y legales que no pueden pagarse supera por mucho, por grandes múltiplos, los recursos financieros de los gobiernos capitalistas. En Gran Bretaña y en Italia ya están teniendo dificultades para financiar los crecientes déficits presupuestales que resultaron de los diversos esquemas de rescate. El Financial Times (1º de diciembre de 2008) cita a Roger Brown, un analista financiero del banco suizo UBS, que señaló:
“Los gobiernos ya están teniendo problemas, lo que no presagia nada bueno viniendo poco después de la recapitalización [de los bancos] y del anuncio de que se necesitan más fondos adicionales.
“Debemos preguntarnos si habrá suficientes inversionistas para comprar los bonos, o al menos si esto no impulsará los rendimientos muy arriba para atraerlos.”
Así que todos estos esquemas de rescate pueden compensar cuando mucho una pequeña fracción de las pérdidas.
Lo segundo es que Estados Unidos está entrando en este profundo declive con una enorme deuda preexistente, que en gran parte pertenece a gobiernos e inversionistas del este asiático. Y esto pone un límite superior bastante estrecho a los gastos deficitarios adicionales. En su primer pronunciamiento después de las elecciones, Barack Obama trató de disminuir, no de alentar, las expectativas de que Estados Unidos volverá pronto a la “prosperidad”: “Lo he dicho antes y lo repito ahora: no va a ser rápido ni va a ser fácil para nosotros salir del agujero en el que estamos.” Así habló el nuevo jefe del ejecutivo del país capitalista más poderoso del mundo.
Así que ¿cuál es la solución? Es, como sabemos, una simple y radical. La clase obrera debe adueñarse de los recursos productivos de la sociedad —las fábricas, los sistemas de transporte, los sistemas de generación de energía eléctrica— de los capitalistas y, mediante el establecimiento de una economía planificada, usar estos recursos en el interés de la clase obrera y de la sociedad en su conjunto. Pero, para hacer eso, hace falta un partido político que represente los intereses de la clase obrera contra los de la clase capitalista. En Estados Unidos, un partido como ése también defendería los derechos e intereses de las minorías oprimidas negra y latina, lucharía por los derechos de los inmigrantes y todos los demás sectores oprimidos de la sociedad. Para construir un partido así, los obreros deben romper, en particular, con el Partido Demócrata, es decir, el más liberal, o el que suena más liberal, de los partidos del capitalismo esta- dounidense. También es necesario deshacerse de la burocracia sindical procapitalista existente y remplazarla con una dirigencia que luche por los intereses de los obreros y, otra vez, de todos los oprimidos. Y sólo cuando eso haya ocurrido será posible llevar a cabo un principio básico, a saber, que quienes trabajan deben gobernar.■
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/31/crisis.html
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2016.05.16 17:13 EDUARDOMOLINA 15M ¿Qué ha pasado?. El empoderamiento --o “politización” en términos clásicos-- de amplias capas sociales antes “desafectadas” es una de las armas de más impacto y mayor alcance del 15M. “No nos vamos, nos mudamos a tu conciencia”

Por Yolanda Quintana
http://ctxt.es/es/20160511/Firmas/6037/15M-cinco-años-después-quinto-aniversario-Podemos-IU-mareas-España-Tribunas-y-Debates-Cincoañosdel15M.htm
"El quinto aniversario del 15M coincide con la teórica “entrada” del movimiento en las instituciones, a las que se habría llegado a todos los niveles de representación posibles --europeo, estatal, autonómico y municipal-- y con lo que se supone será un próximo “asalto” en las elecciones del 26J. Esta coyuntura temporal enmarca inevitablemente los debates y el análisis del impacto del “movimiento” y su capacidad para cambiar las cosas “desde dentro”.
Para quienes nos dedicamos al análisis social, se da, desde luego, una situación “de laboratorio” que la realidad no siempre nos ofrece. Que una protesta que nació transversal, distribuida, mutante, apoyada salvo excepciones en el anonimato de identidades colectivas y, particularmente, como oleada “destituyente”, aparentemente evolucione hacia formas de representación política basadas en estructuras estables (partidos o coaliciones) permite comprobar muchas hipótesis que, de otro modo, seguirían siendo incógnitas o lo serían aún en mayor medida:
¿Se dan las condiciones de vida necesarias en las instituciones para que el “virus” 15M sea viable y se replique? ¿El “método 15M” (ética hacker, anonimato, distribución…) es compatible con las normas y rutinas de la formalidad política? ¿Se puede mantener el “clima 15M” sin la potencia de los mejores activistas (nodos) de la red, ahora absorbidos --inevitablemente y en gran medida-- por agendas institucionales? ¿Eran las elecciones la “grieta” por la que asaltar el sistema? Y, por encima de todas ellas, dos cuestiones claves: ¿la participación de miembros destacados de movimientos de la “constelación 15M” en organizaciones políticas equivale a que “el 15M haya entrado en las instituciones”? y ¿la dicotomía dentro/fuera es el marco adecuado desde el que tenemos que observar este aniversario?
Para enfrentarnos a estas preguntas, es importante tener en cuenta cómo se ha llegado hasta aquí. Se trata de un proceso en varias fases. La primera --brillante, potente y eficaz-- consistió en la deslegitimación de las élites dominantes (políticas --los partidos y, en particular, el bipartidismo--, mediáticas y económicas), expresado en lemas como “No nos representan”, “#nolesvotes”, “#nolosleas” o el zapatista “Nuestros sueños no caben en vuestras urnas”, entre otros muchos. Al mismo tiempo, en esa fase, se produce un empoderamiento colectivo que movimientos como la PAH o 15MpaRato van a mantener en tensión en periodos de “reflujo” de las movilizaciones.
Esa etapa tendría su momento de inflexión en la toma en consideración por el Parlamento, y posterior rechazo, de lo que se llamó “la ILP de la PAH”, una Iniciativa Legislativa Popular impulsada por varios colectivos --entre ellos, la PAH-- para, entre otras cosas, evitar los desahucios. El debate en el Congreso de esta iniciativa dejó momentos cumbre como la intervención en la comisión de economía de Ada Colau, retrasada a última hora de la noche para esquivar la cobertura de las televisiones, y que terminó “haciendo caer” en algunos momentos el servicio audiovisual de la Cámara por el interés generado.
A aquello se le llamó “techo de cristal”. Ya antes, desde los diferentes dispositivos de análisis “del 15M”, se venía abriendo el debate sobre la necesidad de pasar a una fase “instituyente”, pero --estaba implícito-- “con el ADN” 15M, es decir, desde abajo y distribuida. Cuando esa reflexión se materializa en herramientas concretas, como enRed o Marea Democracia, que llegan a desarrollar un calendario “de asalto” institucional concreto, surge Podemos. Se produce de nuevo un punto de inflexión que culmina en Vistalegre, el congreso del partido que consolida un modelo organizativo y estratégico con difícil encaje en lo que se vino a llamar “método 15M”, pero finalmente aceptado por su potencial “instrumental”. Durante un tiempo convivieron ambos instrumentos (el instrumento-partido, y el instrumento-movimiento desde abajo que sirvió, además, de cauce para recoger otros activismos --políticos y sociales-- que se fueron incorporando). De la convergencia de ambas vías, se llega a las últimas citas electorales y de ahí hasta aquí.
Es decir, este repaso temporal pone en evidencia que se habría producido más bien un desplazamiento de lo social (movimientos, protestas…) a lo político (estructuras electorales, participación en las instituciones…) que un “asalto” propiamente dicho.
¿Cómo evaluar este proceso? En mi opinión el eje dentro/fuera no sería el marco adecuado de observar la actualidad del 15M, un “clima”, “método, o “marea de mareas” que, casi por definición, no puede replicarse en un entorno de participación formal, más allá de prácticas concretas que sí se están dando, como los mecanismos de participación o una mayor transparencia.
El 15M, vivo y con una gran potencia, está más bien en cada una de los miles de personas que participaron en él: “No nos vamos, nos mudamos a tu conciencia”, fue la pancarta que se dejó en la Puerta del Sol cuando se levantó la acampada. La Encuesta 15M, que realizamos un grupo de investigadores en su primer aniversario, revelaba que esta había sido la primera experiencia política o de movilización social para la mitad de sus participantes. El empoderamiento --o “politización” en términos clásicos-- de amplias capas sociales antes “desafectadas” es una de las armas de más impacto y mayor alcance del 15M.
Otros logros hay que verlos en las grandes batallas ganadas en el terreno de las narrativas (“Somos el 99%”, “No es una crisis, es un atraco”…), o en el modelo de “lucha transversal” de movimientos nacidos del 15M como los “iaioflautas” o en prácticas “quincemayistas” que han transformado organizaciones de todo tipo.
Una última reflexión: por muchas razones, sin la tecnología (Internet, los móviles…) no podría entenderse ni el 15M, ni el relato colectivo que de él se ha construido. Que la libertad de estos canales se mantenga (o se recupere, más bien) dependerá que “el clima 15M” pueda reactivarse cuando la sociedad lo considere necesario, tanto o más que del reto que representa su convivencia en un hábitat institucional."
ctxt.es
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2016.03.30 10:19 EDUARDOMOLINA PABLO IGLESIAS.- Mi cabeza política se hizo en Italia.- ctxt

http://ctxt.es/es/20160323/Politica/5015/Entrevista-Pablo-Iglesias-gobierno-España-Entrevistas-Elecciones-20D-¿Gatopardo-o-cambio-real.htm
Como Podemos, Pablo Iglesias tiene al menos dos almas. En la distancia corta es un tipo tímido, pausado, bien articulado, culto sin llegar a la pedantería --aunque a ratos se pone un poco cursi, no llega a caer en la novela rosa. Se diría que este Iglesias profesoral es una persona distinta a la fiera corrupia que se zampaba a los más agresivos contertulios televisivos de Intereconomía o La Sexta, muy diferente del tribuno que un día lanza cal viva contra las bancadas socialistas para luego susurrarle a Pedro Sánchez “solo faltamos tú y yo”.
Esta multiplicidad de personalidades resume también la montaña rusa existencial en la que vive Podemos, un partido-niño formado por mil mareas, orígenes, corrientes: comunistas gramscianos de la vieja IU, activistas de la PAH, populistas criados en Laclau y curtidos en asesorías peronistas y bolivarianas, humildes indignados del 15M, cristianos de base de las periferias urbanas, profesores, doctores y analistas del CEPS, En Comú, Andalucía, Guanyem…
Viviendo y muriendo de éxito a la vez, víctima y beneficiario de sus contradicciones y su indefinición asamblearia, Podemos se ha convertido en solo dos años en la gran esperanza de la izquierda europea, una vez certificada la claudicación de Syriza ante la Troika. Tras revolucionar el mapa municipal y tomar el poder en las grandes ciudades, y después de sacar cinco millones de votos el 20D, Podemos y sus confluencias viven un periodo convulso: enfrentamientos, filtraciones, dimisiones, ceses... Nadie sabe cómo acabará este enorme lío. Pero la impresión es que Iglesias ha tomado las riendas en Madrid y ha dejado desarmado a su amigo y número dos, Íñigo Errejón, al que conoció en la Facultad de Políticas de Somosaguas (Madrid) cuando él tenía 23 años y Errejón 18, y al que durante la entrevista se referirá, entre bromas y veras, con estas palabras: “Nunca ha dejado de ser el benjamín”.
Iglesias parece transformado, más conservador, mucho más cauto y conciliador. Cuando se le pregunta por el pacto con el PSOE, no pone reparos, líneas rojas, ni exigencias. Oyéndole, se diría que su estrategia pasa hoy por dos opciones que en realidad son solo una: o gobernar con el PSOE casi sin condiciones, o repetición de elecciones sin dejarse culpar del adelanto.
El líder de Podemos (Madrid, 1978) llega puntual a la sede de CTXT para una conversación de una hora con miembros del consejo editorial y la redacción --Miguel Mora, Soledad Gallego-Díaz, Ignacio Sánchez-Cuenca, Mónica Andrade y Willy Veleta-. Va acompañado por un séquito de cuatro jóvenes asistentes que no se despegan del móvil. Tiene ojeras y mala cara: un reciente cólico nefrítico, provocado, explica, por una pequeña piedra en el riñón que todavía no ha expulsado.
Es martes 22 de marzo, y hace solo un rato que se han producido los atentados de Bruselas. A mitad de la hora pactada, Iglesias y los suyos tienen que salir corriendo para acudir al homenaje a las víctimas organizado por el ayuntamiento madrileño. Poco después, completamos la entrevista por el móvil: más de 100 minutos, que publicamos de forma íntegra, dividida en cuatro bloques: Pablo, según Iglesias; La crisis de Podemos; España, pacto o elecciones, y ¿Otra Europa es posible?
BLOQUE 1. PABLO, SEGÚN IGLESIAS.
"Políticamente soy un italiano. Mi cabeza política se hizo en Italia"
¿Querría explicar en cinco o seis frases quién es Pablo Iglesias?
Soy tímido, aunque no lo parezca. Amante de una cierta soledad para leer, para ver películas, para ver series. Al mismo tiempo con una enorme pasión para las cosas. Necesito la pasión para hacer cualquier cosa. Con mucha pasión por aprender, y con mucho que mejorar. Fundamentalmente, un tipo sencillo. Una de las cosas que más me gustan es cuando la gente que acaba de conocerme me dice: ‘Hostia, eres un tipo bastante normal’.
Más normal de lo que parecía en la tele…
Claro, ese contraste sorprende a mucha gente. Una cosa que me han dicho y que me encanta es: ‘Ganas mucho en la distancia corta’.
¿Qué recuerdos tiene de la infancia? ¿Se siente soriano?
Sí, sí. Decía Rilke que la patria de uno es su infancia, y mi patria tiene una localización geográfica muy clara, que es Soria. Yo pasé en Soria desde los 2 años hasta los 13.
¿Eso curte, no?
Sí, claro, se pasa frío. Pero para ser niño Soria es una ciudad maravillosa. Yo iba por ahí con mi bicicleta tranquilamente. Toda la memoria sentimental de mi infancia está asociada a lugares de Soria. Si la patria de uno es la infancia, Soria es mi patria.
Después de Soria vino a Madrid, y estudió de todo… ¿Le enseñaron todo lo fundamental para ser político en la universidad y los másteres, o es un trabajo más duro de lo que pensaba?
Yo creo que es un trabajo como otro cualquiera, que no debería ser una profesión, sino una actividad a la que uno dedica un cierto tiempo. Es una actividad además que tiene que practicar gente con perfiles muy distintos. A mí me encanta estudiar. Las dos cosas que más me han gustado en la vida es recibir clase y dar clase. Supongo que eso me ha hecho aprender cosas que luego me han sido útiles en la política, pero la experiencia práctica no la sustituye nada. En estos dos años he aprendido una barbaridad y sigo aprendiendo mucho.
¿Más que leyendo?
Hace poco volví a releer El Príncipe, que lo había leído antes dos veces por lo menos. Es curiosísimo que al leerlo al mismo tiempo que estás practicando la política, cambia completamente… Recuerdo que tenía los subrayados originales míos, y en los nuevos prestaba atención a otros elementos. Supongo que eso tiene que ver con practicar la política de manera tan intensa y directa...
¿Maquiavelo tenía más razón de la que pensaba?
No es tanto más razón, sino que en realidad lo que está escribiendo Don Nicolás es un manual con un enorme sentido práctico. Maquiavelo no es un erudito metódico. Como diría Gramsci, es un hombre de acción. Está siempre pensando en la acción, y logra aislar la política como disciplina de otro tipo de consideraciones. Es impresionante el enorme sentido común de las reflexiones del libro, incluso cuando es un tipo del siglo XVI que está pensando en las repúblicas y en los Estados italianos, que es lo que tiene a mano, tomando las experiencias de la Roma y la Grecia clásicas... Han pasado muchas cosas en estos 500 años, y aun así tiene reflexiones magníficas.
¿Le da tiempo a leer la prensa cada día? ¿Lee papel o solo Internet?
Leo los dosieres que me prepara el equipo.
¿Los clippings, en papel grapado?
Depende, si lo puedo imprimir lo imprimo y lo grapo. Si no, lo leo en el ordenador, o los días que tengo que salir muy temprano lo leo en el teléfono. En esos dosieres viene un resumen con una sección de artículos de opinión que me prepara el equipo. La verdad es que leo más prensa que nunca, esa selección me hace leer artículos muy valiosos.
¿Le ponen artículos de CTXT?
Sí, de vez en cuando. Algún editorial malvado vuestro he leído, en el que nos dabais caña. Luego están algunos imprescindibles. Uno de los articulistas que nunca falla, lo digo siempre, es Enric Juliana. Para mí, el análisis diario de Juliana es como ir a misa para la gente de comunión diaria.
Albert Camus decía que un país vale lo que vale su prensa. ¿Cómo ve la situación de los medios en España?
Era bastante cruel Albert Camus al decir eso con muchos países. Un político profesional solo puede hablar bien de la prensa. Punto y final.
Pregunta un lector: ¿Cree que su política, de tan buen e infinito trato con los medios, está siendo efectiva?
Es inevitable. Yo creo que la política, entre otras cosas, es una definición de la realidad. Nunca ha estado la política tan mediatizada por los medios como ahora, y mira que llevan décadas con eso. Seguramente los medios son el terreno fundamental de la política, y eso tiene que implicar mucho tiempo y muchas técnicas para que la comunicación funcione. Eso es así desde hace mucho tiempo, pero yo diría que cada vez más.
Y hace falta tragar mucha quina, imagino.
Eso es inevitable. Recuerdo un político conservador, con el que hablaba en el Parlamento Europeo, que me decía: “Mira, esto que hacemos nosotros consiste en levantarse por la mañanas y que te sirvan un plato con un sapito, y a ese sapito le tienes que echar sal, le tienes que echar pimienta… lo que quieras, pero te lo tienes que comer todas las mañanas…”. Y eso es así.
Manolo Monereo ha escrito en Cuarto Poder que hay una cacería organizada por PRISA y los poderes financieros para acabar con Podemos. ¿Cree que es cierto? ¿Se siente acosado?
Monereo es un sabio, es uno de los intelectuales de la izquierda más lúcidos, y con muchísima experiencia. Creo que en los últimos artículos y también en este señala algunas de las claves de lo que está ocurriendo.
Hay un personaje en The Wire que dice “This is the Game!”, y efectivamente este es el juego en el que estamos; y es lógico que a nosotros nos den caña, es parte de las reglas del juego.
Por cierto, usted y Juan Carlos Monedero llevan años ejerciendo de periodistas / analistas y presentadores. ¿Aprendieron de Beppe Grillo? ¿No le parece una forma de intrusismo que un líder político haga periodismo?
En realidad a mí, desde que empezamos a hacer La Tuerka, me entusiasmaba dirigir y presentar una tertulia que siempre ha querido tener un estilo diferente al de las tertulias convencionales o al de otras tertulias, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Creo que tanto La Tuerka como Fort Apache se han ganado un enorme prestigio por eso, hasta el punto de que nos han dado premios en facultades de Periodismo... Eso es un honor y al mismo tiempo un placer; si alguien se ha sentido ofendido por el intrusismo, nosotros lo hacemos desde mucho antes de que existiese Podemos, nos entusiasmaba hacerlo, y nos sigue entusiasmando...
En el artículo que publicó en New Left Review en julio del año pasado hablaba de “el pueblo de la televisión”. ¿Cómo puede un tipo que ha estudiado en Cambridge y Suiza ser tertuliano en Intereconomía?¿Es su personaje político un producto de la TDT y las tertulias?
En realidad en Intereconomía había días en los que no se discutía mal, más o menos te dejaban expresarte. Pero para nosotros era una cuestión fundamental: habíamos llegado a la conclusión de que los medios de comunicación, y en particular los formatos de las tertulias políticas, eran el instrumento fundamental para generar imaginario. Nos habíamos dado cuenta de que el estilo que nosotros manejábamos en la universidad, cuando dábamos charlas o hacíamos seminarios, se alejaba mucho de las técnicas a través de las cuales se informaba o formaba la opinión. Intentamos ser rigurosos y amenos, sabiendo que las técnicas de la comunicación se basan en el mundo audiovisual y que teníamos que intentar manejar esas técnicas, siendo al mismo tiempo rigurosos. Intereconomía, La Sexta Noche y Las Mañanas de Cuatro fueron como un entrenamiento. Recuerdo muchos de esos debates con muchísimo cariño. Y debatiendo en Intereconomía conocí a gente muy valiosa. A Javier Nart, que ahora es eurodiputado de Ciudadanos y es un hombre maravilloso, al que quiero mucho, lo conocí en El Gato al agua; al señor Alejo Vidal-Quadras, con el que me separan muchísimas cosas a nivel ideológico pero que me parece un hombre inteligente, también. Y también allí fue la primera vez que escuché debatir a Francesc Homs, de Democràcia i Llibertat. Allí aprendí muchas cosas...
En aquel artículo, analizaba “la incipiente crisis del régimen postfranquista, enfangado en la corrupción y la recesión económica, y las oportunidades que ello ofrece a una formación política popular que movilice el descontento social de los indignados…”. ¿Cree que han aprovechado esa situación y están haciendo todo lo posible para mitigar ese descontento? ¿No cree que el “régimen” está todavía muy vivo?
Efectivamente, nos enfrentamos a adversarios poderosísimos que están acostumbrados a ganar siempre, incluso cuando parece que no han ganado a veces ganan también, pero el juego es así. De momento, lo que hemos conseguido creo que nadie se lo podía imaginar, creo que las élites nunca vieron un actor con las capacidades que ha demostrado Podemos. Eso no quiere decir que a partir de ahora no vaya a ser difícil, es más, va a ser mucho más difícil, cada vez va a ser más difícil y yo creo que eso se nota. Nosotros fuimos capaces de patear el tablero, de reponernos y salir muy reforzados de ataques muy agresivos. Me acuerdo perfectamente de lo que me preguntaban en las entrevistas en octubre o noviembre, y creo que tuvimos un resultado electoral espectacular. Pero eso no cambia que la situación económica del país es difícil, que el poder de las élites es enorme, que nosotros podemos sufrir el desgaste de nuestras contradicciones y que la política no termina de... Es extremadamente complicado. Bueno, pues tendremos que adaptarnos y seguir combatiendo, haciendo eso que pedía Gramsci: “Necesitamos toda la fuerza, toda la inteligencia y toda la ilusión en un combate que es difícil y donde el adversario siempre es muchísimo más poderoso”.
Eso recuerda un poco al Atleti del Cholo Simeone, una especie de tercera vía insumisa y solidaria contra la bipolaridad... deportiva y política.
Siempre me ha entusiasmado el Cholo Simeone y su Atlético de Madrid por eso. Es un equipo con menos recursos deportivos que los grandes y sin embargo con una enorme pasión y un estilo muy descarado y muy disciplinado al mismo tiempo. Y probablemente por eso el Cholo ha conseguido colocar a su equipo al nivel del Real Madrid o del Barça, y eso a mí me gusta. Me gusta su carácter.
Uno de sus lemas es "No consuman". Hay un video de 2013 en el que usted dice que le indigna que IU aceptara una consejería de Turismo en Andalucía y no exigiera un telediario. Eso son las cuotas de la RAI... Y añadía que en Turismo solo se podía crear empleo…
En aquella época podía decir lo que me diera la gana, no había consecuencias en lo que decía. Ahora tendría que ser mucho más prudente. Pero básicamente la idea que pretendía transmitir es que si haces política y vas a gobernar, quizá tenga sentido, sobre todo si lo vas a hacer desde una posición de debilidad, intentar intervenir en aquellas áreas que son más importantes y donde realmente se pueden lograr cambios en la vida de la gente o en la construcción del relato, que es una cosa fundamental en política. Y eso lo sigo pensando.
¿En un hipotético acuerdo de gobierno con el PSOE, incluirían una reivindicación de ese tipo? ¿Controlar los informativos?
Pero no necesariamente para que estuviéramos nosotros. Nosotros tuvimos un debate sobre si gobernar o no con el Partido Socialista y al final todos tuvimos claro que si gobernamos, gobernamos. Si vamos en serio, vamos en serio. Y eso quiere decir que asumimos todas las contradicciones, todos los problemas, que podremos hacer cosas mal, que nos van a dar duro… Pero que no vamos a hacer esto a medias. Gobernar implica asumir responsabilidades de gobierno y asumirlas en muchos ámbitos, las que puedan ser aparentemente más sencillas y más inocuas pero las más importantes también. Yo creo que eso forma parte del estilo de Podemos desde el principio. No nacimos para ser una fuerza política testimonial o subalterna, sino para intentar ganar. A veces lo conseguiremos, a veces no, haremos cosas bien y cosas mal, pero desde el principio nuestra mentalidad ha sido ganadora. Creo que esa es una de las cosas que explica también la caña que nos dan. Hemos sido y somos muy osados y muy descarados, y es lógico que quien lleva muchos años en esto diga: pero bueno, ¿qué os habéis creído? Seguramente, si no hubiésemos sido así, no estaríamos donde estamos.
Hablemos de Italia, ¿qué aprendió allí?
Estuve primero de Erasmus cuando estudiaba cuarto de Derecho. Ese viaje me cambió la vida, también políticamente. Podría decir que políticamente soy un italiano, en Italia hice mi cabeza para pensar la política. Después he estado muchas más veces para viajes más cortos, y en 2007 estuve seis meses redactando mi tesis doctoral en Florencia… El Erasmus lo hice en Bolonia. Era muy importante políticamente, con una histórica alcaldía del Partido Comunista prácticamente desde después de la Segunda Guerra Mundial… Bologna La Rossa, la capital de la Emilia Romagna… Esos lugares tan importantes para el desarrollo italiano. Allí aprendí muchísimo.
¿Conoció los centros sociales? ¿Leyó a Gramsci y a Agamben, a los que tanto cita?
Cuando llegué era militante de las Juventudes Comunistas, con todas sus cosas bonitas y sus encantos. Era una organización muy clásica, muy dogmática, y además no era muy habitual entre los cuadros de las juventudes tener una formación cultural amplia. Había excepciones, en aquella época conocí a Manolo Monereo, y desde entonces le empecé a admirar muchísimo. Italia era otro planeta. Cuando vi los centros sociales, cuando vi las librerías, cuando me empecé a adentrar en las historias de los movimientos sociales de los años 70… Se abrió otro mundo. Allí conocí a amigos con los que después he coincidido en Podemos: a Gemma Ubasart, que también estaba de Erasmus. Allí empezaron una serie de lecturas, aprendí un idioma que no tiene la misma utilidad que el inglés... Pero para la política saber italiano marca la diferencia. Poder leer Il Manifesto, La Repubblica, tener acceso a unos textos que solo están en italiano… Italia tuvo mucha influencia sobre algunas generaciones de activistas madrileños y de otros lugares, y seguramente tiene mucho que ver con la forma en la que se hizo Podemos.
¿Estaba en Génova cuando sucedió la masacre de la Escuela Díaz?
Estaba en el autobús volviendo a España, era uno de los portavoces del Movimiento de Resistencia Global de Madrid, y como hablaba italiano estuve en la avanzadilla. Fue un movimiento que analicé con muchísimo detalle en mi tesis doctoral. Hice una versión de la tesis, que es ‘Desobedientes’, que cuenta aquello con mucho detalle...
Un inciso. Willy Veleta quiere saber con quién va a ver el nuevo episodio de Juego de Tronos
Es un secreto que me voy a llevar a la tumba.
¿Con el Rey? ¿Con el Rey emérito?
No lo puedo decir. ¿Te imaginas? Los dos en un sofá tapados con una manta...
¿Usted cree que Jon Snow… sí o no? Sin hacer spoiler...
A mí me encantaría que sí. Leí en la prensa que tenía contrato, así que eso me hace soñar con que se salva, pero no tengo ni idea de lo que pasará.
Bloque 2. ¿CRISIS, QUÉ CRISIS?
"Nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie"
¿Hace cuánto tiempo que conoce a Íñigo Errejón?
Nos conocimos cuando yo empecé a estudiar la segunda carrera, en Políticas. Nos llevamos cinco años. Yo tendría 23 y él 18.
Él era un benjamín entonces.
En realidad nunca ha dejado de serlo...
Un lector pregunta si son conscientes del tirón social que tiene la dupla Pablo Iglesias-Errejón. Y añade: ¿Qué aporta cada uno a Podemos?
En Podemos todos aportamos y Podemos no se explica por una, dos o cuatro personalidades. Eso es importante. Incluso en una fuerza política como la nuestra en la que el liderazgo fue desde el principio un instrumento político imprescindible. Ahora hay una coralidad y una necesidad de recuperar el protagonismo de la gente que yo creo que nos debería hacer pensar que Podemos no es el resultado de una, de dos, de cuatro personalidades y de cómo se relacionan. En este caso Íñigo y yo hemos trabajado juntos muchísimos años y ha habido una compenetración intelectual enorme. Hemos hecho muchas cosas juntos, probablemente no haya nadie con quien yo haya firmado tantos artículos académicos como con Errejón. Aun así Podemos está por encima de mí, por encima de Íñigo y por encima de cualquier otro compañero.
¿Cómo definiría sus visiones políticas respectivas? Se dice que Errejón es más peronista, amante del populismo latinoamericano, y que usted sería más un comunista. ¿Responde a la realidad o es esquemático?
Son etiquetas que facilitan la literatura, la manera en que se puede construir un relato, las explicaciones de las cosas. En realidad la formación intelectual del primer grupo de personas de Podemos tiene que ver con una práctica colectiva en la que nos pudimos especializar en diferentes cosas y en la que hay una serie de elementos comunes que nos definen como grupo. Por una parte, el interés que todos teníamos en los fenómenos latinoamericanos, por otra parte nuestras experiencias militantes en movimientos sociales, colectivos de la izquierda radical, y a partir del 15M, a través de la discusión que introdujimos en La Tuerka, una reflexión muy coral en la que participamos muchos sobre las posibilidades de intervención política en España. Todo eso, marcado por nuestro trabajo. Asesoramos a IU, yo estuve después en Galicia con Alternativa Galega de Esquerda. Todas esas experiencias, unidas al hecho de que yo había conseguido abrirme un hueco en los medios de comunicación, nos permitieron lanzar una apuesta política, que fue Podemos. Las etiquetas que tratan de identificar ideológicamente a todos y situarnos para ver quién está más a la izquierda, quién es más moderado… Se producen porque facilita la lectura, el relato. Pero son demasiado esquemáticas para entender cómo pensamos. Lo mejor para entendernos es leer lo que producimos y lo que escribimos, los diálogos entre nosotros...
¿Cuántas almas hay en Podemos, cuáles son las corrientes? Comunistas, anticapitalistas, populistas, indignados del 15M, asociados a CEPS, cristianos de base…
Hay una multiplicidad de posiciones y de historias personales y de biografías, pero en Podemos, por suerte, de momento, no diría que hay diferentes corrientes o almas sino diferentes maneras de ver las cosas, en las que basculamos muchas veces nosotros mismos. Cualquiera que viera un debate en el Consejo Ciudadano o en la Ejecutiva vería cómo cualquiera de nosotros basculamos, en función de los temas y de la discusión concreta. Aunque es muy atractivo calificar con etiquetas y las categorías permiten hacer mapas que nos dan la impresión de entender mejor las cosas, sería muy difícil definir Podemos como una suma de familias políticas que se identifiquen con esas etiquetas. Creo que los elementos fundamentales de Podemos los compartimos todos y que luego en las cosas que podemos discrepar, no discrepamos como grupos organizados, sino como individuos; y eso es positivo.
¿Qué ha pasado en estas últimas semanas, qué balance hace de lo que ha ocurrido en el partido?
En política a veces hay que hacer cambios, mejoras. Esos cambios a veces son difíciles y tienen consecuencias difíciles o incluso desagradables. Pero son imprescindibles. A mí como secretario general me corresponde tomar una serie de decisiones. A veces son muy agradables, divertidas de tomar, y otras son difíciles y desagradables pero no menos necesarias para que vayamos haciendo las cosas mejor. En el caso de una política tan nueva, en una fuerza política en la que el cariño y el amor entre nosotros ha sido tan determinante, seguramente cualquier cambio, cualquier decisión difícil se acusa más. Pero eso forma parte de lo que somos y a mí me gusta que seamos así. Que a nosotros se nos note la tristeza cuando tomamos una decisión difícil en lugar de una sonrisa mal dada creo que habla bien de nosotros.
¿Diría que ha sido una crisis, una fractura, una implosión, una pre-refundación? ¿O un golpe de mano de la Secretaría General?
Diría que es un cambio que recoge una tendencia que es necesaria. Se lo decía a los secretarios de organización cuando hablaba con ellos, les decía que el modelo organizativo surgido de Vistalegre fue seguramente imprescindible para esa etapa pero que ahora toca abrir una etapa nueva, una etapa en la que necesitamos más protagonismo de los territorios, de los círculos, una etapa distinta a aquella en la que teníamos que construir un partido a toda velocidad y afrontar una serie interminable de procesos electorales que eran difíciles. Ahora ya somos otra cosa, estamos mucho más consolidados y creo que toca recuperar un tono organizativo distinto que apueste de manera inequívoca por el protagonismo de la gente y de los círculos. Por eso creo que si el Consejo Ciudadano tiene a bien respaldar la candidatura de Pablo Echenique para ser secretario de Organización, creo que él va a encarnar de manera perfecta ese cambio de tono.
Empleó un tono muy duro en el comunicado de la destitución de Sergio Pascual, en el que algunos han visto un tufo al viejo PCE. Quizá sus votantes echan de menos un poco de autocrítica. ¿Qué errores cree haber cometido desde el 20D? ¿Es consciente de haber cometido errores?
Seguramente sí. Cualquier error político que cometa la organización yo lo tengo que asumir como propio. La crítica y la autocrítica son fundamentales. Muchas veces nosotros, y yo en particular, no somos capaces de comunicar con eficacia. Eso implica un manejo de los tonos y de los registros con los que, a veces, acertamos, y con los que, otras, no acertamos. Eso está muy bien verlo, y cuando te das cuenta de que lo podíamos haber hecho mejor, pues tratar de mejorarlo.
Para ser concretos ¿está hablando de la cal viva y del beso a Pedro? Me refiero al tono...
No necesariamente... En los debates parlamentarios los tonos son duros. Hay que recordar las cosas que se nos dijeron a nosotros. Pero es verdad que muchas veces los tonos pausados y calmados son más eficaces que los tonos más duros. Eso es una cosa que también se va aprendiendo con el tiempo. No es menos cierto también que nosotros estamos donde estamos precisamente porque a veces supimos mantener un tono duro. Mientras el cinismo campaba a sus anchas en los discursos políticos, nosotros fuimos capaces de hablar políticamente del dolor. De decir que mientras estamos hablando aquí, hay gente que está sufriendo mucho, gente a la que están echando de sus casas y gente que lo está pasando muy mal. Pero la política también es el arte de la modulación, y la clave es saber encontrar en cada momento el tono que funciona mejor.
Ha dicho antes que tenía mucha complicidad con Errejón. En pasado. ¿Teme que acabe yéndose del partido?
No lo creo. Del mismo modo que nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie en Podemos. Estoy convencido de que todos, en este proceso y en este camino, seguiremos aportando lo mejor de nosotros mismos.
¿Qué errores ha cometido Errejón?
Yo creo que Íñigo lo ha hecho bastante bien. Es una magnífica cabeza, es un magnífico intelectual que además practica la política, es un intelectual útil, con el que ha habido una gran complicidad. Y estoy convencido de que la colaboración intelectual y política con Íñigo y con todos los demás compañeros, con Carolina Bescansa, Rafa Mayoral, Pablo Bustinduy… con todos los compañeros con los que trabajo va a continuar, porque además es un elemento imprescindible dentro de Podemos. La política también tiene fases, tiene épocas, y todos estamos madurando mucho: estas semanas en las que han ocurrido décadas, estos meses en los que ha pasado tanto tiempo en España, nos han hecho madurar. Lo que estamos viviendo son momentos de maduración que pueden tener sus puntos dolorosos pero creo que nos van a sacar mucho más fuertes y mucho más eficaces. Nosotros, al fin y al cabo, hemos tenido que hacer en dos años lo que otros han podido hacer en diez o en quince. Es lógico que eso implique ciertos momentos traumáticos, es normal.
Emmanuel Rodríguez ha escrito en Diagonal que los dimitidos del Consejo Ciudadano y otros errejonistas llevaban meses negociando con el PSOE y C’s una moción de censura contra el PP en la Comunidad de Madrid. ¿Usted lo supo?
Yo hablé con José Manuel López (líder de Podemos en la Asamblea de Madrid), que me transmitió esa posibilidad, y le dije que era, evidentemente, una posibilidad interesante, que era una cuestión enormemente importante que teníamos que debatir con calma, que de alguna manera revelaba una contradicción de Ciudadanos, que ante la posibilidad de un gobierno distinto en la Comunidad de Madrid daba la impresión de que prefiere al Partido Popular. Es una opción que hay que pensar y efectivamente sí me han transmitido que es algo a lo que estaban dando vueltas...
¿Y eso lo hizo un grupo afín a Errejón sin su conocimiento?
En ningún caso. De hecho, en el Parlamento no se funciona por grupos ni por corrientes. En todos los parlamentos se funciona orgánicamente como grupo parlamentario y evidentemente tienes que informar, y las decisiones las toma el Consejo Ciudadano, como no podría ser de otra manera.
Hablemos de las confluencias. Las relaciones con Galicia, Valencia y Catalunya no parecen demasiado fluidas...
Yo creo que en esos tres lugares el resultado electoral de los encuentros, que en cada sitio han tenido matices diferentes, han sido buenos. La unión de Podemos con otros actores políticos, tanto en Cataluña como en la Comunidad Valenciana como en Galicia ha producido resultados electorales espectaculares. En Cataluña, al igual que en Euskadi, donde íbamos solos, hemos sido la primera fuerza política, y en la Comunidad Valenciana y en Galicia, igual que en Madrid, en Canarias, en Navarra y en Baleares, donde íbamos solos, hemos sido segunda fuerza. Creo que las cosas van bastante bien y hay bastante satisfacción por parte de todos los actores respecto a cómo han funcionado esas confluencias, y estoy convencido de que se repetirán. Hay una relación en algunos casos de verdadera amistad, por ejemplo, con Yolanda Díez en Galicia, es amiga mía desde hace muchos años, políticamente nos entendemos muy bien, con Xosé Manuel Beiras me entiendo muy bien, con Mónica Oltra me entiendo de maravilla, así como con los compañeros catalanes... Creo que las cosas han funcionado muy bien.
Gerardo Tecé, desde Sevilla, le pregunta: Cataluña y Andalucía han sido tradicionalmente las grandes bolsas de votos que han llevado al PSOE al Gobierno estatal. Parece claro que son las mismas bolsas de votos que Podemos necesitaría para no ser acompañante, sino cabeza de cartel. En Cataluña las cosas les van bien, pero en Andalucía, que es el lugar donde el paro y la desigualdad pegan más fuerte, un lugar que teóricamente debiera ser terreno sembrado para Podemos, están muy, muy lejos del PSOE. Les doblaron en voto en las generales. ¿A qué se debe?
A la estructura social de España. Aun así, lo que nosotros hicimos en Andalucía es increíble, en las elecciones de marzo tuvimos más del 14% y en las elecciones generales, en torno al 17%, ¡en Andalucía! Es verdad que nuestro voto se ha concentrado, como históricamente el voto del cambio en España, en las grandes ciudades y las periferias, en zonas más industrializadas. Aun así, el resultado en Andalucía, para lo que es la estructura social de este país y de Andalucía, es impresionante. Es un desafío mejorarlos. Teresa Rodríguez tiene muy claros los pasos que tenemos que dar para seguir avanzando en Andalucía y ganar. El análisis de Gerardo es correcto: para el Partido Socialista fueron fundamentales esos dos bastiones simultáneamente, Zapatero no hubiera ganado sin contar los resultados en Cataluña y en Andalucía. En Cataluña parece que ahora la fuerza hegemónica somos nosotros y en Andalucía va a costar un poco más pero creo que estamos trabajando en la buena dirección.
Está usted entrando en la segunda parte de la entrevista a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
En estos dos últimos bloques, Iglesias analiza de forma exhaustiva la situación política española y, más brevemente, la europea.
Durante la conversación, Iglesias muestra su cara más profesional, suave y constructiva. Vestido con piel de cordero, usa a menudo el latiguillo “yo creo que” para dar una imagen más dialogante y escapar de las reiteradas acusaciones --incluso internas-- de arrogancia. Afirma que la gran coalición sería un suicidio para el PSOE, y anima a los socialistas a volver a su programa electoral y a abandonar el "pacto de derechas" con Ciudadanos para formar un gobierno con Podemos, IU, Compromís y los votos favorables del PNV, incidiendo en que la abstención de los grupos catalanes, que el PSOE se niega en redondo a negociar, no supondría ningún deshonor o trauma.
Iglesias argumenta que, si el PSOE rectifica tres puntos clave de su acuerdo con C’s (reforma laboral, reforma fiscal, salario mínimo), Podemos no pondrá ningún obstáculo a que Pedro Sánchez sea presidente, y devolviéndole la anáfora de la investidura, añade que, si este quiere, puede haber un Gobierno progresista "la semana que viene”.
Al mismo tiempo, el líder del partido morado subraya que la presión que ha sufrido Sánchez por parte de su partido y de los poderes financieros es "asfixiante", y reitera la idea de que esos poderes no dejarán que el PSOE pacte con Podemos. Pero descarta que su partido se plantee abstenerse in extremis para dejar gobernar en minoría al PSOE con C's: "Cuando una fuerza política con 5,3 millones de votos le dice a otra con 5 millones, en una situación en la que podrían gobernar juntos perfectamente, 'no, usted pase a la oposición, que va a influir mucho…'. Pues lo mismo podríamos decir nosotros: pasen ustedes a la oposición e influyan".
Sobre Europa, cuenta que mantienen contactos con diversas fuerzas de izquierda (Bloco de Esquerda, PS belga, disidentes del PS francés, Mélenchon...) para forjar alianzas capaces de modular la política económica de la UE. Su idea es que "hay que construir un nuevo espacio con los sectores de la socialdemocracia que quieren recuperar los estados del bienestar en Europa".
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2015.12.05 13:13 qryq La encrucijada (6)

La sociedad tecnológica actual
La sociedad tecnotrónica puede ser el sistema del futuro, pero todavía no lo es; puede desarrollarse a partir de lo que ya existe aquí, y lo hará probablemente a menos que un número suficiente de individuos vea el peligro y rectifique el curso. Para que así suceda, es preciso entender con un detalle mayor la forma en que opera el sistema tecnológico actual y su efecto sobre el hombre.
¿Cuáles son los principios que guían este sistema tal y como es hoy? Dos son los principios que dirigen los esfuerzos y pensamientos de todos los que laboran con él. El primer principio es la máxima de que <>. Si es posible fabricar armas nucleares, deben fabricarse aun cuando puedan destruirnos a todos. Si es posible viajar a la Luna o a los planetas, debe hacerse aun a costa de dejar insatisfechas muchas necesidades aquí en la Tierra. Este principio implica la negación de todos los valores que ha desarrollado la tradición humanista, tradición que sostiene que algo debe hacerse porque es necesario para el hombre, para su crecimiento, su alegría y su razón, o porque es bello, bueno, o verdadero. Una vez que se acepta este principio de que las cosas deben hacerse porque técnicamente son posibles, todos los demás valores caen por tierra y el desarrollo tecnológico se convierte en el fundamento de la ética.
El segundo principio es el de <>. Pero el requisito de eficiencia máxima lleva como consecuencia el requisito de la mínima individualidad. Se cree que la máquina social trabaja más eficientemente cuando los individuos son rebajados a unidades puramente cuantificables, cuyas personalidades puedan expresarse en tarjetas de ticadas. Tales unidades pueden manejarse de modo más fácil mediante reglas burocráticas, porque no causan molestias ni crean fricciones. Mas para alcanzar este resultado, el hombre debe ser desindividualizado y enseñado a hallar su identidad en la corporación antes que en él mismo.
La cuestión de la eficacia económica precisa de una consideración cuidadosa. El ser económicamente eficiente, es decir, usar la menor cantidad posible de recursos a fin de obtener el máximo efecto, debiera colocarse en un contexto histórico y evolutivo. Obviamente, el problema es más importante en una sociedad en la que la escasez material es el hecho primario de la vida, pero en la medida en que los poderes evolutivos de una sociedad adelanten, disminuirá su importancia.
La segunda línea de investigación sería examinar atentamente el hecho de que la <> es un elemento conocido únicamente en unidades que ya existen. Puesto que no sabemos gran cosa de la eficiencia o ineficiencia de aproximaciones no ensayadas se debe tener cuidado al enjuiciar las cosas que pudieran entrar en el terreno de la eficiencia. Más aún, se debe tener sumo cuidado al considerar y especificar el área y el período de tiempo que se examina. Lo que puede parecer eficiente, gracias a una definición estrecha, puede ser muy ineficiente si se amplia el tiempo y el alcance de la discusión. En economía, para ilustrar el caso, hay una conciencia en aumento de los llamados "efectos circunvecinos": esto es, efectos que van más allá de la actividad inmediata y que, a menudo, se pasan por alto a la hora de considerar los beneficios y los costos. Un ejemplo sería evaluar la eficiencia de un proyecto industrial particular sólo de acuerdo con los efectos inmediatos de esta empresa, olvidando, por ejemplo, qué desperdicios depositados en las corrientes cercanas y en el aire representan una seria y costosa ineficiencia en relación con la comunidad. Se necesita, por ende, desarrollar claramente normas de eficiencia que tomen en cuenta el tiempo y el interés de la sociedad como un todo. Finalmente, es menester tener presente al elemento humano como factor básico dentro del sistema cuya eficiencia tratamos de examinar.
Otra costumbre general en el trabajo organizado consiste en suprimir de continuo los elementos de creatividad (que implican un componente de riesgo o incertidumbre) y el trabajo de grupo dividiendo y subdividiendo las tareas hasta tal punto que no pueda, o no se requiere, ningún juicio o contacto interpersonales. De ningún modo se quiere decir que los trabajadores y técnicos sean inmunes a este proceso. Su frustración es, con frecuencia, percibida y articulada, y comentarios como <> y <> no son raros. Una vez más la eficiencia entendida de manera estrecha puede ser desmoralizadora y costosa tanto para el individuo como para la sociedad.
Un sistema puede dar la impresión de eficiencia, si sólo nos interesa la inversión y el rendimiento. Pero si tomamos en cuenta lo que los métodos en el sistema hacen con los seres humanos, podremos descubrir que éstos se hallan aburridos, ansiosos, deprimidos, tensos, etc. Los resultados podrían ser dos: 1) La imaginación de tales individuos discurriría con gran trabajo debido a su patología psíquica, no serían creativos, su pensamiento sería rutinario y burocratizado y, en consecuencia, no brotarán de ellos nuevas ideas o soluciones que contribuyan a un desenvolvimiento más productivo del sistema; su energía, además, estaría considerablemente menguada. 2) Padecerían muchas enfermedades físicas, producto de la tensión; y este menoscabo en la salud es también un perjuicio para el sistema. Si, encima, advertimos lo que está en tensión y angustia producen en su relación con su esposa y hijos y en su desempeño como ciudadanos responsables, puede colegirse que para el sistema como un todo en el método, eficiente en apariencia, resulta ineficiente no sólo bajo un criterio humano, sino también con un criterio meramente económico.
Resumiendo: la eficiencia es deseable en toda clase de actividad orientada por un fin. Empero, debiera considerarse en función de sistemas más amplios, de los cuales el sistema estudiado es sólo una parte; debiera también tener presente dentro del sistema el factor humano. La eficiencia, es fin, como tal no debería ser norma dominante en ninguna empresa.
El otro aspecto del mismo principio, el del máximo rendimiento, sostiene, formulado de manera muy simple, que cuánto más se produzca lo que sea que produzcamos, tanto mejor. El éxito de la economía del país se mide por el aumento de la producción total. Es el caso del éxito de una compañía. El éxito de la economía se estima en términos de una producción en constante aumento, no existiendo idea de un límite donde la producción pudiera estabilizarse. De modo similar, la comparación entre países se basa en el mismo principio. Así, un día se destaca por ser "El día más caluroso de la década", o el más frío, según el caso, e imagino que algunas personas se consuelan de las inconveniencias que acarrea sintiéndose orgullosas de ser testigos de la marca en la temperatura. Podría poner muchísimos más ejemplos de que el constante aumento de la cantidad constituye la meta de nuestra vida. En efecto, a esto es a lo que se refiere el concepto de "progreso".
Poca gente plantea la cuestión de la cualidad, o qué utilidad tiene todo este acrecentamiento de la cantidad. Esta omisión resulta evidente en una sociedad que no tiene ya como centro al hombre y en la que un aspecto, el de la cantidad, ha ahogado a todos los demás. Es fácil ver que el predominio de este principio <> conduce a un desequilibrio del sistema total. Si todos los esfuerzos están encaminados a hacer más, la cualidad vivir pierde toda importancia y actividades que una vez fueron un medio se convierten en fines.
Si el principio preponderante es producir más y más, el consumidor debe estar preparado a querer -esto es, a consumir- más y más. La industria no confía en el deseo espontáneo de más y más mercancías por parte del consumidor. Construyendo para volver anticuados sus artículos, obliga a éste con frecuencia a comprar nuevas cosas cuando las viejas podrían servirles mucho tiempo más. Cambiando la forma y la presentación de sus productos, vestidos, artículos durables e incluso alimentos, lo fuerza psicológiamente a comprar más de lo que pudiera desear o necesitar. La industria, bajo el apremio de aumentar su producción, no confía, pues, en las necesidades y apetitos del consumidor, sino en considerable medida en la publicidad -que constituye la ofensiva más importante contra el derecho del consumidor a saber lo que desea-. El gasto de miles de millones de euros en publicidad directa en periódicos, revistas, radio y televisión puede parecer un empleo irracional y despilifarrado del talento humano. Pero no le falta razón a un sistema que cree que acrecentar la producción y, por ende, el consumo es un rasgo vital de nuestro sistema económico, sin el cual se derrumbaría.
La ansiedad de la industria respecto de lo que podría sucederle a nuestra economía si nuestro estilo de vida cambiara, se halla expresada en esta breve cita de un prominente inversionista de la banca:
La ropa sería comprada por su utilidad; los alimentos se adquirirían en base a su valor económico y nutritivo; los automóviles quedarían reducidos a lo esencial y permanecerían con sus mismos propietarios todos los 10 o 15 años de su vida útil; las casas serían construidas y conservadas por sus cualidades habitacionales y no por su diseño o el valor del terreno. Pero ¿qué le pasaría a un mercado que depende de los nuevos modelos, los nuevos estilos y las nuevas ideas?
CONTINUARÁ...
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2015.09.23 20:23 qryq Los estertores de la democracia representativa (2)

II. Los análisis de Marx y Lenin constituyen una herramienta indispensable para estudiar los temas del Estado y de la “democracia representativa” y situarlos en su contexto histórico, económico y social.
Lenin, al contrario de los teóricos burgueses del Estado que consideran que éste está por encima de las clases y actúa como árbitro entre ellas, dice que el Estado es un producto de la sociedad de clases y funciona como aparato de dominación y represión de las clases dominantes sobre las clases subordinadas. Todos sus estamentos desempeñan esa función: las élites y la burocracia gobernante, el ejército, la policía, la magistratura, el sistema educativo, etc.
A través del Estado, una minoría explotadora ejerce su dictadura sobre las mayorías explotadas. Aunque revista la forma de una democracia representativa.
Escribe Lenin: <>.
Y más adelante cita a Engels, quien escribía en 1891: << En la república democrática, la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero de un modo tanto más seguro, y lo ejerce, en primer lugar, mediante la "corrupción directa de los funcionarios" (Norteamérica), y, en segundo lugar, mediante la "alianza del gobierno con la Bolsa" (Francia y Norteamérica)>>.
Y continúa Lenin: <>… En la página siguiente Lenin cita nuevamente a Engels: <>.
De esta caracterización del Estado burgués, concluye Lenin que la primera tarea de una revolución socialista es DESTRUIR el aparato del Estado de la burguesía y erigir lo que el llama un “semiestado proletario” con características absolutamente distintas a las del Estado capitalista.
Dicho semiestado es también una dictadura, pues por su naturaleza, el Estado es la forma en que una clase ejerce su dictadura sobre otra u otras.
Pero a diferencia del Estado burgués, el “semiestado proletario” es la dictadura de las mayorías explotadas sobre las minorías explotadoras y debe ejercer la violencia contra estas en la medida que estas intenten por la violencia restablecer el sistema capitalista.
Desde el momento mismo de su instauración, el semiestado proletario comienza un largo proceso hacia su extinción que avanza en la medida en que al establecerse las bases económicas (la propiedad colectiva de los medios de producción) se van extinguiendo las clases y, por lo tanto, el antagonismo entre ellas.
Cesa entonces, dice Lenin, la administración sobre las personas y sólo resta la administración sobre las cosas.
Este proceso de progresiva extinción del Estado no puede producirse si no se profundizan los cambios económicos tendentes a suprimir totalmente la explotación capitalista. La experiencia indica que cuando no se sigue este camino es inevitable la regresión y la restauración del capitalismo y de la explotación que le es inherente.
También, como lo muestra la experiencia histórica, el estancamiento y la regresión puede producirse si no se profundiza permanentemente la democracia socialista. La profundización de la socialización de la economía y la profundización de la democracia socialista son interdependientes, son dos caras de la misma moneda: no puede haber democracia socialista sin economía socialista y tampoco puede haber y perdurar una economía socialista sin democracia socialista.
La democracia es, según la definición corriente, el sistema político de gobierno cuya autoridad emana del pueblo o como con cierto lirismo la definiera Lincoln :<< el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo>>.
Pero, ¿qué es la democracia en concreto en el contexto del sistema capitalista y qué debe ser la democracia socialista?
Lenin escribe: <>.
Los principios básicos de una democracia socialista los explica Lenin en el párrafo 2 (¿Con qué substituir la máquina del Estado una vez destruída? del Capítulo III (La experiencia de la Comuna de Paris de 1871. El análisis de Marx) del El Estado y la Revolución: En 1847, en el "Manifiesto Comunista", Marx daba a esta pregunta una respuesta todavía completamente abstracta, o, más exactamente, una respuesta que señalaba las tareas, pero no los medios para resolverlas. Sustituir la máquina del Estado, una vez destruida, por la "organización del proletariado como clase dominante", "por la conquista de la democracia": tal era la respuesta del "Manifiesto Comunista". Sin perderse en utopías, Marx esperaba de la experiencia del movimiento de masas la respuesta a la cuestión de qué formas concretas habría de revestir esta organización del proletariado como clase dominante y de qué modo esta organización habría de coordinarse con la "conquista de la democracia" más completa y más consecuente. En su "Guerra civil en Francia", Marx somete al análisis más atento la experiencia de la Comuna, por breve que esta experiencia haya sido. Citemos los pasajes más importantes de esta obra: En el siglo XIX, se desarrolló, procedente de la Edad Media, "el poder centralizado del Estado, con sus órganos omnipresentes: el ejército permanente, la policía, la burocracia, el clero y la magistratura". Con el desarrollo del antagonismo de clase entre el capital y el trabajo, "el Poder del Estado fue adquiriendo cada vez más el carácter de un poder público para la opresión del trabajo, el carácter de una máquina de dominación de clase. Después de cada revolución, que marcaba un paso adelante en la lucha de clases, se acusaba con rasgos cada vez más salientes el carácter puramente opresor del Poder del Estado". Después de la revolución de 1848-1849, el Poder del Estado se convierte en un "arma nacional de guerra del capital contra el trabajo". El Segundo Imperio lo consolida. La antítesis directa del Imperio era la Comuna. Era la forma definida de aquella república que no había de abolir tan sólo la forma monárquica de la dominación de clase, sino la dominación misma de clase. . . ¿En qué había consistido, concretamente, esta forma "definida" de la república proletaria, socialista? ¿Cuál era el Estado que había comenzado a crear?... La Comuna sustituye la máquina estatal destruida, aparentemente "sólo" por una democracia más completa: supresión del ejército permanente y completa elegibilidad y amovilidad de todos los funcionarios. Pero, en realidad, este "sólo" representa un cambio gigantesco de unas instituciones por otras de un tipo distinto por principio. Aquí estamos precisamente ante uno de esos casos de "transformación de la cantidad en calidad": la democracia, llevada a la práctica del modo más completo y consecuente que puede concebirse, se convierte de democracia burguesa en democracia proletaria, de un Estado (fuerza especial para la represión de una determinada clase) en algo que ya no es un Estado propiamente dicho. Todavía es necesario reprimir a la burguesía y vencer su resistencia. Esto era especialmente necesario para la Comuna, y una de las causas de su derrota está en no haber hecho esto con suficiente decisión. Pero aquí el órgano represor es ya la mayoría de la población y no una minoría, como había sido siempre, lo mismo bajo la esclavitud y la servidumbre que bajo la esclavitud asalariada. ¡Y, desde el momento en que es la mayoría del pueblo la que reprime por sí misma a sus opresores, no es ya necesaria una "fuerza especial" de represión! En este sentido, el Estado comienza a extinguirse. En vez de instituciones especiales de una minoría privilegiada (la burocracia privilegiada, los jefes del ejército permanente), puede llevar a efecto esto directamente la mayoría, y cuanto más intervenga todo el pueblo en la ejecución de las funciones propias del Poder del Estado tanto menor es la necesidad de dicho Poder. En este sentido, es singularmente notable una de las medidas decretadas por la Comuna, que Marx subraya: la abolición de todos los gastos de representación, de todos los privilegios pecuniarios de los funcionarios, la reducción de los sueldos de todos los funcionarios del Estado al nivel del "salario de un obrero". Aquí es precisamente donde se expresa de un modo más evidente el viraje de la democracia burguesa a la democracia proletaria, de la democracia de la clase opresora a la democracia de las clases oprimidas, del Estado como "fuerza especial " para la represión de una determinada clase a la represión de los opresores por la fuerza conjunta de la mayoría del pueblo, de los obreros y los campesinos. ¡Y es precisamente en este punto tan evidente — tal vez el más importante, en lo que se refiere a la cuestión del Estado — en el que las enseñanzas de Marx han sido más relegadas al olvido! En los comentarios de popularización — cuya cantidad es innumerable — no se habla de esto. "Es uso" guardar silencio acerca de esto, como si se tratase de una "ingenuidad" pasada de moda, algo así como cuando los cristianos, después de convertirse el cristianismo en religión del Estado, se "olvidaron" de las "ingenuidades" del cristianismo primitivo y de su espíritu democrático-revolucionario. La reducción de los sueldos de los altos funcionarios del Estado parece "simplemente" la reivindicación de un democratismo ingenuo, primitivo. Uno de los "fundadores" del oportunismo moderno, el ex-socialdemócrata E. Bernstein, se ha dedicado más de una vez a repetir esas burlas burguesas triviales sobre el democratismo "primitivo". Como todos los oportunistas, como los actuales kautskianos, no comprendía en absoluto, en primer lugar, que el paso del capitalismo al socialismo es imposible sin un cierto "retorno" al democratismo "primitivo" (pues ¿cómo, si no, pasar a la ejecución de las funciones del Estado por la mayoría de la población, por toda la población en bloque?); y, en segundo lugar, que este "democratismo primitivo", basado en el capitalismo y en la cultura capitalista, no es el democratismo primitivo de los tiempos prehistóricos o de la época precapitalista. La cultura capitalista ha creado la gran producción, fábricas, ferrocarriles, el correo y el teléfono, etc., y sobre esta base, una enorme mayoría de las funciones del antiguo "Poder del Estado" se han simplificado tanto y pueden reducirse a operaciones tan sencillísimas de registro, contabilidad y control, que estas funciones son totalmente asequibles a todos los que saben leer y escribir, que pueden ejecutarse en absoluto por el "salario corriente de un obrero", que se las puede (y se las debe) despojar de toda sombra de algo privilegiado y "jerárquico". La completa elegibilidad y la amovibilidad en cualquier momento de todos los funcionarios sin excepción; la reducción de su sueldo a los límites del "salario corriente de un obrero": estas medidas democráticas, sencillas y "evidentes por sí mismas", al mismo tiempo que unifican en absoluto los intereses de los obreros y de la mayoría de los campesinos, sirven de puente que conduce del capitalismo al socialismo. Estas medidas atañen a la reorganización del Estado, a la reorganización puramente política de la sociedad, pero es evidente que sólo adquieren su pleno sentido e importancia en conexión con la "expropiación de los expropiadores" ya en realización o en preparación, es decir, con la transformación de la propiedad privada capitalista sobre los medios de producción en propiedad social.
Hasta aquí la cita de Lenin.
Algunas páginas más adelante Lenin precisa: <>.
Más adelante, en el Párrafo 2 del Capítulo VI de El Estado y la Revolución, Lenin insiste: <>.
Y Lenin agrega en una de las últimas páginas <>.
Las ideas de Marx y de Lenin sobre el Estado conservan plena actualidad pues no consisten en una representación idealista, ahistórica, estática y esquemática del mismo sino que, partiendo de sus múltiples aspectos, en un proceso de síntesis rescatan sus rasgos esenciales que persisten, pues no es un Estado abstracto, sino un Estado capitalista, que se va adaptando a las cambiantes condiciones del sistema dominante. Es el método de análisis expuesto por Marx, entre otros lugares de su obra en la “Introducción a la crítica de la economía política, 1857, Cap. III, El método”.
 (Continuará) 
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2015.07.15 21:21 Ahoraencomunista Materiales. PROGRAMA.

Hola,
Pues dejo aquí un trabajo/propuesta de "Programa" que hice cuando estuve de militante/activista en una organización de esas dejadas de la mano de dios. En esa organización al final no se usó este texto, más que nada porque cuando lo hice ya había un programa medio hecho en forma de decálogo con diez puntos muy resumidos y "aglutinadores de la mayoría social" que dicen. Lo hice como una propuesta de programa alternativa para debate, pero ese debate no llegó a realizarse. Igual ahora puede servir de algo, y mejor que ahí en una carpeta del disco duro aburrido, seguro. Digo yo que para una propuesta de confluencia, o de unidad popular, o lo que sea que deba ser, pues hace falta un programa o algo que se le parezca.
El "programa" viene con un poco de "contexto", y algunos comentarios, como se verá.
Otro apunte: Evidentemente, este programa no estuvo hecho con una perspectiva de confluencia en el ámbito electoral, pero bueno, no sé ahora mismo como afecta ello al texto. Un programa de confluencia evidentemente es una cosa específica, aquello básico en lo que todas las organizaciones que quieran confluir se han de identificar (sabiendo que no podemos todos estar de acuerdo en todo, y en algunos puntos habrá que asumir algunas cosas que no nos gusten, o aplazar dicho debate en lo que no nos ponemos de acuerdo para cuando sea buen momento para ello y que dicho aplazamiento nos permita avanzar). Pero esta "propuesta de programa", más que un programa que propone, es como una estructura de programa, es decir, aquello aspectos que hay que abordar sí o sí (en mi opinión) al margen de la decisión concreta que se adopte.
Por lo demás, es un texto que hice por allá finales de 2012, y claro, algunas cosas han cambiado. Por ejemplo, una que es fundamental: hoy sabemos ya sin espacio para la duda que España no tiene un Banco Central, con todo lo que ello implica. El BCE ya hemos visto lo que ha hecho con Grecia. Una política económica con un mínimo de pretensión de seriedad ha de abordar el tema y problema del Euro, UE, y BCE. El texto de propuesta de programa en cuestión es el siguiente:
PROPUESTA DE PROGRAMA (para debate)
La siguiente propuesta de "Estructura del Programa" la he pensado a partir de una de las contradicciones esenciales de nuestro tiempo, tal y como muy "gráficamente" lo expuso un día El Roto:
Hay que producir más para evitar la crísis económica y el paro; y hay que producir menos para evitar el deterioro del medio ambiente
Así que de acuerdo con esta idea inicial, son tres patas las que deben inspirar ese programa: por un lado, las dos referidas en la cita anterior: evitar /superar la crisis económica y social y evitar el deterioro del medio ambiente; y por el otro, el "proceso" en el cual se ha de dar solución a esas dos: la democratización social real, extensiva e intensiva, de dar voz a aquellos que no la tienen (o si la tienen, es con cuenta gotas) como marco para dar respuesta a las dos anteriores, en un doble sentido: el de dar respuesta a ese doble desafío de equilibrar economía y medio ambiente, y el de ser un proceso de efectiva distribución del poder entre las personas, pues eso es la democracia, efectiva distribución del poder visto como un proceso, y no simplemente un conjunto de procedimientos para la adopción de decisiones "legítimas", como ha sido hasta ahora y con tan malos resultados, como podemos ver. Los "procedimientos democráticos" han de ser vistos siempre como necesarios, pero nunca suficientes por si solos. Sin perjuicio de aquello de "la duda acerca de la ley" como semilla de la democracia, aquella parte de la democracia ateniense que las democracias representativas modernas dejaron de lado, muy interesadamente. Pues no olvidemos que las "formas de estado" y las formas juridico-poliítica de la modernidad fueron diseñadas para dar satisfacción a un modelo social basado en la obtención de ganancia mediante la producción para un "mercado" de bienes y de trabajo, y donde las personas no son consideradas fines en si mismas, sino medios. No en vano, los "ciudadanos" le importan al sistema, sobretodo, en cuanto "ciudadano como propietario". Evidentemente, la personas han conquistado derechos en este marco, pero precisamente por ser este el marco en que se han conquistado, dichos derechos se encuentrar precariamente garantizados, como lamentablemente podemos ver hoy en día. Digo esto simplemente para destacar lo que llamaríamos "los límites democratización capitalista", no como un alegato anticapitalista o contra la "economía de mercado", que no es este el lugar para tratar. Y lo digo para destacar que si queremos hacer nuestro aquello de "Democracia real ya", esos límites están ahí y todo depende de hasta donde queramos/podamos llegar:
*(…) La socialización capitalista, la puesta en cooperación objetiva de las personas que suscita este modo económico de producción, cuya eficacia en abstracto es indiscutible, tiene pues el límite de no disponer de mecanismos que hagan de las personas “fines en sí mismas y entre sí mismas”, que sean “inviolables” por el proceso de socialización de la producción.
Consecuencia: para una socialización postcapitalista, en la que esto no ocurra, es necesario “diferenciar” los mecanismos “contables” de la racionalidad o eficacia de la cooperación productiva –proyectos y planes públicos, mercados de ajuste, etc.- de los mecanismos de decisión acerca de la producción y de distribución del producto (material y espiritual) sin los cuales una persona no puede ser considerada un fin en sí misma. En el capitalismo los mecanismos y sujetos sociales que controlan la eficacia económica son los mismos que deciden la producción y asignan la distribución. Diferenciar ambas cuestiones es tarea de formas de organización social efectivamente emancipatorias. (…)“Los Ciudadanos Siervos”, de J-R. Capella, 2006.*
Por otro lado, entiendo que hoy en día la problemática en cuanto al modelo de sociedad viene condicionada como nunca antes por el peso del aspecto medioambiental, y soy consciente que tiene un "coste económico" importante (especialmente en el corto plazo, aunque sin lugar a dudas con un evidente "beneficio" a largo plazo), por lo que entiendo que en estos momentos de drama social brutal es una aspecto que se puede, no aplazar, pero sí quizás dejarlo en un segundo plano en relación a lo inmediato, que es lo económico y social. Pero creo que tiene que ser una de las tres patas de la propuesta programática, sino en cuanto a las medidas económicas concretas que se adopten en un primer paso, sí como mínimo en cuanto al contendio ideológico de la propuesta programática. Y sin que "dejarlo en un segundo plano" signifique que se convierta en un piadoso deseo y de bunas intenciones.
Bueno, sin más, dejo un pequeño diseño de mi idea, y como decía, empezando por esas tres patas, pondiendo unos ejemplos dentro de cada apartado a título simplemente de ejemplo y explicación del mismo, sin ninguna pretensión de concretar o ser exhaustivo):
1-Aspectos económicos y sociales. Aquí cabría luego añadir los diferente apartados o subcategorías, p. ej:, y pongo dos formas alternativas de considerarlo:
A.1- Lo relativo a las medidas de política económica "macroeconómicas" o de "articulación" con el capitalismo global (y especial consideración del papel del Euro y de la relación España-UE, tanto desde un punto de vista jurídico-político como económico, tan íntimamente ligados en el marco de la UE, como el tema de la deuda, etc.)
A.2- Aspectos de política económica a nivel nacional (sin perjuicio que cada Frente cívico a nivel autonómico, o incluso provincial, añadiera las consideraciones en relación a su territorio y especificidad.)
B.1- Aspectos relativos de gasto social o "salarios indirectos", o derechos sociales. En suma: gastos (pensiones, el tema de la renta básica por ejemplo iría aquí, y demas prestaciones sociales: educación, sanidad, etc.)
B.2- Muy relacionado con el anterior, apartado ingresos, o según se mire, los "deberes sociales" como la otra cara de los "derechos sociales" (progresividad fiscal, lucha contra el fraude fiscal y la evasión de impuestos, etc.)
2-Aspectos de profundización (o mejor dicho, inicio por primera vez en este país) en la democratización, en el sentido de efectiva distrubución del poder visto como un proceso. Aquí cabrían diferentes apartados: por ej., lo que es la participación democrática propiamente dicha; o la reforma de algunas instituciones donde reside formalmente el poder político para que se adapte a esa participación democrática y democratizadora. Con especial consideración a la pérdida de soberanía a favor de instancias supranacionales y el llamado "secuestro de la normatividad", es decir, entendida la capacidad normativa como la capacidad para determinar los principios orientadores, los criterios e incluso los contenidos concretos de las normas jurídicas que han de regular la sociedad. En suma, los mecanismos para "blindarnos" a la "lógica del sistema neoliberal" y no permitir que el estado y sus diferentes administraciones sean tan permeables a la influencia del poder económico, tanto local como global. O profundización democrática en lo que son las relaciones económicas, aspecto imprescindible también para una verdadera democratización, como por ejemplo el potenciar las cooperativas.
3-Protección del medioambiente. Como decía, igual no es un compontente en el cual muchas de las medidas concretas que se decidan encuentren su razón de ser, pero sí que a medio-largo plazo es necesario abordar, y como tal tiene que estar como prioritario en la propuesta programática y su contenido ideológico según lo veo yo.
Los temas medioambientales introducen una novedad en la reflexión sobre la democracia: no podemos, ni tan siquiera democráticamente, decidir no proteger el medio ambiente. Uno de los requisitos para que una decisión pueda calificarse de democrática es que la misma sea reversible. Destrozar el medio ambiente y comprometer a las generaciones futuras no es reversible, así que la protección del medio ambiente deviene en una cuestión de "sí o sí".
[Evidentemente muchos aspectos concretos participarán de más de un apartado. Luego cabría ir añadiendo otras categorías que no considero menos importantes, pero que ya no son de ese núcleo, y que en cierto sentido, irían en cada uno de esos tres apartados, el que corresponda. Pero entiendo que por su importancia deberían tener un apartado y tratamiento propio:]
4- Superación del aspecto patriarcal de la división del trabajo. Creo que no hace falta especificar a que se refiere este apartado, y es este un punto que marca una de las dos coordenadas por donde se mueve y articula la división del trabajo en nuestras sociedades: el aspecto clasista de la división del trabajo (y el usualmente contemplado) y el aspecto patriarcal de la división del trabajo (y que es evidente que "históricamente" no ha tenido la suficiente antención que merece). Este punto del patriarcalismo, como la crisis ecológica, según se mire igual deberían ser el punto 1.
5- Papel "cultural" o "educador" del Estado (o más que del Estado, de "lo público"). Por ejemplo, educación para la participación democrática; o promover y fomentar "otra forma de vivir" y no sólo una mejora en los ingresos o la renta personal (por ej., superación del consumismo y apostar por una austeridad bien entendida -"vivir mejor con menos" (pero con las necesidades básicas de todos "bien satisfechas", evidentemente. Esto podría enlazar con otra tarea que un proyecto de cambio entiendo debe abordar: La concreción y definición de que son "necesidades básicas" hoy en día, puesto en relación con las posibilidades que el medio ambiente es capaz de satisfacer), o fomentar principios como "no se debe hacer todo lo que se puede hacer" -por ej, en el uso de energía nuclear-, etc...).
6- Papel de España en el marco global y en relación a otros Estados, lo que llamaríamos la "política internacional": Es evidente que la mejora en las condiciones de vida de otros países afecta a las condiciones de vida del nuestro: Una mejora en los salarios en los países de la "periferia" del sistema puede frenar la deslocalización de empresas españolas o desmotivar la presión sobre los salarios en nuestro país, por poner un ejemplo. Apostar por un internacionalismo pacifista que no diferencie a los países entre "países amigos" y "países enemigos".

7- Tratamiento (o "nuevo tratamiento") del mundo del trabajo. Aquí entrarían temas como la reforma laboral, temas de prestación por desempelo; formas de absorber, mitigar o recolocar el creciente paro estructural que el presente sistema productivo genera, etc.

(Como decía, los apartados 1 a 3 son los que considero el "núcleo". Los siguientes apartados se refieren a temas más específicos, y por lo tanto, cabría añadir algunos más, por ejemplo la "política educativa" en relación a la educación primaria, secundaria y universitaria (es decir, diferente a ese del "5- papel educador del Estado" para "otra forma de vivir y consumir"), y los que se consideren básicos y que como decía, se considere que requieren un apartado propio, por ejemplo, el tema de la deuda pública y la auditoria de la misma.
Como se ve, uno puede coger el decálogo e ir poniendo cada una de las diez propuestas en su corresponidente apartado de los que indico más arriba, sobretodo en los tres del núcleo. Al final, casi me sale un propio "decálogo" de apartados.
Finalmente, como forma de estructurar el programa, cabría añadir un último apartado con una característica particuar: Un apartado donde ir poniendo aquellos puntos que afecten a "temas urgentes" (por decirlo así), como por ejemplo el tema de los desahucios o cualquier otro que requiera de un tratamiento urgente y especial.
Evidentemente, yo creo que el programa tendrá un contenido muy concreto en algunos puntos, no tanto en otros. Me ha venido a la cabeza la idea de realizar dos programas paralelos: como no hay duda que algunos puntos requerirán un desarrollo detallado, pero entendiendo que el programa mismo ha de ser un elemento aglutinador de esa mayoría social, por lo que se requiere cierta brevedad y sencillez en su exposición, he pensado en la idea de realizar dos programas paralelos: uno detallado y donde cosifique ese trabajo de elavoración colectiva donde deberán considerarse muchos aspectos de la realidad social y proponerse muchas medidas concretas, con números, estudios financieros y fiscales complejos, etc...; y por otro lado un programa paralelo, que recoga y resuma, con esa idea aglutinadora de la mayoría social en mente, ese programa concreto y más complejo y detallado. O almenos, sino dos programas paralelos, una idea que vaya en esa dirección: Un programa de trabajo para la elavoración colectiva sin estar limitado en que el mismo sea sencillo, facilmente entendible y aglutinador, y otra vertiente a efectos de dar conocimiento y aglutinar con ese programa mediante una exposición sencilla o resumida del mismo.
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2015.04.14 19:10 JoanPere Respuesta al artículo “...Podemos ya tiene un plan para instaurar la renta básica universal: costará 257.000 millones...”

Independientemente de la respuesta que formalmente hemos dado desde círculo Podemos Renta Básica, al siguiente artículo periodístico http://www.elconfidencialdigital.com/…/Podemos-instaurar-un…# quisiera hacer unas aclaraciones adicionales a título exclusivamente personal, a la información presentada por el ECD (El Confidencia Digital), dado que la información, parte de un error de bulto y, presentada así es, cuando menos incierta y da pie a la confusión y desinformación a los posibles lectores de la misma, dado que, -entre otras- tergiversa algunas de las referencias y citas que se hacen al documento. Por ello, se hace necesario con propósito de enmienda y rectificación, hacer las siguientes aclaraciones:
1º.- Es un error, -y en consecuencia falso- afirmar que la RBCI costará 257.000 millones de euros. En realidad, hay una “trampa contable” en plantear el coste de la medida de ese modo, como “tanta población multiplicado por tanto ingreso igual a tantos miles de millones de coste”, dado que ese tipo de contabilidad, refleja en cantidades brutas lo que actualmente ya se está pagando como ingreso por parte del Estado en forma de diversos tipos de prestaciones, subsidios, ayudas sociales (más de 33 tipos) y, dado que estas prestaciones se asimilan a la RBCI, por lo tanto, se eliminan por su inferior cuantía y se produce un ahorro contable, dado que de otro modo estarías duplicando el coste o contabilizando que además de renta básica entregas subsidios de todo tipo, pensiones no contributivas, etc, y, en realidad, no es así. Por lo tanto –repito y enfatizo- podemos afirmar que una parte de la renta básica ya se está pagando actualmente por parte del Estado, aunque en forma de multitud de subsidios condicionados y ayudas sociales de todo tipo, que encarecen el gasto para el Estado en gestión y administración de las mismas, constituyendo en la práctica, gastos superfluos e innecesarios y que contribuyen al despilfarro de los recursos públicos que es contrario a los intereses de la mayoría de las personas y es contrario a la optimización de estos mismos recursos que proponemos con el modelo RBCI. En consecuencia, lo que cuesta en realidad la RBCI, -el coste real-, es el coste neto de la misma, que no es otra cosa que el coste adicional de la medida en relación con las prestaciones en forma de ingresos que actualmente ya presta y paga el Estado y, las transferencias de renta adicionales que finalmente se producen desde las rentas más altas hacia las más bajas. En resumen: el “coste bruto” total de la RBCI según nuestro modelo (esto es, sin discriminar a los ahorros en pensiones o subsidios) es de 154.000 millones, pero, el coste neto, que es el que, -para que nos entendamos y entiendan los lectores- el que “finalmente tiene que pagar el Estado” y adicionalmente es lo que tendría que recaudar, es de alrededor de 35.000 millones de euros: nada que ver, por tanto, con los 257.000 millones que se dice en el artículo del ECD que costaría la renta básica, e insistimos en ello: es totalmente erróneo y falso presentar el coste de ese modo.
2º.- El documento de la propuesta –que en realidad son tres principales más un número ingente de correcciones, aclaraciones, comentarios y hojas de cálculo - siempre ha estado en todo momento sujeto a revisiones periódicas del mismo, (por ejemplo, ha habido hasta 6 versiones o más –V6-, de distintas hojas de cálculo que han ido conformando el grueso del estudio de alternativas, viabilidad, coste/beneficio y financiación) y nunca se ha presentado como un documento cerrado y definitivo sino inclusivo, puesto que, aspiramos al más eficiente modelo posible que optimice los recursos que se destinen a implementar la medida y no nos damos por satisfechos únicamente con la demostración empírica de su viabilidad económica, y además, queremos contar con los mejores, como es el equipo de Daniel Raventós y su estudio, para su implementación definitiva. Por ello, la propuesta de implementación por fases, debe entenderse en su contexto, como parte de este proceso de estudio y evaluación y no como la que finalmente vaya a implementarse, puesto que, a fecha de hoy, después de despejar algunas incógnitas técnicas que quedaban en cuanto a su financiación y coste neto, la propuesta de revisión para una nueva edición del estudio, es que la RBCI vaya implantarse de una sola vez y en un solo año toda la reforma y, en consecuencia, desaparezcan las fases propuestas inicialmente.
3º.- Es directamente una tergiversación por parte del periodista que lo ha escrito lo siguiente: “…sólo alcanza a la ciudadanía española y no a aquellas personas que, sin ser nacionales, entran legal o ilegalmente para residir de forma temporal…” Insto al periodista autor de dicha cita en referencia a nuestro documento a que pruebe documentalmente que en alguno de nuestros documentos que manejamos esté escrito de ese modo tal y como el periodista lo ha presentado en su artículo, pues, nosotros dejamos bien claro que, por definición, la RBCI es “un ingreso incondicional pagado por el Estado a todos los ciudadanos que residan en el territorio del Estado, sean estos nacionales, nacionalizados o residentes legales.”
4º.- También es rotundamente falso lo que el periodista dice respecto a los redactores de la propuesta que admitamos que no será suficiente “…Ni siquiera con la aplicación de unos impuestos del 46,67% sólo a los salarios más altos.”, puesto que, precisamente es justo todo lo contrario lo que afirmamos los autores del estudio: el tipo único marginal necesario calculado para financiar una RBCI sobre los costes brutos “en el peor de los escenarios” y “sin tocar nada ni una coma” de lo que hoy se financia via impuestos (sanidad, educación, incluso “la Casa Real”, aunque servidor esté en contra y no me guste, etc), sería de 46,67 %. Pero es que ni siquiera esta “argucia técnica” del tipo único, -que en esencia es para demostrar de una manera simple y sencilla para que la gente la pueda entender-, cual es la redistribución de la renta en relación ganadores/perdedores que se produce y su viabilidad; ni siquiera esa tarifa descrita en el documento de tipo único marginal se puede afirmar que es la tarifa definitiva que se vaya a implementar, puesto que, el estudio definitivo va a contemplar una tarifa progresiva con dos o tres tramos y no un tipo único marginal.
5º.- Ni que decir que, además, el autor de dicho artículo de ECD, confunde no sé si “a sabiendas” o no (esto lo dejo a criterio del lector una vez “escuchadas a las partes” y a la propia conciencia del “código deontológico periodístico” que se supone debe observar como periodista el autor del mismo), digo que confunde “posibles fuentes de financiación y recaudación adicionales” como “fuentes externas” a la propia reforma que proponemos, que es lo que básicamente estamos describiendo en esa parte del documento a la que el periodista hace referencia que recaudaríamos en el “escenario optimista” 51.771 millones (¡y claro que es “insuficiente” respecto a los costes brutos!); confunde eso, con la reforma fiscal y del IRPF que constituye el armazón de la propuesta y es autosuficiente en si misma para financiar la RBCI y, en consecuencia, tampoco el autor de dicho artículo debería afirmar categóricamente que “…Tampoco con la creación de nuevos cargos tributarios –sobre viviendas vacías y sobre el lujo, como ha propuesto Podemos- ni con el recurso a la recaudación por fraude fiscal…”, puesto que ello no constituye el grueso de las posibilidades recaudatorias, pero sí lo contemplamos como medidas adicionales que sirven para amortiguar impactos fiscales (obviamente, si aumentamos la recaudación por financiación vía “fuentes externas” como las propuestas, la tarifa desciende y se “suaviza” para todos) y anticiparse a posibles desviaciones coyunturales que alteren los resultados de los objetivos propuestos. Por cierto, una aclaración final más sobre este punto que, aunque obvia, hay que aclarar, porque también se presta a confusión: no lo propone “Podemos”, eso lo tendrán que decidir todos los miembros de Podemos, lo propone una parte de Podemos que somos las personas que estamos y formamos el círculo sectorial Podemos Renta Básica.
6º.- Por último, efectivamente, si bien la cuantía del ingreso a percibir es individual y equitativo tal y como lo definimos, sin embargo, para su cálculo es verdad que introducimos el concepto de las economías de escala, siguiendo el criterio de la escala OCDE modificada, tal y como se describe a grandes rasgos en dicho artículo. Pero, una vez más, hay que aclarar e insistir, que este punto, se enmarcaba dentro de ese mismo proceso de estudio, en un contexto de provisionalidad en cuanto a sus posibilidades de implementación gradual, y que, no representaba más que un modelo transitorio hacia un modelo de RBU pleno, como tampoco representaba el modelo “preferido” incluso por los propios autores de la propuesta entre los que me incluyo. El hecho es que en todo este largo proceso de cálculo y estudio que llevamos, optamos siempre racionalmente por el “cálculo prudente” y los escenarios más desfavorables para la RBCI, para poder tener siempre un margen de maniobra en cuanto a su aplicación material y, no por aspirar en nuestra propuesta a “máximos”, tuviera la consecuencia desfavorablee de dejarnos a los pies de los demagogos y detractores de la Renta Básica; por ello, sin renunciar a lo esencial que debe tener una renta básica como la que proponemos, que tiene la vocación de ser “derecho subjetivo de ciudadanía”, que sea “individual” e incondicional”, optamos por tratar de introducir progresivamente la RBCI con dichos criterios, que no obedecen a planteamientos discrecionales o arbitrarios de sus autores, sino que tiene correlatos estadísticos extraídos de la propia realidad, dado que, -aunque sea de perogrullo recordarlo- la mayoría de las personas no viven solas, individual o aisladamente, sino que viven formando núcleos o unidades de convivencia y consumo, y un modelo, debe ser y servir para la “generalidad”, aunque luego se puedan introducir modificaciones pormenorizadas, como medidas correctoras que puedan solucionar los probables desajustes o agravios que surgieran tras su implementación material. En definitiva, -y a modo de conclusión-, ni siquiera el cálculo de la cuantía por unidades de convivencia es un capítulo cerrado en nuestro modelo, y hay que verlo en su contexto como una posibilidad más de implementación, puesto que es muy probable que, finalmente, el modelo que prevalezca en nuestra propuesta sea el del equipo de Daniel Raventós, que, -sea dicho de paso- siempre fue el modelo preferido del que suscribe y servidor.
Salud.
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2015.01.12 15:35 dvdcnjtnr Pasado, presente y posible futuro de la Dependencia.

PASADO, PRESENTE Y POSIBLE FUTURO DE LA DEPENDENCIA.
1.- INTRODUCCIÓN HISTÓRICA.
Lo que conocemos por el nombre de “Dependencia”, y que hoy nos es tan visible a [email protected] a través de ONGs, Plataformas, etc., reconocida incluso con una legislación; hasta hace muy poco tiempo era algo inexistente para la mayoría de las personas, con la excepción de los que padecían algún tipo de dependencia, sus familiares y [email protected]
A lo largo de la historia, las personas dependientes han estado condenadas al sufrimiento, desprotección e incluso la muerte. De no ser por sentimientos como la caridad, la compasión o la empatía, entre otros, la situación de estas personas habría sido incluso peor. Las religiones en mayor o menor medida fueron las catalizadoras de esos sentimientos y buscaron, según qué cultura y periodo histórico, aliviar la situación de muchos de los “dependientes”. Aunque, sin embargo, para determinadas enfermedades psíquicas, y debido a la incomprensión de las mismas, la situación de esos pacientes fue muy dura. Con esto no pretendo justificar a nadie, sino que intento poner de relieve una realidad en su momento histórico.
La situación se mantiene prácticamente igual a lo largo del tiempo, y cuando se logran los avances científico-técnicos, se consigue aliviar, mejorar y aumentar la esperanza de vida de muchas de estas personas. Por ejemplo, las personas que sufrían Poliomielitis, muchas de ellas tenían graves secuelas motoras, la vacuna frente a esta enfermedad evitó las mismas. Aunque a día de hoy en muchos países del mundo sigue estando presente y la lucha contra ella continua.
Con la llegada de la Sanidad Pública y de la Seguridad Social, se consigue que todo el mundo tenga acceso a la protección sanitaria y no solo las clases dominantes. Pero, la situación de los dependientes y sus familiares, aunque ha cambiado, es evidentemente mejorable. Las ONGs, asociaciones, plataformas, y los Servicios Sociales Públicos son los que finalmente intentan mejorar la calidad de vida de estas personas y les ayudan a integrarse en la sociedad. Pero es entonces cuando sale a la luz la magnitud del problema de estas personas, y se aprecian sus dificultades sociales y económicas.
2.- LA SITUACIÓN ACTUAL.
La llamada popularmente como “Ley de la Dependencia” del presidente J.L. Rodríguez Zapatero aglutina a un conjunto de servicios y prestaciones destinados a la promoción de la autonomía personal, y a la protección y atención a las personas dependientes (que llegan a este estado por sufrir una enfermedad, un suceso que las incapacite, o por vejez).
Esta es una ley pionera en España, no se ha elaborado otra igual hasta ahora, y otorga muchos derechos y reconocimientos a este colectivo. Se la ha considerado el cuarto pilar en el que se apoya el “Estado del Bienestar”, siendo los otros 3 pilares: la sanidad, la educación y las pensiones (o prestaciones económicas de garantía de ingresos para la subsistencia).
Pero, no debemos olvidarnos del contexto económico vivido en el momento de su creación (año 2006). Gracias a la bonanza y el crecimiento económico continuo, se considera que la implantación de esta ley a nivel real, resultara ser de fácil ejecución.
Pero, la llegada de la crisis económica global, acaba provocando fuertes “recortes” en los Presupuestos Generales del Estado, y en los autonómicos (a donde se han producido transferencias en materia de sanidad, educación o dependencia entre otros). Ello se traduce, en que cada vez el gobierno va destinando menos recursos a políticas sociales.
Finalmente, a día de hoy, después de los gobiernos de J.L. Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy Brey, la “Ley de la Dependencia” ha soportado unos recortes presupuestarios muy elevados, y no se ha aplicado a todos los pacientes a los que les corresponde prestación, generando listas de espera enormes. Incluso gente ha fallecido a la espera de recibir la prestación que le correspondía.
3.- PROPUESTAS Y OPINIÓN PROPIA.
«La grandeza de un estado se mide por la forma en que se brinda atención a los discapacitados.» Esta cita cuyo autor uno podría pensar que es Gandhi, el Dalai Lama, algún Papa o cualquier célebre presidente de los Estados Unidos, la enunció Fidel Castro. No pretendo corregir a nadie, pero se podría sustituir de esa cita la palabra “discapacitados” por la palabra “dependientes”, y no creo que nadie se molestara.
En mi modesta opinión creo que en la actualidad las personas dependientes están mejor atendidas que hace 10 años, pero peor que hace 5. ¿Cómo puede ser esto? La ilusión y esperanza generadas con la “Ley de la Dependencia” se han ido apagando paulatinamente con el tiempo. ¿Por qué?....y la respuesta es muy simple: “los recortes”.
De los recortes se ha hablado largo y tendido durante estos últimos años, y pienso que se ha recortado en los presupuestos, de la manera que mejor les convenía a los intereses partidarios de la casta. ¿Esto debe ser así siempre?, es decir, ¿En la próxima crisis va a volver a pasar lo mismo? No, no debe de volver a ocurrir.
Creo que hasta ahora, la “Ley de la Dependencia” se ha considerado una “ley menor”, una ley que se puede quedar en papel mojado a la primera dificultad que surja, desnudándola de presupuestos y de desarrollo. Lo cual me hace pensar, que esta ley, para la casta, podría ser una “dadiva”, una caridad que los poderosos conceden al pueblo, siempre que tengan “líquido” en los bolsillos. No puede ser.
“La ley de la dependencia”, una ley que ayuda a los más desfavorecidos de la sociedad, una ley de solidaridad entre ciudadanos, no puede ser una moda. Las leyes que fomentan la solidaridad, la igualdad,….en definitiva las políticas sociales, deben de ser inviolables en sus presupuestos económicos de acompañamiento. Eso sí, esos presupuestos se mantendrán acorde a las necesidades del pueblo.
La dependencia, en mi opinión, como tal, se debería incorporar como un derecho en el marco de la constitución. Tan importante como el derecho a la vida, lo es a una vida digna. Y el estado tiene que tener la obligación de ayudar a estas personas dependientes, para alcanzar el desarrollo social que les corresponda.
Hasta conseguir que se produzca lo indicado en los dos párrafos anteriores, se pueden tomar otras medidas. Propongo integrar la “Ley de la Dependencia” dentro de la “Ley general de Sanidad”. ¿Por qué? En primer lugar, el derecho a la “Protección de la Salud”, es un derecho que se encuentra en la constitución del régimen del 78, es un derecho fundamental. De esta forma creo que sería más fácil proteger los recursos económicos de la dependencia, si se encuentran dentro de las partidas presupuestarias de sanidad, que de desarrollarse estas partidas presupuestarias de forma aislada.
Además, también pienso que la dependencia y la sanidad no deberían ir legisladas de forma separada, sino de forma conjunta, ya que creo que una se complementa con la otra. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.» Por lo que entiendo que, si nos referimos a la población dependiente, para lograr el “completo bienestar físico, mental y social”, centrándonos en el bienestar social; es necesario la ayuda a estas personas, para que su situación se acerque lo máximo posible a esta definición de salud. Para ello, la inclusión de la “ley de dependencia” en las leyes de sanidad es el paso inicial.
Intentaré exponer este pensamiento a través de un ejemplo: Una persona que sufre diabetes, recibe una asistencia sanitaria, con un diagnóstico médico y un tratamiento farmacológico, nutricional, psicológico, etc., para lograr acercarse lo máximo posible a ese bienestar del que hablábamos en el párrafo anterior. Una persona dependiente, de la misma manera, requiere de una serie de recursos, que puede que no solo sean médicos o farmacológicos, sino también sociales (a través de cuidadores,….), económico (rentas para los dependientes, recursos para la adaptación de sus viviendas,…), etc.
Espero que ningún lector piense que con esto estoy diciendo que estas personas son “enfermos” en el sentido coloquial de la palabra. Digo que para lograr el mayor bienestar de los dependientes, y por lo tanto, lograr su máxima calidad de vida, y realización como personas, es decir, su mayor grado de salud, y a ser posible autonomía; es de necesario cumplimiento la aplicación de las leyes de dependencia dentro del ámbito de la sanidad.
Entonces, si se está de acuerdo con este planteamiento, se puede afirmar que el “Estado del bienestar” no cuenta con 4 pilares, sino 3: educación, sanidad-dependencia, y pensiones.
Continuando con las propuestas, creo que debe de existir en las partidas presupuestarias administradas por las CCAA un mayor control, tanto a nivel central como a nivel autonómico. Se buscará que las partidas presupuestarias sanitario-dependientes, vayan justamente a eso, a la sanidad y dependencia, y no a otros campos. Por ello, propongo la existencia de auditorías internas y externas, que verifiquen este buen comportamiento por parte de las CCAA.
Para finalizar, propongo que los presupuestos de Sanidad y Dependencia, no sean completamente cerrados, sino parcialmente abiertos, de manera que a nivel central exista una partida presupuestaria auxiliar, en caso de que por diversas causas, los presupuestos no se vean reflejados a la realidad social. Así pienso, que la solidaridad entre las diferentes CCAA aumentaría, y se solucionarían parcialmente los efectos frontera.
4.- NOTA FINAL.
En primer lugar, agradezco al lector la paciencia y el tiempo que ha destinado a la lectura de este documento. Es solamente una opinión, y de antemano mis más sinceras disculpas a cualquiera que se haya sentido ofendido por estas letras. No pretendo ofender a nadie, sino mostrar mi punto de vista ante la situación actual, que a lo mejor está equivocada, no lo sé.
No soy ningún experto en materia de dependencia, solo soy un ciudadano más, pero a mí alrededor veo situaciones mejorables, a las que he intentado proponer las soluciones que mejor he pensado que podrían funcionar. Es posible que algunas sean casi utópicas.
Espero que, al menos, haya abierto algún debate, y que la gente se anime a opinar y dar alternativas a este texto, para mejorar la situación de las personas dependientes, que eso sí, cada día es peor.
Sin más me despido con la cita de Fidel Castro con la que comencé el tercer apartado:
«La grandeza de un estado se mide por la forma en que se brinda atención a los discapacitados.»
David Conejo Tenorio. ¡¡PODEMOS¡¡
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2014.09.28 23:15 margenizquierdazgz BORRADOR DE PRINCIPIOS POLITICOS

La Política tiene como objetivo el bien común, por el contrario, en los últimos años ha imperado, por lo general, el bien de unos pocos contra los intereses de una mayoría.
Como apunta Joan Subirats (prestigioso catedrático en Ciencia Política, especialista en temas de gobernanza y gestión pública entre otros temas), “Una política necesita una definición de problema más operativa, que de alguna manera indique el camino a recorrer entre la situación de partida no deseada y otra que, sin ser la óptima, sea claramente mejor que la que originó la percepción de la situación como problemática” Por lo tanto, los principios políticos de PODEMOS deben establecer cuáles son los objetivos que perseguimos para con la ciudadanía y la sociedad en su conjunto. Según el estudio nº 2921 del C.I.S.“REPRESENTACIONES POLÍTICAS Y 15M” el movimiento del 15M aglutinó varias proclamas fruto de la indignación ciudadana que se podrían resumir en las siguientes: La nuestra es una democracia poco consolidada, reducida y limitada para la ciudadanía, subordinada al poder económico en la que las decisiones vienen impuestas desde fuera de nuestras fronteras, no contempla la pluralidad, ni permite alternativas; está seriamente contaminada por la corrupción, es ineficaz porque ineficaces son sus representantes. La actividad política está profesionalizada y privilegiada, en resumen; está desconectada de la ciudadanía. Podríamos sumar a estos clamores populares un contexto de crisis de las oligarquías o gobierno de unos pocos, las cuales tienen que cambiar por una cuestión de lógica reformista, puesto que existen serias amenazas sistémicas (ecología y desarrollo, guerras interesadas, pobreza extrema, sistema corrupto, desequilibrio socioeconómico, etc.). También el contexto de la pobre acción sindical (con claras excepciones) subordinada a una patronal neoliberal cada vez más codiciosa y voraz que conlleva un retroceso histórico de los derechos laborales adquiridos en el último siglo por toda la clase obrera, todo ello amparado por las políticas de PP y PSOE mediante procesos que terminan en las puertas giratorias con bochornosas prebendas. Podríamos también hablar de la necesaria remodelación de la Constitución del 78, del hundimiento del sistema financiero, de la desproporcionada deuda Pública y de la mal llamada “Unión Europea”, en la que los intereses de unos pocos estados están por encima de los europeos del sur, de las políticas del Banco Central Europeo, alejadas de los ciudadanos o incluso de los debates institucionales que no terminan de cerrarse como por ejemplo el modelo de la configuración del Estado. Desde esta perspectiva, en PODEMOS, existirán los siguientes objetivos políticos: 
(1) Recuperar la soberanía popular mediante la participación horizontal y la democracia real y directa:
En la Revolución Francesa, la burguesía acomodada y parte de la nobleza liberal, terminaron frenando el movimiento popular asambleario convirtiendo la política en un régimen representativo, usurpando la soberanía del pueblo al momento del voto, usurpando la legitimidad popular y reconvirtiéndola en lo que hemos heredado: la democracia representativa, origen de nuestro actual sistema político. Después de haber proclamado su soberanía teórica y la delegación de los poderes en el pueblo, mantienen un control de vigilancia sobre el pueblo y llegan a limitar la acción popular fruto de una concepción burguesa de la política. Por lo tanto debemos recuperar la Democracia real y directa no solo adscrita al voto cuatrienal, sino acompañándola de consultas populares o referéndums (que en otros países europeos están a la orden del día) como instrumentos para empoderar al pueblo, para hacer que la ciudadanía sea la que, en función de sus necesidades, pueda diseñar, fiscalizar, vigilar la ejecución y evaluación de las políticas públicas. Como cita Eduardo Colombo, Hay que “redistribuir las cartas para modificar la historia”. Hay que dar ejemplo comenzando por nosotros mismos. 
(2) Recuperar la figura del político como persona honesta que sirve a la ciudadanía y no que se sirve de ella, de portavoz y no de representante, de persona ética y no de especulador o de casta de millonarios corruptos que sólo están al servicio de los poderes económicos.
El modelo político actual y el de los partidos políticos mayoritarios que los sostienen, está bajo sospecha constante y ya no es válido. Poco o nada se puede esperar de los partidos políticos actuales. La figura del político se ha convertido en una caricatura. Corrupción, paro, desafección, recortes, endogamia, etc. en un lado de la balanza y en el otro amiguismos, redes clientelares, colocaciones a dedo de familiares y amigos, puertas giratorias, etc. La balanza, llena de injusticias, se ha desquebrajado. Hemos asistido a la creencia de que para ser político no se requiere ningún esfuerzo. Hay que compatibilizar la igualdad de oportunidades (que cualquier ciudadano pueda hacer política) con la formación (no todo el mundo está formado para serlo), e intentar que las personas que ocupen cargos políticos estén preparadas y sean conocedores de la tarea que van a realizar. No se trata de prescindir de él “cuarto estado”, sino de aflorar desde él y elegir de entre todos a los más preparados, sin olvidar el espíritu inicial de empoderamiento. Con esto se evitará la contratación de asesores, los cuales son totalmente prescindibles en el caso de que se conozca la materia que se va a coordinar. En los principios éticos deberían aparecer todos los aspectos, a semejanza de un código deontológico contractual para que los responsables de PODEMOS a cualquier nivel (desde un círculo hasta una hipotética presidencia de un gobierno), deben cumplir para recuperar un cierto prestigio de la figura del político. Por este motivo la figura del político debe ser asumida como la de un servidor, no la de un representante, la de un portavoz y no la de un ente unipersonal que responde a criterios unipersonales y que actúa según su voluntad. La consulta a las bases y ciudadanos debe de estar permanentemente presente en el responsable político. 
(3) Empoderar a la ciudadanía como herramienta de hacer política de otra manera: La democracia representativa simboliza la delegación total en el político por todo el período de mandato. La figura política tiene que recuperar el sentido de ser el ejecutor de las órdenes del pueblo y no de dictador de sus propias políticas, de servidor y de enviado, de persona que coordina y no de persona que representa. De lo contrario; volveremos a caer en imponer una democracia representativa vs democracia directa. Hay que hacer política consultando a la ciudadanía y partiendo de sus demandas.
Se debe hacer política indicando tiempos y formas y cumpliendo estos como si de un contrato con la ciudadanía se tratase. En todo caso, cabe una figura política intermedia que puede servir para “estar en camino” hacia la democracia real y directa: la democracia deliberativa. Como dice Subirats no se pretende cuestionar la legitimidad general que les confiere a los políticos los mecanismos de democracia representativa, sino que propone una mejora en los procesos de toma de decisiones en relación a los contenidos o los resultados de la intervención a implementar como fortalecimiento de la democracia representativa pero en camino hacia una democracia deliberativa; se puede empoderar al pueblo mediante políticas que incentiven las consultas y formen a la ciudadanía para que mediante procesos formativos los ciudadanos puedan hacer política. La realidad es que ahora el político se atribuye la legitimidad de la democracia representativa para hacer la política a su antojo, el voto es un voto de “usar y tirar” hasta las próximas elecciones y con total impunidad, no suelen existir programas claros y, si los hay, se incumplen sistemáticamente. Es necesario el cambio político. Se debe gobernar por y para los ciudadanos y aplicando el sentido común. El neoliberalismo debe ser sustituido por un nuevo sistema económico más solidario y que acabe con todas las desigualdades y debe ser implantado con urgencia. El Gobierno y/o el Estado español debe ser el garante y debemos exigir desde este mismo momento que se pongan en marcha todas las políticas sociales necesarias dotándolas de todos los medios y de todos los fondos sociales necesarios para implantar además de forma inmediata la Renta Básica, cumplir con la ley de dependencia a lo largo de toda la geografía española. Del mismo modo debemos apostar por la formación como garantía de un futuro mucho mejor y más sostenible y por ello los estudios universitarios deben ser completamente gratuitos, especialmente para las rentas medias y bajas. Debemos crear un nuevo modelo industrial y productivo, que acabe con la pobreza y recupere el empleo por encima de cualquier otro objetivo y/o cuestión y que devuelva a las personas su dignidad y viabilidad de futuro personal y familiar. 
(4) Articular la indignación ciudadana para convertirla en revolución y cambio social:
 PODEMOS tiene que poner en manos de la ciudadanía herramientas y métodos que sean capaces de superar el problema de que los programas electorales sean construidos por “lobbies”, “trusts”, iluminados, inútiles, amiguetes, caprichosos, o desconocedores de la realidad y las necesidades sociales que además las construyen sin consultar a la ciudadanía. Debemos poner a disposición de la ciudadanía oficinas, círculos, etc. Todos estos instrumentos deben transformar las líneas políticas y someterse a la ciudadanía. Hacerse política con, desde y para la ciudadanía. Le Peletier, decía en plena revolución francesa: “cuando nadie representa al pueblo, éste se representa así mismo, y es entonces que llega a terribles excesos”. PODEMOS debe ser una alternativa civilizada, ciudadana y pacífica que se convierta en el principal instrumento por el cual se dé voz a los que no la tienen, a los indignados, a los desahuciados, a las mareas, a los parados y a todas las personas con situaciones injustas y debe convertir estas voces en líneas de acción política que termine con estas desigualdades. Pero no representándoles, sino haciéndoles co-rresponsables de la acción política y haciéndonos portavoces de su indignación. La verdadera revolución política de PODEMOS se articulará en las urnas, mediante programas electorales colaborativos ciudadanos y en la manera de hacer política, empoderando a la ciudadanía. 
(5) Innovar y Ganar las elecciones y las administraciones a diferentes niveles (local, autonómico y general), pero no a cualquier precio:
El magma social del que habla Miguel Ángel Martínez está aflorando (“la acción colectiva emerge a partir de un magma de diversidad social, mezcla y agitación, a través de las grietas que existen en el orden social o que provocan los mismos protagonistas de ese magma”). Este magma además depende de los vínculos establecidos entre los individuos, colectivos, etc. PODEMOS aglutina un magma social cada vez más cohesionado y no necesita de alianzas. Una vez que explota el volcán se hace imparable. En el caso de concurrir a elecciones, pensamos que se debería prescindir de confluencias. Las confluencias en estos momentos restan, además se está dando desde y por miembros relevantes dentro de la organización de Podemos y bajo su fáctico paraguas, un impulso que ha conseguido unir a otras formaciones, partidos pequeños y movimientos sociales en varios proyectos paralelos a Podemos y que ya no hay quien los pare. Ya no existe la posibilidad de dar marcha atrás y desembocarán inexorablemente en la división de fuerzas con la presentación a las elecciones de varias iniciativas o formaciones políticas distintas a la de PODEMOS. La “marca” PODEMOS está siendo un carro a los que muchos partidos políticos se quieren subir pero no comparten sus principios con nosotros, solo nos quieren por el interés. Si alguien se quiere subir al carro, que se “integre en Podemos como miembros de Podemos”, suscriba los principios políticos, éticos y organizativos, por escrito, de manera contractual, pero no podemos pretender ganar ayuntamientos, diputaciones, etc a costa de perder nuestros principios. Los partidos que quieran confluir tendrán que adaptar su funcionamiento al nuestro ya que de lo contrario hay cuestiones que se tendrán que resolver: 
¿cómo se puede conjugar una estructura piramidal de cualesquiera del resto de partidos con una posible horizontalidad de PODEMOS? Las redes sociales están contribuyendo a cohesionar el magma social, y lo que no se puede hacer es inyectar al magma políticas antiguas, ni acercarnos a cualquier partido existente que lo primero que tienen que hacer es desaparecer, para que desaparezca su trayectoria histórica de referencia. Hay que innovar y el precio es no pactar antes de las próximas elecciones Municipales y Autonómicas, a no ser que el “convidado, miembros individuales se inserten en Podemos” suscriban todos nuestros principios. No podemos pasar del voto de usar y tirar, a ser, el partido de usar y tirar.
Para las próximas elecciones Municipales y Autonómicas se puede llegar a confluir para gobernar Ayuntamientos y Autonomías, pero siempre que los demás acepten las políticas y propuestas básicas de Podemos que son innegociables para regenerar el sistema político. De hecho si se está creando un protocolo interno de validación de círculos por el recelo a que haya círculos que puedan escapar a los principios de PODEMOS, también los procesos de confluencia se deberían validar mediante un protocolo para asegurar que el resto de las formaciones confluyentes se adhieren a los principios de PODEMOS. El fin no justifica los medios y una de las cosas que más valora la ciudadanía es que un político sea coherente a sus principios y fiel a su propuesta programática y al electorado, y por lo tanto no les mienta o les tome el pelo, ni antes, ni durante, ni después de su “mandato” (al que nosotros ahora llamaríamos servicio). 
Debemos devolver la honestidad a la clase política.
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2014.09.15 11:24 rlcortes54 Propuesta borrador principios organizativos

Por razones de espacio, solamente reflejaré las modificaciones al texto original del pre- borrador sobre los PRINCIPIOS ORGANIZATIVOS DE PODEMOS. Se entiende que la parte
del texto original que no se modifica o sustituye, se acepta inicialmente, reservando
para posteriores debates cambios sobre el número de componentes de un determinado
órgano, porcentajes necesarios para, p.e.: revocar nombramientos o convocar Asambleas
Extraordinarias, etc.
Estas modificaciones solo pretender garantizar la capacidad de decisión en NOSOTROS, sujeto
implícito de PODEMOS.
En el PRINCIPIO ORGANIZATIVO No 7 sobre los CÍRCULOS:
Los CÍRCULOS SECTORIALES, al entender que están formados por ciudadanos con una
territorialidad administrativa intrínseca y susceptibles, por su propias circunstancias, de
pertenecer a uno o varios “sectores” simultáneamente (p.e.: mujevarón, funcionario,
sanitario, etc.,) presentan una excelente oportunidad de servir de ASESORÍA ESPECIALIZADA
en los ámbitos que los definen, así como de presentar PROPUESTAS y/o PROYECTOS sobre su
esencia, basadas en el profundo conocimiento y experiencia.
En ESTRUCTURA ORGANIZATIVA DE PODEMOS, Capítulo 1 – AFILIACIÓN
PARA SER MIEMBROS DE PODEMOS:
Ser mayor de 16 años.
Inscribirse en el REGISTRO correspondiente con los datos personales,
domicilio y número de teléfono. (Interesante inscrito en el Censo Electoral)
Suscribir el documento base de Compromisos Éticos de PODEMOS.
Manifestar la condición de militante en otra/s formación/es políticas, si
fuese el caso, tanto en el momento de la inscripción en PODEMOS como
con posterioridad a la misma y renunciando, en estas circunstancias, a
formar parte de las estructuras orgánicas de PODEMOS.
....
Tienen derecho al ejercicio del sufragio activo (elegir) y pasivo (ser elegido) en todos
los niveles de la organización. (excepto por renuncia expresa como la derivada de
la condición de doble militancia)
....
La cita del REGISTRO CORRESPONDIENTE da por hecho (mas tarde
se encomienda la labor de su mantenimiento al Consejo Ciudadano) la
existencia del mismo que, necesariamente estará a disposición de los
Círculos para conocer el número de votantes en su zona y establecer así los
niveles de mayoría cualificada.
También parece evidente que, a la par que la inscripción telemática, habrá
de dotar a los Círculos de las herramientas de inscripción dual (telemática/
presencial) a fin de facilitar esa posibilidad a TODAS las personas que lo
deseen.
En los Capítulos
2 – ASAMBLEA CIUDADANA, 3- CONSEJO CIUDADANO y 4- PORTAVOZ,
comenzamos por establecer la base en la TERRITORIALIDAD MUNICIPAL
para que las propuestas partan de abajo hacia arriba como corresponde a los
“empoderados” de PODEMOS.
En esta propuesta, los ámbitos territoriales que se contemplan para estructurar PODEMOS
son:
Municipal (M), provincial (P), autonómico (A) y estatal (E).
En el desarrollo posterior, utilizaremos las iniciales entre paréntesis para referirnos a la
“categoría” de cada órgano nominado.
La Asamblea Ciudadana Municipal (ACM) es el máximo órgano de decisión municipal
y se reúne de manera ordinaria cada tres años. Todas las personas que forman parte de
PODEMOS en cada municipio tienen derecho a participar con voz y voto en la ACM
de PODEMOS. En este sentido, la ACM arbitrará todos los mecanismos disponibles
para garantizar el ejercicio del derecho a voz y voto de todos los miembros, utilizando
para ello todas las herramientas presenciales (círculos, espacios de encuentro, puntos
de votación en plazas y parques, etc.) y telemáticas (www.podemos.info/plazapublica,
reddit, retransmisiones en streaming de los espacios de deliberación presencial, etc.)
Son funciones de la Asamblea Ciudadana Municipal (ACM) las siguientes:
a) Determinar la línea política de PODEMOS.
b) Aprobar los Estatutos de PODEMOS y sus modificaciones.
c) Determinar la forma en la que se elaborará el programa de PODEMOS.
d)Determinar los principios en base a los cuales se conformarán las listas
electorales en los distintos comicios a los que concurra PODEMOS en su
ámbito territorial.
e)Determinar los principios en base a los cuales se configurarán relaciones y
posibles alianzas con otras fuerzas políticas y sociales en su circunscripción.
e) Elegir a las personas que formarán el Consejo Ciudadano Municipal (CCM),
f) Elegir la PORTAVOCIA MUNICIPAL de Podemos mediante un sistema
g)Elegir a los/las integrantes de la Comisión de Derechos y Garantías
mediante un sistema de listas abiertas corregido con criterios de género.
electoral de voto directo.
Municipales.
CAPÍTULO 3. EL CONSEJO CIUDADANO MUNICIPAL (CCM)
El Consejo Ciudadano es el máximo órgano entre las ACM y su función es la de dar
continuidad a la línea política acordada en las ACM y adaptarla a las circunstancias del
momento. Aprobará los borradores básicos de los programas electorales de PODEMOS
que, posteriormente, se discutirán de manera abierta por todos los miembros a través de
los procedimientos (telemáticos o presenciales) habilitados para ello.
El Consejo Ciudadano Municipal impulsará y controlará la actuación del resto de los
órganos de PODEMOS.
El Consejo Ciudadano Municipal está compuesto por el número de miembros que cada
ACM considere conveniente en función del número de afiliados y las necesidades de
gestión correspondientes y estará organizado por Áreas de Trabajo. Sus miembros serán
elegidos en la ACM a través de listas abiertas, sólo corregidas con criterios de género
garantizando una distribución que nunca exceda la proporción 40/60. Su mandato tendrá
una duración de tres años.
El CCM se regirá por un reglamento interno que elaborará a iniciativa propia y
necesitará, para su aprobación, de la mayoría absoluta de sus miembros.
El CCM elegirá entre sus miembros en su primera reunión un coordinadoa del Consejo
Municipal. La elección de este/a coordinadoa requerirá de una mayoría absoluta de los
votos en primera vuelta y de una mayoría simple en segunda vuelta.
Los miembros del CCM podrán ser revocados mediante un referéndum. Para iniciar
un proceso de votación destinado a revocar el mandato de un integrante del CCM será
necesario aportar el aval de un ¿30%? de los miembros de PODEMOS con derecho
a voto en el municipio. El CCM actuando de manera colegiada será el encargado de
organizar el proceso electoral de revocación que tendrá que llevarse a cargo sobre el
mismo cuerpo electoral que eligió al miembro del Consejo. Los referendos revocatorios
siempre serán de carácter individual.
Son funciones del Consejo Ciudadano Municipal:
a) Dar continuidad a la línea política acordada en las Asambleas Ciudadanas
b) Elaborar y aprobar los borradores de los programas electorales de
c) Impulsar y controlar la actuación de los órganos de gobierno de PODEMOS.
d)Convocar las Asambleas Ciudadanas Municipales ordinarias y
e) Nombrar, a propuesta del/a Portavoz Municipal de Podemos, los/as
f) Definir, en cada proceso electoral, el procedimiento mediante el cual se
g) Determinar los procedimientos que permitirán definir relaciones y posibles
Municipales y adaptarla a las circunstancias del momento.
PODEMOS que, posteriormente, se discutirán de manera abierta a través de
los procedimientos habilitados para ello.
h) Definir las Áreas en las que se articula el trabajo de Consejo Ciudadano
i)Hacer seguimiento semestral, como mínimo, de las distintas
j) Aprobar el presupuesto municipal y la rendición de cuentas de cada
k) Aprobar los presupuestos municipales de las campañas electorales y de las
l) Elaborar y actualizar periódicamente el “Libro de Registro de Afiliados” y
extraordinarias y nombrar a los y las integrantes de la Mesa de Organización
de las Asambleas Ciudadanas Municipales Ordinarias y Extraordinarias.
integrantes del Consejo de Coordinación Municipal.
elaborarán las listas electorales.
alianzas electorales con otras fuerzas políticas y sociales en cada proceso
electoral.
Municipal, incluyendo necesariamente el área de Organización Municipal, y
elegir por mayoría simple a las personas que se encargarán de coordinar cada
área de trabajo.
responsabilidades del Consejo de Coordinación Municipal y su ejercicio.
ejercicio.
campañas específicas a su nivel.
garantizar el cumplimiento de todos los requisitos exigidos por la Ley de
Protección de Datos.
CAPÍTULO 4. LA PORTAVOCÍA MUNICIPAL (PM)
La ACM elegirá una PORTAVOCÍA MUNICIPAL responsable de la representación
política e institucional del Partido. Durante los intervalos entre las reuniones del
Consejo de Coordinación Municipal, la Portavocía Municipal asumirá las funciones
ejecutivas de la organización. En esos períodos, corresponde Portavocía dar continuidad
a la línea política acordada en las Asambleas Ciudadanas y el Consejo Ciudadano
municipales y adaptarla a las circunstancias del momento.
La Portavocía Municipal de PODEMOS será elegido por todos los miembros del
Círculo Municipal de PODEMOS mediante sufragio libre y directo en el curso de la
Asamblea Ciudadana, pudiendo votarse de manera presencial o telemática.
Entiendo que LA PORTAVOCÍA ha de ser un órgano colegiado con un número de
componentes a determinar en función de las áreas en que se articule el trabajo del
CONSEJO CIUDADANO (p.e.: Organización, Comunicación, Expansión, Formación
Política......) La duración del mandato de la Portavocía Municipal es de tres años,
debiendo renovarse su elección en cada Asamblea Ciudadana Municipal ordinaria.
La Portavocía Municipal de Podemos podrá ser revocada mediante un referéndum
convocado a tales efectos. Para iniciar un proceso de votación destinado a revocar el
mandato del/a Portavoz será necesario aportar el aval de un ¿30%? de la afiliación del
Círculo Municipal de PODEMOS.
El Consejo Ciudadano Municipal actuando de manera colegiada será el encargado de
organizar el proceso electoral de revocación que tendrá que llevarse a cargo sobre el
mismo cuerpo electoral que eligió la Portavocía Municipal.
CAPÍTULO 5. EL CONSEJO DE COORDINACIÓN MUNICIPAL
El Consejo de Coordinación y la Portavocía Municipales son los órganos
ejecutivos de PODEMOS a nivel municipal.
Durante los períodos en los que no está reunido el Consejo Ciudadano
Municipal, corresponde al Consejo de Coordinación Municipal dar
continuidad a la línea política de acordada en las Asambleas Ciudadanas
Municipales y adaptarla a las circunstancias del momento.
El Consejo de Coordinación Municipal estará compuesto por un número de
entre ¿10 y 15? Personas (Las que cada ACM considere convenientes). La
Portavocía Municipal es miembro nato del Consejo de Coordinación.
Salvo la Portavocía, todos los y las integrantes del Consejo de Coordinación
Municipal son elegidos por el Consejo Ciudadano Municipal de entre sus
miembros a propuesta la Portavocía Municipal. Su mandato es trianual y
serán renovados tras la celebración de cada Asamblea Ciudadana Municipal
ordinaria, cuando hayan tomado posesión de su cargo la Portavocía y los/las
miembros electos del Consejo Ciudadano Municipal.
Los miembros del Consejo de Coordinación Municipal podrán ser revocados
mediante un referéndum.
Para iniciar un proceso de votación destinado a revocar el mandato de un
integrante del Consejo de Coordinación será necesario aportar el aval de
un ¿30%? de la afiliación municipal de PODEMOS. El Consejo Ciudadano
Municipal, actuando de manera colegiada será el encargado de organizar
el proceso electoral de revocación que tendrá que llevarse a cargo sobre el
mismo cuerpo electoral que eligió al miembro del Consejo. Los referendos
revocatorios siempre serán de carácter individual.
En el Capítulo 7 – LA ESTRUCTURA TERRITORIAL
Desde el punto de vista territorial, las estructuras organizativas de PODEMOS
reconocen los niveles municipal, provincial, autonómico y estatal. (Las ciudades
autónomas tendrán la consideración de autonomías)
Los niveles local y comarcal se entienden como ámbitos para la coordinación de la
acción política, siempre que los Círculos de esos territorios lo consideren de utilidad.
SOBRE LA ORGANIZACIÓN en los ámbitos PROVINCIAL, AUTONÓMICO y ESTATAL
La estructura que se propone para los CIRCULOS MUNICIPALES
definidos como el conjunto de afiliados o, lo que es lo mismo, el conjunto
de personas con derecho a voto censados en cada municipio, se repetirá en
las demarcaciones territoriales superiores (Provincial, Autonómica, Estatal)
si bien por mor del volumen de afiliados no todos los Círculos (M/P/A) han
de cubrir, necesariamente, todos los niveles del organigrama, quedando a
sus posibilidades y sentido común el número de integrantes de cada órgano,
incluido el cero.
Cada órgano tendrá la capacidad de proponer personas para configurar
las listas de postulados para sus órganos homónimos de rango superior y
que se elegirán en las Asambleas Ciudadanas de esos rangos (Provincial,
Autonómico y/o Estatal)
En todos los casos y, previa la modificación de los niveles territoriales antes
apuntada, creo conveniente establecer estos criterios:
En cada ASAMBLEA CIUDADANA (municipal, provincial, autonómica y,
mas evidente, en la estatal) la definición de “afiliado” necesariamente tiene
un carácter territorial con independencia de que la persona se haya integrado,
o no, en un Círculo territorial y/o sectorial. Por ello propongo que se
establezca una denominación adecuada para el CONJUNTO DE PERSONAS
CON DERECHO A VOTO en estas Asambleas (p.e. : “círculo municipal/
provincial/autonómico de ....”) que permita la referencia específica al citado
colectivo de personas, sin interferencias con los integrantes (personas que ya
se incluyen en éstos) de cualesquiera otros Círculos (sectoriales, pedáneos,
comarcales...), Banco de Talentos, Banco de Ideas, colaboradores......
En el Capítulo 8- AMINISTRACIÓN, FISCALIZACIÓN Y CONTROL se propone lo
siguiente:
PROPUESTA
Cada “Círculo municipal de .....” elegirá cada año entre sus miembros a un
INTERVENTOR DE CUENTAS MUNICIPAL, que no será miembro del Consejo
de Coordinación Municipal, Su función será mantener un control permanente sobre la
gestión económica del “Círculo de su ámbito”
Estos INTERVENTORES MUNICIPALES conformarán el COLEGIO
INTERVENTOR PROVINCIAL con la misma periodicidad y funciones que el de
ámbito municipal, además de la designación de uno de sus miembros para formar
parte del COLEGIO INTERVENTOR AUTONÓMICO (excepto en la autonomías
uniprovinciales en que ambos colegios serían coincidentes)
Por el mismo sistema tomaría forma el COLEGIO INTERVENTOR ESTATAL.
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2014.07.31 15:21 FlozJF ¿Qué es la 'democracia'?

Me animo a arrancar mi primer tema. Como punto de partida, yo empezaría con dos "citas" que creo señalan "la base" del asunto. Luego si acaso sería cuestión de mirar cual es el defecto fundamental de la democracia representativa liberal que tenemos hoy, y que por anticipar algo, sería algo como así:
La democracia representativa liberal parte de un supuesto (falso, evidentemente) que es el siguiente: la desigualdad social real de las personas es irrelevante en la esfera política, donde impera el principio "una persona, un voto". Para esta "ideología" (que el liberalismo sí que es una ideología, y de las malas, ideología en el sentido estricto de "falsa representación de la realidad aunque internamente coherente pero que cierra el paso al conocimiento verdadero"), pues para esta ideología el hecho de que, por ejemplo, los grandes medios de comunicación estén en manos de los grandes poderes económicos es irrelevante en la esfera política. Es decir, esa evidente desigualdad social por la cual unos individuos o empresas tienen un importante y casi monopolístico control de la opinión pública por la vía del control de los mass media, eso para la democracia representativa burguesa es irrelevante, y para ellos eso no afecta a lo de "una persona, un voto". Hacen como sí esta realidad y esta desigualdad social no existiera. Cuando es evidente que el control de la opinión pública sí que afecta, y vaya si afecta, a la hora de votar a este o a aquél, y cosas por el estilo. Y he puesto el ejemplo de los mass media como un ejemplo extremo y por ello fácilmente obserbable. Hay muchísimos más ejemplos, mucho más "sutiles", donde esa desigualdad social real afecta luego a la esfera política.
Bueno, pues por entrar a "definir" democracia, podría dar la siguiente, tan válida como cualquier otra que diría Castoriadis:
"La democracia como una cosa en sí, como una abstracción formal, no existe en la vida histórica: la democracia es siempre un movimiento político determinado, apoyado por determinadas fuerzas políticas y clases que luchan por determinados fines. Un Estado democrático es, por tanto, un Estado en que el movimiento democrático detenta el poder." Arthur Rosenberg
Esto anterior es una "definición". Pero antes que eso, entra también una cuestión "metodológica" previa:
"Como cuestión de método, tanto en el caso de Atenas como en cualquier otro, no se debe reflexionar a partir de un modelo acabado y ahistórico de «democracia» para ver si los hechos sociales encajan en él: este modo de proceder sólo es posible reduciendo a lo empí­rico el ideal democrático, para atribuir la idea de democracia a unas cuantas instituciones casi obscenas.
Resulta metodológicamente preferible referir los hechos sociales a un proceso de democratización, que puede ir históricamente más o menos lejos, realizar más o menos acabadamente el ideal de la so­ciedad de iguales. Y, sin duda, los atenienses, en su proceso histórico de democratización, lograron ir mucho más allá que cualquier otro pueblo de la Antigüedad. Este punto de vista metodológico, que con­sidera los hechos sociales como hechos en curso, permite ver —tanto en Atenas como sobre todo también hoy— si el proceso de democra­tización avanza, se estanca o retrocede. E incluso si avanza por alguno de sus lados y retrocede o se estanca en otros." Juan Ramón Capella.
Y por finalizar, dejo la que para mi es la esencia de "la democracia" bien entendida, otra "definición" de esas: LA EFECTIVA DISTRIBUCIÓN DEL PODER (de todo tipo de poder) ENTRE LAS PERSONAS.
Saludos.
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